Programa institucional que pretende incidir sobre las tensiones de convivencia y consumos que se generan en la Institución Universitaria Pascual Bravo a través de la reflexión, el diseño y la ejecución de acciones que atiendan al carácter diverso y pluralista de la Comunidad Pascualina.
El objetivo de este programa es brindar a los miembros de la comunidad pascualina, herramientas para la toma de decisiones, respetando la autonomía y las libertades personales, pero con un apoyo integral que les permita afrontar experiencias vitales de vida de manera responsable y consciente.
Kenny Andrés Pérez Orozco
Líder de Transformando Mundos
transformandomundos@pascualbravo.edu.co
El Programa Transformando Mundos se propone forjar las bases para la transformación integral del ser y del entorno, como componente transversal del Plan de Desarrollo Institucional 2023-2026 “TRADICIÓN, TRANSFORMACIÓN, INNOVACIÓN”. Las características de trabajo del programa Transformando Mundos están enmarcadas en los principios de la ética del cuidado, buscando impactar las prácticas de cuidado propias, de los otros y lo otro, entendidas como el cuidado de los semejantes y del entorno. Además, se busca fomentar la ética del cuidado en la investigación formativa y aplicada, avanzando hacia la transformación de nuestro campus en un gran laboratorio para la educación del futuro. Para esto, se reflexiona, diseñan y ejecutan acciones para incidir sobre las tensiones que se generan en la convivencia, por los diferentes fenómenos asociados a la apropiación de las zonas comunes, los consumos que se dan al interior de la Institución, y todas aquellas cuestiones que pueden contraponer intereses y visiones del mundo sobre los espacios que compartimos. Para esto se hace uso de la ética del cuidado como el entendimiento de las responsabilidades y de las relaciones bajo unas reglas morales básicas, pero sin pretensiones homogeneizadoras, sino, comprendiendo la Institución Universitaria como un escenario diverso y pluralista.
Fecha: lunes a viernes 8:00 am - 8:00 pm
Lugar: Bloque 7 oficina,101
Fecha y hora: Programada previamente con los docentes transformandomundos@pascualbravo.edu.co
Mediación de conflictos: Espacios de mediación que permiten que sean las mismas partes quienes construyan sus fórmulas de justicia (autocomposición) y que a partir de allí puedan acercarse a acuerdos de beneficio mutuo, buscando restablecer entre ellos la confianza, el respeto, el reconocimiento y la posibilidad de dar un lugar a la palabra y un sentido a la participación de todo.
Fecha y hora: Programada previamente
Escribenos: transformandomundos@pascualbravo.edu.co
Durante el semestre en diferentes zonas comunes de la Institución
El autocuidado son todas aquellas acciones conscientes y responsables de cuidado y bienestar propio. Partiendo de la idea de que los seres humanos poseen los recursos necesarios para ser los arquitectos de su propia vida. Con el Sistema Integrado de Bienestar para las Felicidades, la Institución Universitaria Pascual Bravo pretende fortalecer a la Comunidad Pascualina con las habilidades necesarias para el reconocimiento de sí mismo y para la toma de decisiones, y que de esta manera puedan emprender acciones que mejoren sus condiciones de vida.
Cuando hablamos de reducción del riesgo y del daño hacemos referencia a los fenómenos relacionados con el consumo de sustancias psicoactivas, desde un concepto libre de estigmas y prejuicios. El programa Transformando mundos, a partir de estrategias de intervención grupales e individuales, comunicativas y prácticas de autocuidado, busca aumentar la percepción del riesgo en el consumo de sustancias psicoactivas, reducir la frecuencia del consumo y los consumos problemáticos
El campus universitario Pascual Bravo, es nuestra casa en común. Cohabitar implica tener acuerdos, y entendemos que los modos de habitar se relacionan directamente con el medio físico en que convergemos y con los hechos culturales que nos atraviesan, los cuales varían de acuerdo a los contextos, expectativas, costumbres y creencias de las comunidades y las personas. Desde esta estrategia, el programa Transformando Mundos le apuesta a generar acuerdos éticos básicos y pactos de convivencia que permitan habitar y tramitar los conflictos sin violencia.
La Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición (CEV) establece seis ejes narrativos de los cuales podemos partir, para construir una cultura de paz, fortalecer la convivencia de la comunidad Pascualina y generar herramientas de resolución pacífica de conflictos:
La superación de la estigmatización y la discriminación
El reconocimiento de la diferencia potencia la convivencia
La resistencia no violenta fortalece la convivencia
La convivencia es unirse por un buen vivir en torno a nuestra “casa común”
La cultura, el arte y el deporte transforman imaginarios y salvan vidas
La relevancia de las redes sostenibles para la construcción de la paz
La Mediación de conflictos, fomenta la negociación autónoma y directa de los desencuentros propios de la convivencia. A partir de esta línea de acción, se busca la conformación de espacios de mediación en el campus Pascualino, permitiendo esto, que sean las mismas partes involucradas, quienes a partir del diálogo puedan acercarse y construir acuerdos de beneficio mutuo.
Desde la unidad para resolución de conflictos de la Universidad de Antioquia se desarrollan una serie de cartillas denominadas ¿Qué tal si conversamos juntos? En la cartilla n°3 “Caminar la mediación para contribuir al bienestar de la comunidad universitaria”, encontramos pautas de gran utilidad: Caminar la mediación
En la Institución Universitaria Pascual Bravo, específicamente la habitabilidad se refiere a la capacidad de sus instalaciones y entorno para ofrecer un ambiente adecuado y propicio para la academia, la investigación y la vida universitaria. Esto implica contar con espacios físicos y simbólicos que sean seguros y funcionales para los estudiantes, docentes, contratistas, empleados, personal administrativo, egresados y visitantes. Es importante reconocer los recursos que la institución puede poner a disposición de la comunidad universitaria, así como considerar la responsabilidad que cada uno de los miembros de la comunidad pascualina tiene por preservarlos y contribuir a que la convivencia sea posible.
La Huerta Pascualina es un espacio que nos sitúa en el presente, nos evoca el pasado y nos hace pensar en el futuro. Es un espacio que estimula los sentidos, que transporta a otros tiempos y lugares a través del olfato, y nos recuerda la sabiduría ancestral de nuestras abuelas, que con el uso de las plantas trataban cualquier dolencia. Las huertas dan esperanza en un futuro plagado de vaticinios que auguran épocas marcadas por crisis ambientales y alimentarias, que solo pueden ser contrarrestadas por la toma de conciencia y por el retorno a lo básico y natural. Las huertas son ante todo espacios del cuidado.
¿Qué es la Huerta Pascualina?
Es un espacio de encuentro para el cuidado, que posibilita entablar diálogos alrededor de la vida, el desarrollo, la alimentación, los consumos, el medio ambiente, las relaciones sociales, la seguridad y soberanía alimentaria, el autocultivo, el autoabastecimiento, entre otros.
¿Quién la creó?
La Huerta Pascualina nace de la estrategia Transformando Mundos de Bienestar Universitario, desde la dimensión Territorio y Medio Ambiente, y autocuidado y reducción del daño. Estas dimensiones buscan articularse al modelo de Campus Verde, Inteligente e Inclusivo de la Institución.
¿Cuándo se creó?
La huerta germinó el 14 de octubre del 2021 en el marco de las Jornadas Pascualinas con la ayuda de la Secretaría de las Juventudes de la Alcaldía de Medellín.
¿Dónde estaba ubicada?
Inicialmente se ubicó entre la cancha de fútbol y el taller del bloque 17, pero con la apertura de los Baratelli se vio la necesidad de trasladarla y desde agosto del 2023 se encuentra en la zona verde detrás del Bloque 27, contigua a la malla que nos separa del ITM.
¿Por qué se creó?
Frente a la pérdida de referentes y seguridades, las huertas y los jardines brindan una conexión esencial con el entorno, y su cuidado cultiva en nosotros hábitos y valores que pueden guiar la búsqueda del bien común y mejorar la convivencia social: sembrar una semilla y cuidarla hasta germinar, darle los cuidados necesarios a las plántulas, guiar el proceso de crecimiento, fortalecer la floración y realizar una cosecha a tiempo, son evidencia de constancia, paciencia, perseverancia, humildad y esperanza, lo cual ayuda a mantener viva la promesa de un futuro mejor.
