Festejo 85 años
Jueves 13 Nov 2025
y domingo 16 Nov 2025
Jueves 13 Nov 2025
y domingo 16 Nov 2025
La fiesta inició con el almuerzo organizado
por el Personal de nuestra casa de Hermanos
A medio día mi familia continuó el festejo: mi hermano y mi cuñada Jorge y Marila trajeron la rica comida y bebida, Lourdes y Maru, mis hermanas complementaron con postres y todos participamos en la alegría y convivencia del Festejo.
Los Hermanos de la comunidad se unieron muy fraternalmente: Hnos. Benjamín Carabez Pedroza, Gerardo Carlos Martínez Luna, director, José Ramiro Montaño Sánchez, Genaro Magallanes Lira, Alejandro Enrique Bunsow Wilson, Christian Marcelo Muñiz Castillo.
Enrique Mercadillo González, hijo de Maru, sobrino mío llegó a la celebración.
Jorge, mi hermano, Marila, mi cuñada y Kike, hijo de Maru, mi sobrino.
Almuerzo de cumpleaños con el personal de la Casa de los Hermanos.
Enfermeras; Minerva, Vicky, Dana,Yvette
Oscar, Chofer y José Luis Jardinero
Enfermera Diana Monserrat Martínez
Hno. Alvaro Rodríguez Echeverría y María del Consuelo (Chelo) Bañuelos, en la Basílica de San Pedro en Roma. El Hno. Alvaro me envió, através de Chelo muchos saludos y muchos bellos recuerdos de cuando llamado por él fui el Secretario General de la Congregación.
Roble y Chelo, organizadores del festejo del domingo 16 de noviembre 2025
Aprovecho para publicar esta foto de Roble y Chelo
Foto de cuando Roble recibió el Reconocimiento BMA VF. pdf
Al recibir este valioso Reconocimiento, José Roble pronunció palabras excepcionales:
Gratitud, memoria y compromiso
Agradezco profundamente al Capítulo Nuevo León de la Barra Mexicana de Abogados por este reconocimiento, que recibo con humildad y con profunda gratitud, pues sinceramente no me siento merecedor de él. Soy yo quien tendría que reconocer a tantas personas que me han formado, acompañado y sostenido a lo largo del camino, ya que lo que he hecho en mi vida, no es más que responder a una vocación que me ha dado mucho más de lo que yo he podido aportar.
Trabajar en la educación no ha sido para mí un trabajo, sino una maravillosa oportunidad de crecer junto con otros, de aprender mutuamente, de acompañar a personas en la búsqueda de su vocación y de intentar formar consciencias jurídicas con sentido ético y humano.
Aun así, hoy lo recibo con un corazón agradecido del que nacen tres palabras que les comparto: gratitud, memoria y compromiso.
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Tres palabras que les comparto: gratitud, memoria y compromiso.
Gratitud, en doble sentido; por una parte, al Consejo del Capítulo que generosamente decidió otorgarme esta distinción.
Y, por otra parte, agradezco también a todas las personas que han dejado huella en mi vida. Mi familia, mis maestras y maestros, colegas, estudiantes, amistades entrañables: cada uno ha sido parte esencial de este trayecto.
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La segunda palabra es memoria; ya que al recibirlo me obliga a hacer un ejercicio de remembranza; porque, al mirar hacia atrás, no puedo pensar en este momento como algo individual, sino como el resultado de un camino recorrido con muchas manos que me han sostenido, muchos corazones que me han amado y muchas miradas que han confiado en mí y tantas personas que al pasar por mi salón de clases me han tocado el corazón.
Primero mi familia, nací en el seno de una familia que me enseñó, desde pequeño, el verdadero significado del amor y del servicio.
Segundo mis maestros no solo de aula, sino de vida, pues tengo muy marcadas las enseñanzas de mis primeras maestras y maestros.
