Contribuye a que los alumnos puedan comunicarse de manera efectiva con su familia y compañeros, y participar en la sociedad de manera pacífica.
Recupera las habilidades para la vida: emocionales (conocimiento de nosotros mismos), cognitivas (pensamiento crítico y creativo) y sociales (comunicación efectiva), que permiten pasar de la reflexión sobre uno mismo a la colaboración y participación social.