Proyecto Comunitario 2024-2025
Nuestro rol profético: ser acompañantes
Proyecto Comunitario 2024-2025
Nuestro rol profético: ser acompañantes
Al principio de cada año, en espíritu de discernimiento, los Hermanos elaboran su proyecto comunitario. Una vez elaborado y aprobado por el Hermano Visitador, el proyecto comunitario compromete a los Hermanos. (Cfr. R. 56.1)
Presentación
Estimados Hermanos, el ciclo escolar 2024-2025 nos da la gran oportunidad de vivir en plenitud las actitudes sugeridas por nuestro XV Capítulo de Distrito y de realizar las acciones encomendadas por esa Asamblea. Pronto se llegará el tiempo en que estemos evaluando la forma en que se ha cumplido con lo establecido en esa Asamblea y, cómo he dicho en diferentes espacios, mucho de lo ahí establecido apela a nuestra conversión personal y a la realización de acciones personales congruentes con el espíritu que animó el establecimiento de varios de los compromisos. Por tanto, al iniciar este ciclo escolar, invito a realizar una reflexión: ¿qué más puedo hacer yo para contribuir al cumplimiento del espíritu que anima cada uno de los compromisos de nuestro Capítulo? Posterior a esa reflexión, vendrá una comunitaria: ¿Qué más podemos hacer para dar cabal cumplimiento a lo que nos pusimos de acuerdo en aquel ya lejano mes de julio de 2022? Al constituirnos como comunidad, en este ciclo escolar 2024-2025, invito una vez más a tener un sueño comunitario: ¿qué comunidad estaremos narrando al finalizar el año, de tal manera que esté en sintonía con los compromisos de nuestro capítulo? Narremos la comunidad que queremos/necesitamos y después establezcamos las estrategias necesarias para dar vida a esa comunidad a lo largo del año. Agradezco el esfuerzo personal y comunitario que se pueda hacer para realizar este ejercicio y agradezco a la Comisión de Vida Religiosa por su apoyo en la elaboración de este documento. Que sea una reflexión que nos anime y nos comprometa al iniciar este ciclo escolar, de forma que conformemos las comunidades que Dios quiere y que todos necesitamos.
Atentamente,
H. Carlos Manuel Castañeda Casas, Visitador.
Mi proyecto personal
El primer paso sugerido, antes de llegar a la reunión comunitaria, es recordar, actualizar, acaso desempolvar el proyecto personal. Lejano puede estar el día en que, en el noviciado o en algún retiro de renovación, tuvimos la oportunidad de plasmar por escrito el proyecto personal. ¿Lo tenemos a la mano?, ¿anima nuestra vida?
Ya lo decía Séneca: “Cuando no se sabe hacia donde navegas…, ningún viento es favorable”. O, como se ha parafraseado en múltiples ocasiones: “Aquel que sabe a dónde va, todo viento le es favorable”. ¿Podemos afirmar que sabemos a dónde vamos en nuestro desarrollo personal, en nuestra vida de Fe, en nuestra Consagración y en nuestro apostolado? Si bien, en nuestro retiro de diciembre tendremos la oportunidad de profundizar en nuestro proyecto personal, al iniciar este ciclo escolar, y antes de la reunión para elaborar el proyecto comunitario, viene bien cuestionarnos y reflexionar qué tan actualizado tengo mi proyecto de vida, aquel que me ayuda a ser fiel a lo que Dios quiere de mí, aquellas certezas que le da sentido a mi consagración y, en definitiva, a mi vida.
Algunos cuestionamientos que pueden ayudar
Consagración:
¿Puesto que mi opción fundamental es seguir a Jesús, qué rasgos de su persona estoy imitando de manera consciente en esta etapa de mi vida? Dedico tiempo a la oración. Estoy atento a los Hermanos y les ayudo en cuanto me es posible. Favorezco la unión de mi familia. ¿Practico mi lectura espiritual? ¿Leo sobre Jesús? ¿Eso que leo, lo oro, lo asimilo? Hago algo de lectura espiritual en libros que me pasó el Hno. Manuel Padilla. No son propiamente sobre Jesús, pero si se relacionan con mi consagración a Cristo Jesús. Sí hacen eco en mi oración.