Después vinieron mis maestros en la Facultad, grandes juristas quienes no solo me enseñaron los fundamentos del Derecho, sino también el arte de estudiarlo y comprenderlo a profundidad. Con muchos de ellos, afortunadamente, conservo hasta hoy sólidos lazos de respeto, admiración y de amistad.
En especial un encuentro que explica que la educación se haya convertido en un proyecto de vida, fue el cruzarme en el camino con el Dr. Arturo Salinas Martínez quien me invitó a impartir clases; desde entonces y hasta ahora, han pasado cuarenta años ininterrumpidos, 80 semestres, disfrutando de aquella invitación que se convirtió en mucho más allá de una forma de ejercicio profesional, sino en un compromiso de por vida que se profundizó con la bendición, para mí, de haber sido Director de la Facultad Libre de Derecho de Monterrey por 25 años.
...
La tercera palabra es compromiso.
Este momento tiene para mí un significado especial, porque representa la ocasión de renovar, en lo personal, el compromiso profundo a la vocación jurídica.
Quienes fuimos formados en la disciplina del Derecho sabemos que no basta con conocer las leyes; es indispensable trabajar con conciencia en la consolidación de un verdadero Estado de Derecho.
...
Mensaje de José Roble Flores Fernández al recibir el reconocimiento de la Barra Mexicana, Colegio de Abogado, A.C. Capítulo Nuevo León, con motivo del Día de la Abogacía. 10 de julio de 2025.
Mensaje enviado por Roble por Whatsapp a Exalumnos del I.R. ChepeVera y a Exvoluntaros de la Sierra de Durango
Entrada al altar para iniciar la misa: P. Luis Eduardo Villarreal Ríos., exalumno lasallista
acompañado por Lgk
El P. Luis Eduardo Villarreal es hermano de la madrina de primera comunión de Chelo quien fue Religiosa Misionera Catequista de los Pobres, la Congregación del Convento de Villa de la Paz donde estramos celebrando esta Misa del festejo.
El P. Luis Eduardo Villarreal bautizó a Miriam, hija de Roble y Chelo, la bautizo hace 37 años en la Capilla de la Casa de los Hermanos del Regio ChepeVera.
Enfrente al Clebrante algunas "Chicas del coro", por cierto Coro maravilloso integrado por Pili Fresh, Ana Verónica, Irma Laura Cantú, Guaguis, Maru González K., Elliane Salazar, Leonor Guzmán.
José Roble lee emocionado las Moniciones y comienza diciendo: Queridos amigos y amigas:
Hoy nos reunimos en torno a esta mesa sagrada para dar gracias a Dios por la vida del Hermano Lorenzo González Kipper, un lasallista de corazón grande, un educador apasionado y un sembrador incansable de fe, esperanza y alegría.
A lo largo de su camino, el Hermano Lorenzo ha sabido tocar corazones, como pedía San Juan Bautista de La Salle: no solo desde el aula, sino también desde la montaña, el pueblo y la comunidad.
(Ver al final de esta presentación las demás moniciones)
El. P. Villarreal, amablemente me cedió un momento durante la Homilía durant el cual dije lo siguiente:
Del Evangelio del domingo, Lucas 21, 5-19
Algunos ponderaban la solidez de la construcción del templo y la belleza de las ofrendas que lo adornaban. Jesús dijo: Días vendrán en que no quedará piedra sobre piedra de todo esto que están admirando será destruido...
Pero que no les dé el pánico. Ni un cabello de su cabeza perecerá, si se mantienen firmes conseguirá la vida.
Si es cierto: Nuestra energía, nuestras posibilidades se van acabando, todo se va destruyendo. Pero si permanecemos firmes sabemos que ni un cabello de nuestra cabeza perece a menos que Dios lo permita y vamos consiguiendo vida plena.
1. “Dios te ama y pase lo que pase, Dios te ama”.
2. “Cuando creas que ya no puedes más, sí puedes más, ve adelante.”
3. “Grandes cosas son posibles”
Mariela, Religiosa del Sagrada Corazón y mi prima hermana y Maru mi hermana.
