(Luis Ugalde, sj y Líneas de Fuerza)
Decimos que el objetivo de la educación ignaciana es formar personas conscientes, competentes, compasivas y comprometidas. Cuatro cualidades que se complementan y que juntas constituyen lo que entendemos por una educación en los colegios de la Compañía de Jesús. ¿Qué entendemos por ser conscientes?
Personas que entienden la vida como un don y agradecen su dimensión de gratuidad.
Personas que se reconocen como invitadas a ser co-creadores responsables de sí mismas y de su mundo; llamadas a cuidarlo y mejorarlo y a hacer el bien. Personas que desarrollan conscientemente su libertad para decidir y usarla responsablemente.
Personas que reconocen la dignidad de las otras personas. Que aman la propia realización y la de los otros. Que entienden que los demás no son objetos suyos, sino personas igualmente llamadas a realizarse en un “nos-otros” que los incluye.
Justino trabaja en un turno solo y ha sido tratado como un más en la fábrica ¿Conoces de personas "silenciosas" que están pendientes de cuidar a los demás?