Ahí estaba yo, muerto de nervios por empezar la segunda ronda de este programa cuando de repente, casi como un murmullo, escuché a mis espaldas:
-Sherlock… Fran… Francisco –dijo una voz muy familiar.
- ¿Qué hacés acá? –dije al instante cuando reconocí a mi amigo– si te ven me descalifican.
-Te vine a ver pero estoy intentando que nadie me descubra.
-Bueno, está bien pero si te descubren voy a decir lo que hiciste.
Entonces ahí yo cuando de repente se cayó el foco que me estaba alumbrando.
-¿Qué hacés acá? -dijo el dueño del programa enojado.
-Él es el que se copió - dije.
-¡Estás descalificado! -dijo.
-No sos más mi amigo -dije muy enojado.
-Perdón, fue sin querer -dijo mi amigo, triste.