G.N:- ¡Pero no me va a llevar! No tiene sentido
G.B:- Bueno, pero tenés que estar mentalizado, sino nunca te van… (La madre saca un arma.) ¿¡Qué hace!?
Madre:- Sacá todo de la caja (apuntándole).
Vendedor:- Nonononono, por favor no dispare, aquí tiene todo.
Madre:- ¡TODO! Hasta las monedas y la gatita gordita también.
La madre sale del negocio y se sube a una moto pero se olvida a su hija.
G.N:- ¡Bah! Ni robando me llevan
G.B:- Pero mirá el lado bueno, a mi tampoco.
G.N:- Esa no es taaaan buena noti… (G.B. lo interrumpe)
G.B:-¡Esperá! Se dejó a la nena llamemos a la policía, pronto volverá a buscarla.
G.N:- Pero si no podemos.
G.B:- Acordate podemos mover los brazos como saludando para tocar los botones.
Click, click, click… intentan llamar al 911.
G.N:- ¡Dale, contestá!
Policía:- Hola policía, ¿cómo puedo ayudarlos?
G.B:- Acaba de venir una señora a robar, se fue y dejó a su hija pronto volverá a buscarla.
Policía:- ¿Dónde se encuentran?
G.N:- En el bazar chino “Lucky Cats”.
Policía:- En camino con 8 patrullas.
Corta la llamada.
Diez minutos después.
G.B:- Mirá a ¡la policía!
Policía:- (al vendedor) Señor, ¿usted fue el de la llamada?
Vendedor:- No yo no fui…
G.N. y G.B:- No, fuimos nosotros.
Policía:- (sorprendido por lo que escuchó) Nos esconderemos y lo atraparemos.
G.N:- Okey.
Diez minutos después…
G.B:- Mirá, ahí está la señora.
Policía:- ¡Shhh!
Madre:- Hija, ¿dónde estás?
Los policías saltan y la atrapan. Le ponen las esposas.
Policías:- Chau Lio, chau Tevez, la llevaremos a un interrogatorio gracias por todo.
G.B:- Chau che, tenés otra historia jajaja.