Comunidad
¿Qué cualidad estoy cultivando en esta etapa de mi vida? Trabajo personal con utilidad para la comunidad ¿Qué actitudes y acciones estoy privilegiando para seguir creciendo en esa cualidad? Creatividad y buscar que lo cantos sean gustados por los Hermanos y les sirvan en la oración
¿Mi forma de vida es una incitación a otras personas a la vida religiosa lasallista? Yo creo que sí ¿Qué debo cuidar? Que mi oración sea siempre más y más auténtica ¿Cómo lo haré? Estando atento a la oración y buscando lo más posible animar a la comunidad a la oración. ¿Qué actitudes y acciones requiero tener para dar respuesta positiva y generosa a eso que Dios me pide? Ser puntual y prever lo mejor posible los cantos y lecturas de la oración.
¿Qué es lo que Dios me está pidiendo este curso escolar?, Interesarme por lo que los Hermanos hacen ¿Qué actitudes y acciones requiero tener para dar respuesta positiva y generosa a eso que Dios me pide? Estar atento a lo que se vive en los Colegios y rezar por sus intenciones ¿Incide mi vida en cuestiones sociales? Me intereso por los temas sociales y rezo para que se den las mejores respuestas ¿Mis alumnos me ve comprometido con proyectos sociales? A mis exalumnos y exvoluntarios les manifiesto mi interés por sus proyectos y realizaciones sociales. Es importante hacer notar que los cuestionamientos anteriores son una base y a su vez forman parte de una asimilación integral de nuestras dimensiones constitutivas. Cada quien debe completar su propio interrogatorio, pero lo importante es bajar a compromisos concretos, particulares y eficaces, que se puedan evaluar, tal como lo sugiere el método de oración del Señor de La Salle.
También invito a recordar la Visión que el XV Capítulo de Distrito elaboró para nuestra vida de Hermanos:
Para el 2026, los Hermanos del Distrito México Norte habremos asumido nuestro Rol profético de ser acompañantes, para lo cual seguiremos haciendo esfuerzos por una formación que nos ayude a ser pertinentes y significativos; estaremos organizados para despertar, dinamizar y acompañar procesos vocacionales universitarios.Sensibles a la situación económica de nuestro país y de nuestra comunidad Distrital, seremos corresponsables en el uso de los recursos, fortaleciendo nuestra coherencia de vida que nos ayude a ser signos atrayentes y creíbles. Reconoceremos, respetaremos y promoveremos las diversas vocaciones lasallistas por medio de espacios de interioridad-discernimiento-servicio que se generen en nuestras comunidades y habremos realizado una reflexión profunda sobre el lugar en que deben estar nuestras comunidades religiosas.
¿Qué actitudes y qué acciones puedo realizar, a título personal, para dar cumplimiento a esta visión? Evitaré gastos inútiles. Me interesaré en el tema del presupuesto y gastos comunitarios
Nuestro proyecto comunitario
Momento de oración
Iniciar con una oración en el formato más adecuado según el animador de la reunión, en el que haya un tiempo personal para que cada Hermano tome conciencia del lugar donde se encuentra, la misión a la que ha sido llamado por Dios, el apostolado específico que desempeñará este año. Cada Hermano está atento a escuchar su interior e identifica el o los sentimientos que le habitan al disponerse a elaborar, en comunidad, el proyecto comunitario para el año. Buscaré cómo prestar servicio desde mi cuarto, desde la capilla ya que posiblemente no me inviten más a impartir cursos. Como por ejemplo difundiendo listas de cantos, de biografías de Hermanos, de los Destellos lasallistas organizados por temas…
1. Primer fase: Prefiguración
“Para elaborar y evaluar dicho proyecto, el Hermano tiene en cuenta su propio itinerario espiritual, las exigencias de la comunidad y los proyectos del Distrito” (56.2). Es un momento destinado para que la comunidad se entienda a sí misma por el proceso que cada uno de sus integrantes está llevando a cabo. Tiene la finalidad de descubrir el aquí y ahora, el presente de la comunidad desde una mirada de fe, como invitación de Dios a estar
Compartir
La comunidad se da un tiempo para poner en común las reflexiones y algunos de los compromisos asumidos por cada uno de los Hermanos en su proyecto personal. Darse un tiempo suficiente para hablar sobre el proyecto personal. Se invita a no dejar de compartir cómo nos situamos delante de la sentencia de Séneca: ¿a dónde vamos?, y el apoyo comunitario que se requiere para poner en práctica algún compromiso del Proyecto
Personal
De manera particular poner en común aquellas resoluciones personales destinadas a hacer vida la Visión del Hermano al 2026 de nuestro XV Capítulo de Distrito.
