Consumo excesivo de agua en el país:
En México, el consumo excesivo de agua es un problema creciente causado por factores como el riego ineficiente en la agricultura, el uso excesivo en zonas urbanas y la falta de conciencia sobre la conservación. Por ejemplo, el 59% del agua extraída se destina a la agricultura, pero gran parte se pierde debido a sistemas de riego inadecuados. Además, el uso de césped en zonas verdes y el mantenimiento de piscinas incrementan significativamente el consumo.
Cambio climático y recursos hídricos:
El cambio climático está afectando gravemente los recursos hídricos en México. Fenómenos como sequías intensas y lluvias torrenciales están alterando el ciclo hidrológico. Se prevé que la escasez de agua afecte principalmente al norte y centro del país, mientras que el sur podría enfrentar inundaciones. Estos cambios no solo reducen la disponibilidad de agua, sino que también deterioran su calidad, aumentando la contaminación por partículas de suelo en cuerpos de agua como ríos, lagos y océanos.
Captación de agua como solución:
La captación de agua de lluvia es una estrategia eficaz para mitigar los efectos del cambio climático. Este método permite recolectar y almacenar agua durante lluvias, reduciendo la dependencia de fuentes tradicionales y aliviando la presión sobre los mantos acuíferos. En la Ciudad de México se han instalado sistemas de captación en mercados públicos, recolectando hasta 630,000 litros de agua al año, lo que ha permitido prescindir del agua potable durante meses.
Testimonios sobre el impacto positivo:
Locatarios del mercado Martínez de la Torre en la Ciudad de México han señalado cómo la captación de agua de lluvia ha mejorado su acceso al recurso y reducido costos. Expertos como Jesús Hiram García Velázquez destacan que esta práctica es no solo ecológica sino también económica, ayudando a comunidades vulnerables a volverse más resilientes ante la escasez hídrica.