G.B:- ¡Ves que traías buena suerte! ¡Cada vez se acerca más!
La nena va por el dragón de peluche, muy entusiasmada.
N:- ¡Mami! ¡quiero ese, quiero ese, quiero ese!
Después de pagarlo se va del negocio.
G.N:- (irónicamente) ¡Sí! Buenísima mi suerte…
G.B:- Bueno, esa fue solo una persona, hay billones en el mundo.
G.N:- Sí, pero ninguna me quiere llevar.
G.B:- Con ese humor nadie te va a llevar. ¿Sabés qué necesitás?
G.N:- (lo interrumpe) Callate que acaba de entrar alguien y te está mirando.
G.B:- ¡Corrección! Nos están mirando.
Una abuela los mira.
A:- ¡Qué lindos! ¿Para qué sirven?
D:- El negrito ahuyenta lo malo, el blanco tare bienestar general y el dorado trae riqueza.
A:- Ah, bueno, están lindos pero venía por las cartas de tarot.
G.B:- Bueno, que se vaya con sus cartitas.
G.N:- ¡Ahhhh, no!
G.B:- ¿Qué pasa?
G.N:- Esa nena que está ahí fue la que tiró al gato anciano, siempre rompe todo.
G.B:- ¿¿¿Qué??? (asustado)