La ejecución del proyecto contará con el apoyo de figuras clave, como padres de familia, autoridades locales, líderes comunitarios y maestros, así como de un equipo especializado compuesto por el coordinador del proyecto, el equipo de planificación, especialistas en educación, diseñadores gráficos, formadores, voluntarios, el presentante del proyecto, el coordinador de marketing, influencers locales, educadores, psicólogos, doctores, enfermeras, monitores de proyecto, coordinadores educativos, community managers, analistas de redes sociales, el equipo de evaluación, encuestadores, analistas de datos y la comunidad.
La importancia de este proyecto en el contexto local radica en su potencial para disminuir el consumo de sustancias entre los jóvenes, quienes constituyen una población vulnerable. Al fomentar hábitos de vida saludables, se espera mejorar su bienestar general y abrir mejores oportunidades para su futuro. Este esfuerzo no solo impacta a la comunidad a nivel local, sino que también puede servir como modelo para abordar problemas similares a nivel estatal o nacional.