Lena Ferrer, compositora y cantante cubana, nació en el pueblo ultramarino de Regla, en La Habana. Desde muy joven se incorporó al proyecto artístico de su padre Pedro Luis Ferrer, no solo como vocalista e instrumentista, sino ayudándolo en las labores creativas e investigativas sobre la tradición de la música cubana. Su formación musical es gremial, adquirida en el quehacer cotidiano con su padre, con quien adquirió las herramientas técnicas necesarias para el desenvolvimiento profesional. Como solista, comparte con Pedro Luis todos los escenarios públicos.
Aunque la mayor parte de su obra creativa es aún inédita, decidió compilar y publicar un racimo de sus canciones iniciales que conforman su primer disco independiente, «Nenga de la mariposa», donde se destacan, a manera de anticipo, algunas obras –como la que da nombre al disco– basadas en la recreación del «nengón oriental». Ha compuesto múltiples temas basados en estas esencias isleñas menos exploradas.
EL PASO ENTO DEL AZAR
Compositora Lena Ferrer
LIBRO DEL AMOR
Compositora Lena Ferrer
MARIPOSA
Compositor Pedro Luis Ferrer
Canta LENA FERRER
TIENTO COLIBRÍ
Lena Ferrer interpretando su canción «Tiento colibrí», en el Teatro de Bellas Artes de La Habana.
MARIDOS MAJADEROS
Guaracha de Pedro Luis Ferrer.
Canta LENA FERRER
Lena canta «Maridos majaderos», en el Teatro Nacional de La Habana, mayo 10, 2024.
SE ACABÓ NENGÓN
SE ACABÓ NENGÓN», LENA FERRER –Compositora e intérprete.
SE ACABÓ NENGÓN—LENA FERRER
ESTÉTICA DE LA TRANSPARENCIA
Pedro Luis Ferrer Montes
Comencé a tomar conciencia y afinidad estética por algunas músicas locales del Oriente de Cuba, gracias a Danilo Orozco, sobresaliente musicólogo cubano, ya fallecido. En las incontables visitas que yo realizaba esporádicamente a Santiago de Cuba, Danilo se esmeraba en mostrarme sus análisis y compilaciones sobre el Son, el Nengón, el changüí… En una época donde —a nivel nacional— apenas se mencionaban estas fuentes. Para entonces, mi inquietud ya pisaba los talones de las músicas que percibí tempranamente en mi Yaguajay natal, pueblo asentado al norte de Las Villas, cuya dinámica de zafra, con tres centrales azucareros, movilizaba para el corte y la molienda cientos de hombres de diversas regiones de la isla, guantanameros, haitianos y jamaicanos, que venían con sus instrumentos (tres, guitarra, marímbula, tambores) para amenizar sus ratos de descanso. Es lo que denomino «cultura periférica de Yaguajay», un accionar intermitente que se activaba solo en época de zafra. Porque, no obstante, Yaguajay tenía su propio fuero cultural.
He notado que algunos músicos bien intencionados titulan sus obras con el apodo de «Nengón», aunque lo que muestran queda muy lejos de la médula originaria de este género, algo que tiende a confundir al oyente. Quizás trabajan sobre una percepción que adquirieron grosso modo, sin reparar en la fisionomía específica de este género. Todo puede recrearse y modificarse, sin renunciar a lo esencial que hace reconocible su fisonomía, pues no tiene sentido que brille por su ausencia la fruta que se anuncia.
El Nengón, oriundo del oriente de Cuba, es un género sencillo que se manifiesta desde diversas estructuras instrumentales tradicionales desgranadas. Se inscribe en la estética de la transparencia, en oposición al concepto del «mazacote», tan en boga en estos tiempos. Opino que estas expresiones, en el habitad sincrético de la región donde nacieron y persisten (Baracoa), portan también gérmenes taínos que suelen ser ignorados: me refiero al indocubano proveniente del Orinoco. No olvidemos que nuestros aborígenes migraron desde el continente y trajeron consigo el sonido que comparte el tronco común de la música indígena suramericana y macro-arawak.
Aquí les muestro una Canción Nenga —como la calificamos (recreación del nengón más prístino)— compuesta hace más de diez años por mi hija Lena Ferrer, donde se conjugan la transparencia y sencillez de un acompañamiento simple y obstinado desde el tres (a manera de mantra) y la dialéctica de una línea melódica que por momentos se aproxima al género canción: «Se acabó Nengón», un tema de su primer disco titulado «Nenga de la mariposa».
FANTASMITA
LENA FERRER/ FANTASMITA –compositor Pedro Luis Ferrer
Video grabado en vivo en el Tower Road Ranch de Miami, el 25 de abril de 2026.
NENGA DE LA MARIPOSA
NENGA DE LA MARIPOSA
(canción nenga, compositora Lena Ferrer)
Fragmento del concierto que ofrecimos en Ark for Art el pasado 16 de marzo de 2025: producido por Ferrer Music LLC, realizado por White Project Studio, grabado y editado por Miguel Prieto y Karla Taboada Ferrer.
Un tema compuesto por Lena Ferrer, como recreación del Nengón oriental cubano: una estética basada en la transparencia sonora y la austeridad de recursos compositivos e interpretativos, en un mestizaje donde lo hispano-africano se funde con la herencia indocubana originaria, taína y caribe, proveniente del continente americano.
A veces olvidamos que para que haya «canción» basta con una voz que entone un texto. De tal suerte, cualquier verso musicado puede acompañarse con muy pocos elementos: no estamos obligarnos siempre a acudir al mazacote instrumental en boga, ni a las armonías sobrecargadas (recursos que aprecio y disfruto cuando la obra lo exige). Acompañamientos a base de contrapuntos rítmicos y diáfanos en solitario, también aportan una bellezas muy singular al canto en general. Frente al hábito trillado, en Cuba existe un nutrido arsenal de música cristalina que aporta variedad y riqueza a nuestra espiritualidad. Lamentablemente, una gran parte de ese tesoro permanece invisible, y hasta desconocido, para una notoria parte de la población ( y para muchos músicos profesionales).
«Nenga de la mariposa» es un intento modesto de acercar ese universo sonoro prístino del Nengón, al ámbito de la canción popular para nutrirla de su estética transparente y sencilla, una sencillez determinada por la complejidad intrínseca de su antigua y originaria calología.
Agosto 6, 2025