Con esta encíclica ,publicada en octubre de 2020, el Papa Francisco propone un programa de vida para construir un mundo más justo y más fraterno.
Es un documento que no constituye grandes novedades respecto al magisterio de Francisco, sino que recoge y profundiza en sus mensajes, homilías y discursos, con lo que, como señala Gabino Uríbarri “cobra un claro sabor de síntesis personal de un aspecto fundamental de su magisterio”.
Víctor Codina la define como “una obra de madurez sobre la fraternidad y la amistad social”. Su gran importancia radica, según Jaume Flaquer, en elevar al mayor rango magisterial todos esos documentos, “de manera que no pueda rechazarse su contenido desde ciertos sectores eclesiales”.
Con ello Fratelli tutti será necesariamente una referencia para la doctrina oficial de la Iglesia de los futuros pontífices”. Lo reafirma Víctor Codina, que nos avanza que “muchos se escandalizarán y pensarán que son sueños irreales y utópicos, pero está en perfecta coherencia con el Evangelio y la doctrina social de la Iglesia”, que “queda reforzada, actualizada y con una visión desde los pobres”.