N:- ¡Mamá quiero el dorado!
M:- Sí amor (al dueño) quiere el dorado ¿Qué está esperando?
D:- Estoy encantado por su compra pero me gustaría comentarles que el gato no brindará riquezas como su envoltorio promete ya que es la temporada de descanso de sus poderes (Agarra al gato negro) Te recomendaría llevarse este que ahuyenta las malas energías y ahora está en su temporada de máximo poder.
Gato Negro y Gato Blanco dicen a la vez en un susurro.
¡Comprame! ¡Compralo!
M:- (gritando) Mi hija quiere ese y se acabó. No necesito sus recomendaciones asquerosas.
D:- (devolviendo al Gato Negro a su lugar) Bueno, bueno está bien, disculpe.
G.N:- yyyyyy...no me compró.
La madre y su hija pagan al dueño y se van.
G.N:- Tenemos que hacer algo no puede ser que esto siga así.
G.B:- Coincido, pero ¿qué?
G.N:- Creo que tengo una idea…
Luego de 20 minutos…
G.B:- ¿Estás segura de que las letras están en orden? Parece que dice LLévanos/ abrázanos si nos necesitas. Las letras del diario no son confiables.
G.N:- Sí, está perfecto. Ahora esperemos a que entre un cliente y ahí nos escapamos. Vamos todo por el borde del estante, nos tiramos al almohadón y salimos ¡Vamos!
Luego de 5 minutos…
G.B:- Ahí hay alguien entrando ¡Es ahora o nunca!
Los gatos logran salir.
G.N:- Ok. Podemos instalarnos acá. Poner el cartel por acá y dejar que nos lleven o abracen.