Segunda fase: Nuestra narrativa a la luz del 46º Capítulo General y del 15º Capítulo de Distrito.
“Los intercambios ofrecen [a los hermanos] la posibilidad de expresar su pensamiento y tienden a la unidad de miras y de acción” (Cfr. R. 56).
“En él halla cabida todo lo que constituye la comunidad: su vida de oración, sus compromisos apostólicos, su vida fraterna, su organización interna, sus períodos para la formación permanente, tiempos de solaz y sus relaciones externas” (Regla Capítulo General
Se invita a profundizar en el Segundo Camino de Transformación: El camino de la disponibilidad radical a Dios.
Recordemos que para recorrer este camino, el CG nos pide reconocer que, para ser levadura, necesitamos una vida espiritual enraizada en el Evangelio y en nuestra herencia lasallista que nos permita descubrir a Dios en los signos de los tiempos y en el rostros de los más necesitados. Por eso, el CG nos llama a profundizar en nuestra vida interior y compartir nuestra experiencia de Dios con los demás, de manera especial con quien compartimos la Misión
Por tanto: ¿Cómo será nuestra comunidad si realmente recorremos el camino de la disponibilidad radical a Dios? Darse la oportunidad de NARRAR cómo será la comunidad, posteriormente generar compromisos concretos que ayuden a construir ESA comunidad. Se recuerda que la manera de NARRAR es importante. No se narra respondiendo a una serie de preguntas, sino a manera de cuento, de parábola, de descripción
Capítulo de Distrito.
En primer lugar, se invita a reflexionar en el compromiso 1 del XV Capítulo de Distrito en el ámbito de nuestra vida de hermanos: fortalecer la cultura del acompañamiento.
El Capítulo nos pide “asumir nuestro rol profético… fortaleciendo la cultura del acompañamiento”. Qué importante toma de conciencia: mis primeros acompañados son mis hermanos de comunidad.
¿Cómo NARRAMOS nuestra comunidad si vivimos en una cultura del acompañamiento?
Reflexionemos sobre la siguiente imagen y pongamos en común las reflexiones y las convicciones que tenemos en el tema del acompañamiento Delante de nuestra convicción de acompañarnos unos a otros: ¿Qué compromisos asumimos?
Narremos nuestra comunidad
En segundo lugar, se invita a detenerse en el compromiso seis del Capítulo de Distrito, que nos pide ser signos atrayentes y creíbles. Seremos signos atrayentes y creíbles si logramos, personal y comunitariamente, vivir ciertas actitudes. El Capítulo de Distrito pensó en las siguientes:
Seremos signos atrayentes y creíbles si… vivimos plena y alegremente nuestra vocación en fraternidad y así la contagiamos. Si vivimos las tres dimensiones constitutivas de manera integral.
Si así actuamos, impactará, entre otros, en los siguientes temas:
1. Ambiente comunitario, impulso a la vida interior, la alegría al realizar el servicio en la Misión, los jóvenes muestran interés por nuestra vocación, la comunidad está abierta a recibir personas.
2. Seremos signos atrayentes y creíbles si… contribuimos a fortalecer la razón de ser de nuestras comunidades como signos de esperanza.
Si así actuamos, impactará, entre otros, en los siguientes temas: Relaciones cordiales en la comunidad, libertad para hablar con honestidad y transparencia, participación activa en las actividades comunitarias, la comunidad contagia esperanza.
3. Seremos signos atrayentes y creíbles si… nos especializamos en áreas que nos permitan ejercer un liderazgo de servicio con el cual contribuimos creativamente a la animación de la Misión Educativa.
Si así actuamos, impactará, entre otros, en los siguientes temas: Formación permanente de la comunidad, liderazgo que pone los acentos en el servicio y no en el poder, liderazgo que está fundado en la escucha y en la corresponsabilidad.
4. Seremos signos atrayentes y creíbles si… reconocemos, respetamos y promovemos la diversidad de vocaciones lasallistas
Si así actuamos, impactará, entre otros, en los siguientes temas: Participación y reforzamiento de la cultura vocacional, conciencia y apoyo de los compromisos del estado de vida de cada vocación lasallista, comunidad abierta.
