Joe Lamb (Joel Courtney) acaba de perder en un accidente a su madre -Elizabeth (Caitriona Balfe)- y vive con su dolido padre Jack (Kyle Chandler), que además es uno de los agentes de policía más queridos del pueblo. Para contrarrestrar su evidente dolor, se evade sacando adelante una pequeña película de terror con sus amigos durante el verano. Pero una noche, mientras ruedan una secuencia se produce un extraño accidente y durante el descarrilamiento de un inmenso tren, una misteriosa criatura es liberada.
J. J. Abrams no se ha caracterizado especialmente por ser un realizador portentoso, más bien uno de encargos taquilleros y superproducciones. La evidencia no es otra que Abrams ha estado a cargo de proyectos y secuelas de algunas de las franquicias más famosas y exitosas del Hollywood actual, con largometrajes como Misión Imposible III (2006), Star Trek (2009), Star Trek: En la oscuridad (2013), Star Wars - Episodio VII: El Despertar de la Fuerza (2015) o Star Wars - Episodio IX: El Ascenso de Skywalker (2019). Pero Super 8 es diferente y, sin duda, mucho más arriesgada, con una calidad interna mejor que las antes mencionadas.
Ésta película parte con ventaja sobre otras del mismo estilo porque el productor no es otro que el propio Steven Spielberg. El estilo, ritmo, narratividad, misterio e intriga de Spielberg están presentes en todo momento, y es de agradecer. Toda la primera mitad de la película está muy bien cuidada, es detallista y amena, centrándose en aspectos interesantes de las vidas de Joe, su padre y las familias de los amigos del chaval.
Se podría decir que toda la puesta en escena inicial excelente recuerda mucho al E.T. El extraterrestre (1982), de Spielberg al que Abrams pretende emular varias veces, y de Stand by me (1986), de Rob Reiner. La segunda mitad del filme se vuelve más predecible, una película de aventuras y ciencia ficción de unos adolescentes, pero con un aire diferente, con mucho humor y grandes dosis de tensión y acción de calidad. Existen una cierta conexión conceptual entre Super 8 y el más reciente éxito Stranger Things, de Netflix, porque ambos beben de la temática de los 70 y 80 y del mejor Spielberg.
Con el rodaje de la película de zombis que la pandilla quiere realizar, Abrams rinde un homenaje cine doméstico muy entrañable, que trasciende más tarde con la investigación que los jóvenes comienzan a hacer. Bien es cierto que la relación paterno filial entre Joe y su padre Jack prometía muchísimo, pero éste tipo de dramas familiares no es la especialidad del realizador por lo que al ver el resultado, nos quedamos con las ganas de algo mejor trabajado. La banda sonora de Michael Giacchino es muy buena, demostrando que es uno de los mejores compositores actuales.
Tal vez la palma interpretativa se la lleva la joven Elle Fanning -hermana de Dakota- que junto con su compañero y protagonista Joel Courtney, que también revela su potencial, podemos disfrutar de una escena intimista, enternecedora, y muy humana sobre la vida, la muerte, la amistad y la familia. Bravo por Abrams, su mejor película con diferencia y una gran dosis de buen cine de entretenimiento.
Título original: Super 8 (2011)
Director: J. J. Abrams
Reparto: Joel Courtney, Elle Fanning, Kyle Chandler, Ron Eldard, Ryan Lee, Riley Griffiths, Zach Mills, Gabriel Basso, Glynn Turman, Noah Emmerich, Amanda Michalka, Caitriona Balfe, Joel McKinnon, David Gallagher, Bruce Greenwood, Brett Rice
Guión: J. J. Abrams
Fotografía: Larry Fong
Banda sonora compuesta por: Michael Giacchino
Critics Choice Awards (4 nominaciones, incluida Mejor Película)