Trucos legales para pagar menos impuestos si eres autónomo (sin sustos con Hacienda)
Pagar menos impuestos no va de “inventar” gastos, sino de planificar, deducir lo que toca y documentarlo bien. Aquí tienes ideas prácticas (y muy habituales) para reducir tu factura fiscal de forma totalmente legal.
1) Elige bien el régimen de tributación (y revísalo cada año)
Muchos autónomos están en un régimen “por inercia”. Si tributas en estimación directa simplificada, además de deducir gastos reales, puedes aplicar un extra automático de gastos de difícil justificación (ver punto 5).
Si estás en módulos, quizá te convenga… o quizá te esté saliendo caro si tus márgenes han bajado. Revisa números con calma: ingresos, gastos reales, IVA, y previsión del año.
2) La regla de oro: gasto deducible = necesario + justificado + registrado
Casi todos los problemas vienen por aquí. Antes de deducir, pregúntate:
¿Está relacionado con la actividad?
¿Tengo factura (mejor que ticket) y prueba de pago?
¿Está contabilizado/registrado correctamente?
Cuanto más “mixto” (personal/profesional) sea un gasto, más probable es que te lo discutan.
3) Si trabajas desde casa, aprovecha la deducción de suministros (bien calculada)
Si afectas parcialmente tu vivienda a la actividad, los suministros (luz, agua, gas, internet) se deducen aplicando, con carácter general, el 30% sobre la proporción de metros afectos respecto a la superficie total (salvo que pruebes otro porcentaje).
Ejemplo rápido: si usas un 20% de la casa como despacho → 30% × 20% = 6% de suministros deducible.
Consejo: deja por escrito la afectación (modelo censal) y guarda planos/mediciones por si toca justificar.
4) Dietas/manutención del autónomo: deducible, pero con condiciones y límites
Puedes deducir manutención en determinadas condiciones (pagos electrónicos, en establecimientos de hostelería, etc.) y con límites diarios:
Sin pernocta: 26,67 €/día (España) o 48,08 €/día (extranjero)
Con pernocta: 53,34 €/día (España) o 91,35 €/día (extranjero)
Aquí Hacienda se pone estricta: guarda factura y evidencia del desplazamiento/actividad si es defendible.
5) “Gasto extra” automático en estimación directa simplificada: 5% hasta 2.000 €
Este es de los trucos más infravalorados: en estimación directa simplificada, puedes deducir un 5% del rendimiento neto positivo en concepto de provisiones y gastos de difícil justificación, con límite de 2.000 €.
Ojo: tiene incompatibilidades en algunos casos (por ejemplo, con ciertas reducciones específicas). Si te aplica, conviene revisarlo.
6) Si acabas de empezar: mira la reducción por inicio de actividad (20%)
Si cumples requisitos, existe una reducción del 20% por inicio de actividad económica (normalmente durante los primeros periodos con rendimiento neto positivo), con límites y exclusiones (por ejemplo, si más del 50% de ingresos procede de un antiguo pagador como rendimientos del trabajo del año anterior al inicio).
Si estás arrancando, este punto puede ser un ahorro importante.
7) No metas como gasto de golpe lo que debe ir como inversión: amortiza bien
Ordenador, móvil “serio”, mobiliario, maquinaria… si es inversión, normalmente toca amortizar (deducir poco a poco). En directa simplificada hay una tabla simplificada con coeficientes máximos (por ejemplo, equipos informáticos con coeficiente lineal máximo del 26%).
Amortizar bien evita regularizaciones y, además, te permite planificar el gasto fiscal a varios años.
8) Planifica el cierre del año: el “timing” importa
Dos ideas sencillas:
Si vas a tener buen año, puede tener sentido adelantar inversiones necesarias (amortizables) o ciertos gastos recurrentes (servicios profesionales, formación, licencias) antes del 31/12.
Si vas justo, evita compras impulsivas “por deducir”: deducir no significa que sea gratis.
9) Separa cuentas y métodos de pago: te ahorra dinero (y discusiones)
Cuenta bancaria y tarjeta solo de actividad. Esto:
facilita justificar gastos,
reduce errores,
y te permite detectar “fugas” (suscripciones, comisiones, etc.).
10) No olvides lo “pequeño” que suma mucho
Ejemplos típicos que muchos dejan fuera:
gestoría/asesoría (siempre que esté vinculada a tu actividad),
software, herramientas, dominios/hosting,
formación relacionada,
seguros afectos,
cuotas/colegiaciones si aplican,
publicidad y marketing.
Mini-checklist para pagar menos (legalmente)
¿Estoy en el régimen que más me conviene este año?
¿Tengo facturas y pagos trazables de todo lo deducible?
¿Estoy aplicando bien casa-oficina y suministros?
¿Estoy aprovechando manutención con límites y requisitos?
¿Estoy aplicando el 5% (EDS) si me corresponde?
¿He revisado reducción por inicio de actividad si aplica?
¿Estoy amortizando correctamente las inversiones?