Cuando un alumno o un profesor cumple años, tienen la oportunidad de hacer un regalo especial a la biblioteca: ¡un libro! Este detalle no solo enriquece nuestra colección, sino que también fomenta el amor por la lectura y la idea de compartir conocimientos con toda la comunidad escolar.
Además, las familias pueden donar libros que sus hijos ya no usen. A veces los libros quedan olvidados en casa, pero en lugar de dejarlos guardados, pueden darles una segunda vida aquí en la biblioteca. Así, conseguimos más recursos para todos los estudiantes, sin que se tenga que gastar dinero extra.
Estas donaciones nos permiten tener una variedad más amplia de títulos, tanto para los más pequeños como para los más grandes, y nos ayuda a mantener una biblioteca dinámica y siempre actualizada.
¡La idea es seguir sumando libros y haciendo de la biblioteca un lugar aún más especial!