Gregorio, Irma Yolanda Cadena de Reding exMaestra de la Unidad Obispado.
"Las chicas del Coro": Laura Verónica, Guaguis, Irma Laura, Gregorio, Irma Yolanda, Tencha, Pilar.
Kabubi y María Elena Guerra
Chayo González
Gerardo (Mentol) y Nora
Vero Arrese y Karla Alejandra Hernández Trujillo
Trini (María Trinidad García Ávila)
El gran grupo de participantes del Festejo en la casa de Roble y Chelo.
La mesa en la primera que estuve cenando rico y dialogando con Mariela mi prima hermana, Religiosa del Sagrado Coracón, Juan Gerardo y Pili Fresh, Jaime Llaguno y Elliane, Susana, Chayo y Tencha. Atras de pie nos acompaña Chelo.
La misma mesa que la vista en la fotdo anterior, pero esta vez la toma fue de atrás de Mariela y de mí.
Foto de las otras cuatro mesas, en total fueron 5 mesas de 10 personas cada una.
x, María Elena y Kabubi, Luis Guerra, Pilar Fresh, Maruca, Chuy Villarreal, Lalo y Carmen
Sentados: Karla Alejandra, Coquis, Lgk, Vero Arrese.
De pie: Coco Calero, ..., ... Juan Carlos García Reyes, Jorge Calero, Roble García, Arge Cstro Valdés
Luis Guerra Garza Evia
Irma Laura Cantú
David Aldio Navarro Halún y Arge (Rosa Argelia)
Arge (Rosa Argelia) Castro Valdez
Vero Arrese Alcalá
Yuri
Diana Patricia Loera de Hadad
David y Melhem Patricio Hadad
Roble García entregando carta de 4 Ases regalada por
Ángeles Martínez de Puebla
Roble García y Arge Castro Valdés entregando galletitas regaladas por Ángeles Martínez de Puebla
Mariana Barraza y Fermín
Hermana Juanita de Villa de la Paz
Adriana Salazar Lamadrid en Hermosillo Son. el 13 Nov. 2024
Rosy Tow
Ana Celia (Ani) Aguirre Villareal
Ixchel Hernández Valdés
Familia de Jorge Calero y Coco: Georgina, Andrea y Alexa
En el comedor de la Comunidad de Hermanos en Cumbres, Monterrey N.L.
Moniciones de la Misa por el cumpleaños 85 del Hno. Lorenzo González Kipper
Monición inicial.
Queridos amigos y amigas:
Hoy nos reunimos en torno a esta mesa sagrada para dar gracias a Dios por la vida del Hermano Lorenzo González Kipper, un lasallista de corazón grande, un educador apasionado y un sembrador incansable de fe, esperanza y alegría.
A lo largo de su camino, el Hermano Lorenzo ha sabido tocar corazones, como pedía San Juan Bautista de La Salle: no solo desde el aula, sino también desde la montaña, el pueblo y la comunidad.
Con la sencillez de quien escucha y la firmeza de quien ama, ha acompañado generaciones de jóvenes, voluntarios y hermanos, despertando en muchos el deseo de servir y de creer.
Su vida ha sido una misión permanente: en la sierra de Durango, entre los jóvenes de las comunidades rurales, en las escuelas, en las casas de formación, y en tantos servicios, allí donde hacía falta una palabra, una sonrisa o una mano fraterna o una revolución.
Ha sido educador y misionero, hermano y amigo, testigo del Evangelio vivido en lo cotidiano.
Por eso, hoy no celebramos solo sus años, sino la fecundidad de una vocación que ha sabido reflejar el rostro de Cristo Maestro.
Seguramente todos los que estamos aquí tenemos algo quizá mucho que agradecerle. Damos gracias por su entrega silenciosa, por su alegría contagiosa, por su cercanía, por su presencia, por sus enseñanzas, por las aventuras que nos permitió vivir juntos, por su fidelidad inquebrantable y por el bien que ha sembrado en tantos corazones.
