La Renovación Carismática Católica es un movimiento que nació en 1967 en EE. UU. Lo forman en el mundo unos 120.000.000 de cristianos.
En nuestra parroquia comenzó esta corriente de gracia del Espíritu Santo en el año 1.991. Al principio lo formaban 4 hermanos de la parroquia que se reunían diariamente a orar y compartir la Palabra de Dios y al mismo tiempo estar atentos a aquello que el Espíritu Santo iba poniendo en sus corazones. Poco a poco el Señor fue llamando a otros a formar parte de esta bendición que es para la Iglesia la Renovación Carismática.
El grupo lleva el nombre de “María Puerta del Cielo”, ya que es la Virgen la que nos conduce y nos abre las puertas del Corazón ardiente de Cristo. Nuestra vocación es ser “Alabanza de su Gloria” -como decía Sta. Isabel de la Trinidad, carmelita descalza - y aquella otra que nos dejaba en herencia Sta. Teresita del niño Jesús, también carmelita: “En el corazón de mi madre la Iglesia, yo seré el amor”.
Desde nuestros comienzos en la parroquia de Bonanza, hemos tenido una presencia activa en aquello que el párroco nos ha solicitado: participación en la liturgia, coro parroquial, de evangelización de adultos con el anuncio del kerigma (es decir , unas catequesis durante siete semanas donde se proclama a Cristo como Señor y Salvador del hombre), cuidado de los enseres litúrgicos etc...; pero nuestra vocación principal es la de Alabar, bendecir, adorar y glorificar a la Santísima Trinidad fuente de todo Amor desde nuestra pobreza pero con la fuerza del Espíritu Santo que se manifiesta en nuestros corazones.
Todos los jueves nos reunimos antes o después de la eucaristía (depende si es invierno o verano) para elevar nuestra oración de alabanza a Dios.
Los primeros jueves de mes tenemos la adoración Eucarística ante Jesús expuesto en el Santísimo Sacramento, momento privilegiado para adorarle desde el silencio y con nuestros cantos, algo que el Señor ha regalado a la Renovación Carismática como expresión de alabanza y adoración a su Santo Nombre.
“Al Nombre de Jesús toda rodilla se doble en él cielo, en la tierra, en los abismos y toda lengua proclame: Jesucristo, es Señor para gloria De Dios Padre”.(Filipenses 2, 10-11).