"Los que esperan en Dios renuevan sus fuerzas, echan alas como las águilas, corren sin cansarse", Is. 40, 31
"Los que esperan en Dios renuevan sus fuerzas, echan alas como las águilas, corren sin cansarse", Is. 40, 31
11 diciembre 2024
Tras una duodécima guerra mundial, el mundo quedó devastado: sin amor, cultura, belleza, sin esperanza...
Un día, una chica que no había visto nunca una flor, se encontró con la última flor que nacía en este mundo. Y corrió a decir a las gentes que se moría la última flor. Solo un chico le hizo caso, un chico al que encontró por casualidad.
El chico y la chica se encargaron, los dos, de cuidar la flor. Y la flor comenzó a revivir. Un día una abeja vino a visitar a la flor. Después vino un colibrí.
Pronto fueron dos flores; después cuatro… y después muchas, muchas. Los bosques y selvas reverdecieron. Y la chica comenzó a preocuparse de su figura y el chico descubrió que le gustaba acariciarla. El amor había vuelto al mundo.
James Thurber
¿En qué lugares falta esperanza?¿Cómo puedo yo ayudar?