La huerta se creó para generar apropiaciones sobre el territorio universitario, para habitar más allá de los edificios y para encontrar plantas alimenticias y medicinales que permitan la interacción con saberes y prácticas que están en riesgo de desaparecer, pero que resultan indispensables para el desarrollo humano.
Con la Huerta se logra asumir conciencia sobre nuestro lugar en el mundo: como individuos que sienten, piensan y toman decisiones sobre sí mismos y sobre su relacionamiento con los demás, como parte de una sociedad que se desarrolla en conjunto y que debe aprender a convivir, y como parte de la naturaleza, de un mundo que depende de si mismo, de su diversidad, de sus recursos y de la manera en que nos relacionamos con el entorno.
La Huerta pretende instalar nuevos diálogos en el campus universitario, sobre lo medio ambiental y territorial, con la siembra de árboles y plantas, la disposición de residuos y la huella de carbono. También, sobre la innovación y la tecnología, a partir de la promoción de proyectos de investigación en torno a la agricultura, con el fin de proponer alternativas a los primeros Objetivos del Desarrollo Sostenible -ODS-: fin de la pobreza, hambre cero y salud y bienestar.
¿Para qué se creó?
Según Santiago Beruete en Jardinosofía: una historia filosófica de los jardines, las huertas y los jardines son artefactos culturales, la palabra “cultura” tiene la misma raíz que la palabra “cultivo”, ya que “labrar la tierra implica dar forma al entorno físico, con el propósito de obtener unos frutos, así mismo, la cultura transforma la realidad para dotarla de sentido” (2016).
Los jardines y las huertas son espacios para el ocio creativo y en la Huerta Pascualina encontramos:
1. Producción de alimentos, aromáticas y medicinas
2. Transformación de material orgánico en lombricompost
3. Deshidratador solar
4. Sistema de recolección y purificación de aguas lluvias que fue presentado como trabajo de grado por dos estudiantes.
5. Preparación de bioles para la nutrición de las plantas
6. Pacas biodigestoras
1) Identificación del espacio: para tener un jardín es necesario identificar primero el espacio disponible para tal fin, teniendo en cuenta los siguientes elementos:
a) Número de horas de sol directo: las hortalizas, frutales y plantas aromáticas en su mayoría requieren sol directo, por lo cual es necesario identificar un sitio donde puedan tener por lo menos 2 o 3 horas diarias.
b) El espacio de cultivo puede ser un balcón, una ventana, un solar, un antejardín, entre otros.
c) Al definir el espacio sabremos si el cultivo va a ser en recipientes (materas) o directo al suelo. Recordemos que el recipiente debe ser proporcional al tamaño de la planta, por lo cual, plantas muy grandes no se desarrollan en espacios pequeños.
2) ¿Cómo la riego? El riego de las plantas depende de la época del año, por ejemplo: si estamos en los lluviosos meses de abril y mayo, quizás nuestras plantas requieren menos agua por la alta humedad del ambiente. Pero, si estamos en la época de verano de julio y agosto, nuestras plantas van a requerir agua de manera más constante.
La recomendación es consultar en internet sobre las plantas que tenemos y si requieren mucha o poca hidratación, ya que varían las necesidades.
3) Los ciclos de las plantas son diversos y debemos conocerlos para hacer un buen aprovechamiento de las cosechas, por ejemplo: hay plantas como la albahaca que cierra su ciclo natural con la floración, entonces, para alargar su duración se deben eliminar las flores.
El sustrato debe ser rico en materia orgánica, pero esta debe tener un adecuado proceso de compostaje, ya que los residuos enteros atraen plagas y no pueden ser asimilados por el estómago de las plantas (las raíces). También, es adecuado combinar esta materia orgánica con mejoradores de la textura del suelo, que permitan un sustrato menos compacto, con buena capacidad de retención de humedad, pero que a su vez permita drenar los excesos de humedad, para esto podemos usar: arena de pega (la más gruesa), turba de coco, perlita, cascarilla de arroz, vermiculita, entre otras.