Ahí estaba yo, muerto de nervios por empezar la segunda ronda de este programa cuando de repente, casi como un murmullo, escuché a mis espaldas:
-Sherlock… Fran… Francisco –dijo una voz muy familiar.
- ¿Qué hacés acá? –dije al instante cuando reconocí a mi amigo– si te ven me descalifican.
-Pero es muy importante.
-¿Qué? Bueno, decime pero rápido o te van a ver
-Bueno, okey, estaba mirando el programa hasta que me di cuenta de algo raro, un participante estaba mirando abajo de la mesa, entonces decidí venir escondido y ver si era real lo que pensaba.
-Y… ¿qué pensabas? -dije rapidísimo.
-Que se estaba copiando -dije entusiasmado.
-¿Pero cómo?
-Él tiene un libro con todas las respuestas posibles.
-¿En serio? -Pregunté mirando para ver cuánto faltaba para que sea mi turno.
-Sí, y tengo un video que se ve perfecto.
-¡Bien! Después lo vemos cuando llegue a casa.
-Dale, bueno, me voy que ya te toca.
Minutos después terminó la segunda ronda. Había quedado eliminado Ricardo, así que volví más tranquilo a casa. Se escuchó un ruido de puerta.
-¿Quién es? -dijo mamá.
-Yo, Watson.
Mamá le abrió la puerta.
-Está arriba -dijo.
-Dale, gracias.
¿Y… Sherlock, qué vas a hacer?
-Publiquémoslo en Twitter como una cuenta aleatoria -dije dudando.
-Dale, y veremos si quieren sacarlo del programa o no, porque está haciendo trampa,
-Dale.