Con gratitud y esperanza, iniciemos esta Eucaristía pidiendo al Señor que siga bendiciendo su vida y su misión, y que nos conceda a todos la gracia de tocar corazones con la misma ternura y fe con que él lo ha hecho.Monición a la primera lectura.
La primera lectura nos recuerda que la historia no está al azar:
Dios conduce, acompaña, ilumina.
Y hay un Sol, no uno cualquiera: el Sol de justicia, que calienta lo que parecía frío, que inspira lo que parecía rutinario, que sostiene lo que parecía difícil.
Ese sol ha iluminado la vida de nuestro Hermano.
No porque todo haya sido fácil, sino porque ha sabido caminar bajo la luz de Dios.
Del Profeta Malaquías 3, 19-20
19. “Porque llega el día, abrasador como un horno. Todos los arrogantes y los que hacen el mal serán como paja; el día que llega los consumirá, dice el Señor de los ejércitos, hasta no dejarles raíz ni rama.”
20. “Pero para ustedes, los que temen mi Nombre, brillará el sol de justicia que trae la salud en sus rayos, y saldrán brincando como terneros bien alimentados.”
Monición al Salmo.
Hoy queremos unir nuestras voces a las de todos los pueblos para cantar la fidelidad de Dios.
En la vida del Hermano Lorenzo —en su entrega como educador, en su sencillez y en su alegría— él ha visto al Salvador y ha hecho que quienes hemos estado ceca de él también lo hayamos visto.
Que este salmo sea un canto de gratitud, porque el Señor ha hecho maravillas y su amor ha sido visible entre nosotros.
Respondamos con gozo:
“Toda la tierra ha visto al Salvador.”
Del Salmo 97
El Señor es rey; alégrense la tierra, regocíjense las islas incontables.
6. Los cielos proclaman su justicia y todos los pueblos contemplan su gloria. 12. Alégrense, justos, en el Señor y alaben su santo Nombre.
Cantemos al Señoral son del arpa, aclamemos al son de los clarins al Señor nuestro Rey
Monición a la segunda lectura.
San Pablo nos habla del trabajo constante, humilde y cotidiano. Nos recuerda que hemos de esforzarnos para “ganarnos el pan”, y no solo el alimento que sostiene el cuerpo, sino —sobre todo— el alimento que nutre el espíritu: la gracia de Dios.
El Hno. Lorenzo claro que ha trabajado toda su vida por ese alimento
Su trabajo no ha sido del que busca aplausos, sino del que se ofrece como servicio.
Y aquí, la vida de un Hermano Lasallista es un testimonio concreto: Paciencia para acompañar procesos lentos, Fe para creer en quienes aún no creen en sí mismos, Caridad para sembrar en silencio y dejar que Dios haga crecer.
La escuela es tierra de esperanza.
Cada alumno es una semilla de futuro confiada al educador como custodio y el Hermano Lorenzo ha sido un sembrador que ha regado tantas semillas de esperanza con tantas iniciativas revolucionarias en donde Dios lo ha puesto, en los Colegio, como maestro, coordinador o director, como Pastoralista del Distrito más de 10 años, como pionero de los movimientos misioneros, como Secretario General del Instituto en Roma también por 10 años, en fin, en cada lugar su trabajo ha dejado una huella imborrable.
2 Tes 3, 7-12
De la segunda carta del apósol san Pablo a los tesalonicenses.
Pues ustedes mismos saben cómo deben seguir nuestro ejemplo: nunca estuvimos entre ustedes sin hacer nada, ni comimos el pan de nadie sin pagar por él.
8 Al contrario, trabajamos de día y de noche con fatiga y cansancio para no ser una carga para ninguno de ustedes.
9 Teníamos derecho a hacerlo, pero quisimos darles un ejemplo para que sigan nuestra conducta.
10 Cuando estábamos con ustedes, les decíamos claramente: «El que no quiera trabajar, que tampoco coma».
11 Nos hemos enterado de que algunos de ustedes se comportan desordenadamente, no trabajan en nada, sino que se entrometen en los asuntos de otros.
