Ahí estaba yo, muerto de nervios por empezar la segunda ronda de este programa cuando de repente, casi como un murmullo, escuché a mis espaldas:
-Sherlock… Fran… Francisco –dijo una voz muy familiar.
- ¿Qué hacés acá? –dije al instante cuando reconocí a mi amigo– si te ven me descalifican.
-Pero… a Ricardo le están soplando las respuestas -dijo en voz baja.
-Naa, es un buen chico.
-Mirá, mirá, ahora le toca otra pregunta.
-Puede ser que tengas razón, tarda en responder, es como si estuviera escuchando a alguien -dije sorprendido.
-Sí mirá, mirá. Tiene un auricular en la oreja derecha.
-¿Qué hago?¿Lo delato en vivo o después? -dije esperando una respuesta pero nadie contestó. Entonces me levanté.
-A Ricardo le están soplando las respuestas -dije frente a todo el público.
-¡Nooo, eso es mentira! -gritó furioso.
-Entonces, ¿por qué tenés un auricular?
-Porque... -dijo nervioso.
-¡Ajá! Te descubrí.