Llegada a Cusco y traslado privado al hotel. Después de un tiempo para aclimatarse, iniciaremos el recorrido por la ciudad con la visita al Qorikancha, antiguo templo inca dedicado al Sol. Continuaremos hacia Sacsayhuamán, una de las construcciones más imponentes de la región, y visitaremos también Qenqo, Tambomachay y Puca Pucara, sitios arqueológicos que revelan la dimensión ceremonial, espiritual y defensiva del antiguo Cusco.
Salida hacia el Valle Sagrado de los Incas. Visitaremos Pisac, conocido por su zona arqueológica y su mercado artesanal, antes de continuar hacia Moray, antiguo centro agrícola de terrazas circulares. Luego conoceremos las salineras de Maras, un paisaje único formado por pozas de sal trabajadas desde tiempos ancestrales. El día culmina en Ollantaytambo, uno de los pueblos más representativos del valle, con terrazas, templos y vistas privilegiadas.
Por la mañana tomaremos el tren desde Ollantaytambo hacia Aguas Calientes. Desde allí subiremos en bus hasta la ciudadela de Machu Picchu para realizar una visita guiada por sus templos, plazas, terrazas y principales sectores arqueológicos. Al finalizar, regresaremos al pueblo para tomar el tren de retorno a Ollantaytambo y continuar con el traslado al hotel.
Salida temprano hacia el sur de Cusco para iniciar la caminata a la Montaña de Colores, también conocida como Vinicunca. El recorrido se realiza en un entorno de alta montaña, rodeado de paisajes andinos y vistas panorámicas de la cordillera. Tras llegar al mirador principal y disfrutar del paisaje, iniciaremos el descenso y regresaremos a Cusco.
Por la mañana exploraremos el barrio de San Blas, conocido por sus talleres de artesanos, calles estrechas y miradores hacia la ciudad. También se puede visitar el mercado de San Pedro para conocer productos locales y hacer compras de último momento. Según el horario del vuelo, se coordinará el traslado al aeropuerto.