5. Seremos signos atrayentes y creíbles si… fortalecemos nuestra credibilidad, calidad de testigos y carácter profético.
Si así actuamos, impactará, entre otros, en los siguientes temas: Somos referencia en los aspectos éticos, morales y pastorales, somos sensibles a las necesidades de las personas con las que tratamos.
Pensando en lo anterior, NARREMOS NUESTRA COMUNIDAD. Lo importante es que podamos NARRAR lo que queremos vivir, sentir, ver y creer para que la comunidad sea signo atrayente y creíble. Después establezcamos las estrategias para que esa narración se haga realidad.
Tercera fase: nuestra organización comunitaria
Para ser la comunidad que se ha narrado requerimos de organización y buena comunicación. En este apartado del proyecto comunitario se plasmará la organización comunitaria que nos permita dar vida a la Comunidad que se ha soñado.
Este apartado incluirá, entre otros, los siguientes puntos:
a. Responsabilidades comunitarias. Enumerarlas colocando su responsable. Apuntar la actitud a privilegiar al realizar cada una de las responsabilidades comunitarias. De manera particular discernir qué hermano puede ser el responsable local de vocaciones, aquel que pueda ser el enlace con el equipo distrital de vocaciones.
b. Horario comunitario. Se invita a privilegiar los momentos comunitarios para el encuentro con Dios y para el acompañamiento y esparcimiento semanal entre los hermanos.
c. Presupuesto comunitario. Que esté en sintonía con la situación de crisis y necesidad que prevalece en el país. Que la ejecución de ese presupuesto comunitario ayude a lograr el perfil del Hermano que hemos privilegiado. Que el ecónomo asuma el compromiso de informar la marcha de la aplicación del presupuesto mensualmente. Para su elaboración seguir las indicaciones del Secretariado de Gestión Administrativa y Financiera. Enviar el presupuesto de la comunidad al Hermano Ecónomo a más tardar el 15 de septiembre.
d. Cuidado integral de la salud. Es nuestra primera responsabilidad. Debemos asegurar un estudio integral anual y seguimiento periódico a las afecciones que tengamos. Es responsabilidad del Hermano cuidarse y dejarse cuidar. Es responsabilidad de la comunidad velar por la salud de cada uno de los hermanos. Es responsabilidad del Director estar enterado de la situación médica de cada Hermano, tener copia de su credencial de seguro y conocer el nombre y teléfono del (los) médico(s) que dan seguimiento a cada uno de los hermanos de su Comunidad.
e. Transparencia. Es importante impulsar y fortalecer el diálogo transparente en la comunidad y con el Hermano Director. Todos los hermanos, además, estamos invitados a contar con un Acompañante Espiritual que nos ayude a seguir avanzando, con paso firme, en el seguimiento de Jesús.
f. Discernimiento comunitario. El director de la comunidad es el garante de convocar a los hermanos e invitarlos a discernir lo más conveniente para la vida y proceder de la Comunidad. Se invita a discernir el presupuesto, los compromisos comunitarios, la forma de vivir el tiempo libre, las vacaciones, etc. Escuchado el parecer comunitario, el Director de la Comunidad puede autorizar cualquier salida de la comunidad. Si el director requiere la opinión o punto de vista del Visitador para tomar una decisión, siempre estoy a la disposición. Cualquier necesidad que tenga el Director de ausentarse de la Comunidad, pido por favor comunicarse con el Hno. Visitador.
g. Lista de datos personales generales de los integrantes de la comunidad. Gracias por elaborar, en espíritu de discernimiento, su proyecto comunitario.
Atentamente,
Hno. Carlos Manuel Castañeda Casas, Vtr.
Agosto de 2024
1. Seremos signos atrayentes y creíbles si… vivimos plena y alegremente nuestra vocación en fraternidad y así la contagiamos. Si vivimos las tres dimensiones constitutivas de manera integral.
Si así actuamos, impactará, entre otros, en los siguientes temas: Ambiente comunitario, impulso a la vida interior, la alegría al realizar el servicio en la Misión, los jóvenes muestran interés por nuestra vocación, la comunidad está abierta a recibir personas.
2. Seremos signos atrayentes y creíbles si… contribuimos a fortalecer la razón de ser de nuestras comunidades como signos de esperanza.
Si así actuamos, impactará, entre otros, en los siguientes temas: Relaciones cordiales en la comunidad, libertad para hablar con honestidad y transparencia, participación activa en las actividades comunitarias, la comunidad contagia esperanza.
