Imagina que estás en el patio del colegio y lanzas una pelota de tenis hacia adelante:
Si la lanzas despacio, recorre unos metros y cae al suelo por la gravedad.
Si la lanzas con mucha más fuerza, llega más lejos antes de tocar el suelo.
¿Qué pasaría si la lanzaras con un súper cañón a 3.700 km/h? La pelota intentaría caer hacia el suelo por la gravedad, pero iría tan rápido de lado que la superficie curva de la Tierra se iría "alejando" por debajo al mismo ritmo. La pelota estaría en caída continua, dando vueltas al planeta sin tocar jamás el suelo.
Eso es exactamente lo que le pasa a la Luna: está atrapada en una caída constante alrededor de la Tierra, lo que en física llamamos órbita.
La gravedad de la Tierra: Funciona como un "hilo invisible" que tira de la Luna hacia el centro para que no se escape volando al espacio.
La velocidad orbital (lateral) de la Luna: Viaja a unos 3.700 km/h. Esa velocidad quiere tirarla hacia adelante en línea recta.
El equilibrio perfecto entre la tirada de la gravedad y su velocidad de avance hace que la Luna curve su camino y dibuje un círculo (órbita) alrededor de nuestro planeta.
Prueba tú y mira uué pasa según la velocidad orbital que le das a la Luna,