Las personas no nacen sabiéndolo todo. Eso lo habrás oído decir muchas veces. Y es así. Incluso las personas más sabias han tenido que aprender cada día observando, tomando notas, experimentando por ellos mismos y sobre todo repitiendo varias veces lo aprendido para mejorar y afianzar lo conseguido.
Las Matemáticas nos invitan a participar constantemente en las actividades de clase.
Puedes proponer estrategias de solución a los problemas, ayudar a tus compañeros si lo necesitan, colaborar en tareas... o simplemente atender cuando se explican los contenidos.
Siguiendo este consejo te aseguro la mitad del éxito.
La Matemáticas nos rodean por todas partes. En la compra del supermercado, en las matrículas de los coches, en las edades de los miembros de tu familia, ... hasta en las formas de los objetos que vemos.
¡No terminaríamos de aplicarlas!
¡¡Ponte en marcha!!!
La función de los deberes no es la de llenar tiempos en casa, entretener al niño ni aprender nada nuevo.
Los deberes deben ser asequibles al niño y deben dedicarse un tiempo razonable.
Nunca deben quitar tiempo a otros aspectos importantes del desarrollo del niño, tales como actividades deportivas, juegos, socialización,..
Depende. Unos buenos deberes deberían ayudar al niño a desarrollar su autonomía, mejorar su autoestima y asentar aprendizajes.
Depende. Hacer por hacer nunca es bueno. Unos malos deberes quitarán al niño tiempo de "otros" deberes necesarios para su desarrollo, reforzarán la dependencia hacia los adultos (padres o profesores particulares) y mellarán su autoestima y autoconcepto.
Si lo que buscamos con los deberes es que el niño desarrolle autonomía, mejore su autoestima y asiente lo que ya sabe, entonces, LOS DEBERES NO SERÁN GENERALES, no cumple las mismas funciones en todos los niños la misma actividad.
1. No será norma diaria
Será un recurso usado en función del trabajo en clase. Se pedirán deberes cuando el trabajo en clase necesite acabarse, cuando el niño necesite profundizar en un proceso ya trabajado o como repaso puntual
2. No serán repetitivos
Se intentará que en la medida de lo posible no sean tareas repetidas, el mismo tipo de deberes: pág. tal, ejercicio cuál... Sólo cuando se trabajen rutinas de pensamiento y se vea la necesidad de practicarlas en casa, se podrán mandar deberes repetitivos a casa (dando por hecho que el niño entienda bien que su repetición es beneficiosa).
3. No todos tendrán los mismos
Los deberes se adecuarán al trabajo y necesidades de los niños. Ni todos trabajamos a la misma velocidad, ni todos somos buenos en lo mismo.
4.Nunca supondrán algo nuevo
Los alumnos deben ser capaces de hacer los deberes solos, de nada sirve que un profesor particular esté permanentemente con ellos para los deberes. Una ayuda puntual, un empujón puede ser necesario, pero si el empujón se convierte en un remolque es mejor dejarlos sin hacer y exponer esa dificultad en clase.
..NUNCA HE APRENDIDO MÁS QUE CUANDO NADIE ME OBLIGABA...
Como meta, y quizá se consiga, tenemos el objetivo que el niño, sin necesidad de que el profesor lo mande, quiera hacer tareas en casa, para mejorar, para alcanzar sus propios objetivos, porque le guste,...
¡¡¡Esos deberes siempre serán los más efectivos!!!
De manera general, y en particular para matemáticas, es muy importante ayudar al niño de Infantil y Primaria a hacer una recapitulación de su trabajo diario, dicho de otro modo, hacer que el niño haga el esfuerzo de recordar su trabajo en clase, compartirlo con él e interesarnos por sus avances.
En el colegio, cada vez más, estamos trabajando por proyectos, microproyectos de asignatura de corta duración o proyectos interdisciplinares o de asignatura de larga duración. Si cada día dedicáis 20 minutos a que el niño os cuente todo su trabajo, os explique lo que le queda por hacer, os comente lo que él va a hacer/investigar/trabajar el día siguiente, mostráis vuestro interés sobre el tema y le proponéis investigar/hacer algo relacionado con vosotros, habréis logrado hacer más por su ÉXITO escolar que con 30 cuentas o 20 ejercicios.
Entendemos que no siempre tenemos el tiempo necesario para esta tarea (que son más deberes para los padres) y que no todos los niños comunican de igual manera lo que han hecho. Pero, si convertimos esto en una tarea continuada, practicamos con ellos, y además, logramos tener una comunicación cercana con los profesores para que os ayuden en aclaraciones de lo que están haciendo los niños en el aula, estos 20 minutos van a ser un momento esperado por vuestros hijos.