3. Seremos signos atrayentes y creíbles si… nos especializamos en áreas que nos permitan ejercer un liderazgo de servicio con el cual contribuimos creativamente a la animación de la Misión Educativa.
Si así actuamos, impactará, entre otros, en los siguientes temas: Formación permanente de la comunidad, liderazgo que pone los acentos en el servicio y no en el poder, liderazgo que está fundado en la escucha y en la corresponsabilidad.
4. Seremos signos atrayentes y creíbles si… reconocemos, respetamos y promovemos la diversidad de vocaciones lasallistas
Si así actuamos, impactará, entre otros, en los siguientes temas: Participación y reforzamiento de la cultura vocacional, conciencia y apoyo de los compromisos del estado de vida de cada vocación lasallista, comunidad abierta.
5. Seremos signos atrayentes y creíbles si… fortalecemos nuestra credibilidad, calidad de testigos y carácter profético.
Si así actuamos, impactará, entre otros, en los siguientes temas: Somos referencia en los aspectos éticos, morales y pastorales, somos sensibles a las necesidades de las personas con las que tratamos.
Pensando en lo anterior, NARREMOS NUESTRA COMUNIDAD. Lo importante es que podamos NARRAR lo que queremos vivir, sentir, ver y creer para que la comunidad sea signo atrayente y creíble. Después establezcamos las estrategias para que esa narración se haga realidad.
3. Tercera fase: nuestra organización Comunitaria
Para ser la comunidad que se ha narrado requerimos de organización y buena comunicación. En este apartado del proyecto comunitario se plasmará la organización comunitaria que nos permita dar vida a la Comunidad que se ha soñado.
Este apartado incluirá, entre otros, los siguientes puntos:
f. Responsabilidades comunitarias. Enumerarlas colocando su responsable. Apuntar la actitud a privilegiar al realizar cada una de las responsabilidades comunitarias. De manera particular discernir qué hermano puede ser el responsable local de vocaciones, aquel que pueda ser el enlace con el equipo distrital de vocaciones.
g. Horario comunitario. Se invita a privilegiar los momentos comunitarios para el encuentro con Dios y para el acompañamiento y esparcimiento semanal entre los hermanos.
h. Presupuesto comunitario. Que esté en sintonía con la situación de crisis y necesidad que prevalece en el país. Que la ejecución de ese presupuesto comunitario ayude a lograr el perfil del Hermano que hemos privilegiado. Que el ecónomo asuma el compromiso de informar la marcha de la aplicación del presupuesto mensualmente. Para su elaboración seguir las indicaciones del Secretariado de Gestión Administrativa y Financiera. Enviar el presupuesto de la comunidad al Hermano Ecónomo a más tardar el 15 de septiembre.
i. Cuidado integral de la salud. Es nuestra primera responsabilidad. Debemos asegurar un estudio integral anual y seguimiento periódico a las afecciones que tengamos. Es responsabilidad del Hermano cuidarse y dejarse cuidar. Es responsabilidad de la comunidad velar por la salud de cada uno de los hermanos. Es responsabilidad del Director estar enterado de la situación médica de cada Hermano, tener copia de su credencial de seguro y conocer el nombre y teléfono del (los) médico(s) que dan seguimiento a cada uno de los hermanos de su Comunidad.
j. Transparencia. Es importante impulsar y fortalecer el diálogo transparente en la comunidad y con el Hermano Director. Todos los hermanos, además, estamos invitados a contar con un Acompañante Espiritual que nos ayude a seguir avanzando, con paso firme, en el seguimiento de Jesús.
h. Discernimiento comunitario. El director de la comunidad es el garante de convocar a los hermanos e invitarlos a discernir lo más conveniente para la vida y proceder de la Comunidad. Se invita a discernir el presupuesto, los compromisos comunitarios, la forma de vivir el tiempo libre, las vacaciones, etc. Escuchado el parecer comunitario, el Director de la Comunidad puede autorizar cualquier salida de la comunidad. Si el director requiere la opinión o punto de vista del Visitador para tomar una decisión, siempre estoy a la disposición. Cualquier necesidad que tenga el Director de ausentarse de la Comunidad, pido por favor comunicarse con el Hno. Visitador.
i. Lista de datos personales generales de los integrantes de la comunidad.
Gracias por elaborar, en espíritu de discernimiento, su proyecto comunitario.
Atentamente,
Hno. Carlos Manuel Castañeda Casas, Vtr.
Agosto de 2024