EL HOMBRE PÁJARO
Me llamo Syrius, fui criado por las aves y alimentado a base de pan y gusanos. Al poco tiempo de mi desarrollo, me crecieron alas. Fui aislado de la sociedad humana cuando era un niño, debido a mis extravagantes cualidades de ave y extraño aspecto. Mis padres me dejaron varado en un árbol, junto a un nido de aves, pero todo cambió.
Un día el hombre pájaro, estaba observando el lago, cuando un ave pasó por el árbol y le comentó lo siguiente:
-Debes visitar el castillo real- comentó clara y directamente.
-Porque?- replicó Syrius.
El pájaro dijo que para jurar lealtad tenía que derrotar al coloso del castillo de las aves. El coloso era un halcón, medía 3 metros, se llamaba Ajax. El coloso apenas comía y esto tenía un propósito, el cual era que se sintiera hambriento, para comerse a sus víctimas ferozmente. Una vez que el joven Syrius entró en el campo de batalla, todos los pájaros se quedaron mirando, como si sus vidas dependieran de ello. En sus miradas, se reflejaba el temor que sentían, y en la de Syrius se reflejaba su valentía. Syrius, blandió su espada, Ajax levantó su pata y para aplastarlo. Sin embargo, Syrius logró esquivarlo y darle un golpe en los ojos. Mientras su sangre goteaba desde las pupilas hasta el suelo, lo dejó cegado de la vista, y aprovechó el héroe, para dar un enorme golpe en el cráneo del coloso, pero del esfuerzo sus alas fallaron y Syrius, cayó en el suelo del campo de batalla y murió.
Dicen, que en el momento de la muerte de Syrius, desde su pecho, brotó un pájaro, el cual poseía el alma de Syrius, porque él demostró, su lealtad hacia los pájaros. Y quién sabe, dónde habrá ido después de su renacimiento.