Este curso estamos invitados “A darlo todo”, cada día, en lo cotidiano, siendo conocedores de nuestros límites para poder superarlos… Por eso, para tener presente nuestro objetivo y lema cada día se han diseñado unos carteles para las aulas y otros espacios del colegio.
Es un cartel que pretende darnos juego a la hora de ayudar entrar en la profundidad que encierra una frase que escuchamos tan a menudo como es “A darlo todo”.
Uno de los principales elementos del cartel son las letras que componen el lema. En ellas se emplean los colores corporativos de la Fundación, el naranja y el morado. Son colores que nos hacen sentirnos vinculados a la red de colegios de Jesuitinas, que nos hacen sentir parte de algo más grande que la realidad de nuestro colegio. Son colores que nos enredan en una misma Misión… la de una institución que en el mundo de la educación siempre lo ha dado todo.
En las letras se esconden además otros símbolos:
A invertida: símbolo matemático del todo. Nos ayuda a reforzar el mensaje. Hay que darlo todo en todo momento, en toda ocasión, en toda circunstancia… no únicamente en los momentos extraordinarios, sino también en lo ordinario de cada día.
El cartel se completa con otros elementos gráficos cargados de significación:
El mundo: Es la imagen que aparece de fondo en el reloj. Es un guiño a nuestra llamada al universalismo, a abrirnos al mundo. Un mundo diverso, plural, de distintos colores, en el que todos tenemos cabida. También podríamos relacionarlo con nuestro deseo de continuar contribuyendo a la llamada a la Ecología Integral y el cuidado de nuestra Casa Común.
El reloj: somos llamados a darnos por entero, en el aquí y en el ahora. Cada día debemos aprovechar al máximo el tiempo del que disponemos, un tiempo que no se renueva, que no vuelve… 24 horas que son por lo tanto extraordinarias, únicas.. 24 horas en las que darlo todo.
Globos: Tienen forma de corazón. Este curso nos marcamos como objetivo vivir con pasión. Y el corazón es una de las maneras que tenemos para simbolizarla. La pasión es la que eleva al protagonista del cartel, la pasión es la que nos mueve, la que nos lleva a perseguir nuestras metas y sueños.
Silueta de una persona que se eleva sobre el mundo, impulsada por esa pasión. Pero no es una figura pasiva, que se deja llevar. Muestra una actitud activa, alegre, de seguridad. Es protagonista de su vida, no se deja ir simplemente, sino que asume riesgos y se anima a superar los límites que se autoimpone. Es una persona que se atreve a creer, a crear y a cambiar… una persona autónoma, creativa y comprometida.