Ahí estaba yo, muerto de nervios por empezar la segunda ronda de este programa cuando de repente, casi como un murmullo, escuché a mis espaldas:
-Sherlock… Fran… Francisco –dijo una voz muy familiar.
- ¿Qué hacés acá? –dije al instante cuando reconocí a mi amigo– si te ven me descalifican.
Ya estaba a punto de empezar la segunda ronda.
-¡Hay alguien copiándose!
-¿¿¿Qué??? -dije al instante cuando me lo dijo- No puede ser… -dije sin entender nada.
-Sí, sí, es el que está al lado tuyo, Fran.
-Yo no sabía si buchonearlo o no -dije muy enojado.
-Fran, te va a ganar porque se está copiando, buchoneá.
-Ya se apaga la luz, van a empezar.
-Salgamos de este lugar, Fran.
-¡No!- dije muy enojado.
-Pero si te quedás, Fran, no va a pasar nada.
Al final decidimos irnos, muy tristes.
-Mirá, una cancha de fútbol.
-¿Y qué tiene? -le dije enojado.
-Fran, ¿estás bien? -me dijo preocupado.
-No, porque nos fuimos del torneo -le dije muy triste.
-Bueno Fran, yo me voy a jugar al fútbol.