12 A estas personas les mandamos y les rogamos, en el nombre del Señor Jesucristo, que se dediquen a trabajar para ganarse el pan de cada día y que dejen de molestar a los demás.
Monición al Evangelio.
La lectura del Evangelio que vamos a escuchar puede resultarnos desconcertante.
Jesús habla de guerras, terremotos, epidemias, hambre y traiciones; palabras que parecen anunciar destrucción y miedo.
Pero en medio de todo eso, Jesús promete algo más grande: “Si se mantienen firmes, conseguirán la vida.”
Con estas palabras, el Señor no promete caminos fáciles.
Promete sentido.
Promete presencia.
Promete fidelidad.
La perseverancia de la que Jesús habla no es aguantar por aguantar: es amar constantemente, seguir creyendo aun cuando no se ven resultados inmediatos, permanecer fiel incluso cuando no hay aplauso.
Eso es ser Hermano.
Eso es ser educador en Cristo.
Eso es ser Lasallista.
Y eso, precisamente, ha sido la vida del Hermano Lorenzo.
Su testimonio es la prueba viva de que la fidelidad de Dios se hace visible en quienes permanecen firmes, en quienes siguen tocando corazones aun en medio de las pruebas, en quienes viven el Evangelio con esperanza y con amor.
Del Evangelio del domingo, Lucas 21, 5-19
Algunos ponderaban la solidez de la construcción del templo y la belleza de las ofrendas que lo adornaban. Jesús dijo: Días vendrán en que no quedará piedra sobre piedra de todo esto que están admirando será destruido...
Pero que no les dé el pánico. Ni un cabello de su cabeza perecerá, si se mantienen firmes conseguirá la vida.
Monición al Ofertorio.
En este momento de la celebración presentamos al Señor los dones del pan y del vino, fruto de la tierra, del trabajo y del amor que sostienen la vida.
Junto con ellos, traemos también otros signos de la vida del Hermano Lorenzo González Kipper, que expresan su entrega y su caminar:
Un libro de Formación de valores Rojo, símbolo de su vocación educativa y de las muchas lecciones que ha dejado escritas, no solo en papel, sino en los corazones de quienes fueron sus alumnos. El libro que se ofrece es de los primeros que él escribió hace más de 40 años para los programas de Catequesis y Formación de Valores en los colegios lasallistas. Lo trae al altar la Maestra Irma Yolanda, fiel compañera, maestra en el Instituto Regiomontano, quien al igual que el Hermano Lorenzo tocó muchos corazones y quien trabajó de cerca con él en la elaboración de esos libros.
Una cruz, signo de su fidelidad a Cristo, sostenida en los momentos de dificultad, cuando el servicio exigía perseverancia y fe. Lo trae al altar Vero Arrese, exalumna lasallista y Voluntaria de la primera generación en los años en los que el Hno. Lorenzo fue Director de la Comunidad en El Salto, Durango.
Una lámpara encendida, que representa su alegría constante y su espíritu misionero, siempre dispuesto a llevar luz donde había oscuridad. La trae al altar Chayo exalumna lasallista y también misionera.
El pan y vino lo trae al altar la familia Calero, quien también fue Voluntario en las primeras generaciones en los años en los que el Hno. Lorenzo fue Director de la Comunidad en El Salto, Durango.
Que estos dones sean también expresión de nuestra gratitud: por una vida consagrada al servicio, por una fe vivida con alegría y por el testimonio de quien ha sabido tocar corazones al estilo de San Juan Bautista de La Salle.
Recibamos estas ofrendas cantando con gozo, mientras ponemos en el altar nuestra propia vida y nuestra acción de gracias.
"Las Chicas Pili", Catequistas del Colegio Regiomontano Contry en los años 1985-2000 Colaboradoras en la revisión de los libros de Catecismo: Vivir por Cristo y Formación de Valores", Ellas son Norma, Pili, Norma y Lupirta
Con el pastel obsequiado por las "Chicas Pili".