El reloj ubicado sobre la medieval
Torre de la Veltla, en al ángulo más oriental de la actual Plaça de Baix, quedó terminado en 1572. Los muñecos autómatas que hoy siguen marcando las horas y son tan queridos por los ilicitanos, Miquel Calendura y Vicent Calendureta, fueron añadidos en 1759. Sobre la torre se encuentra el templete cubierto con una cúpula que sustenta a la vez, un cupulín con cuatro pilarcillos y una cubierta piramidal. Aquí se encuentran con sus martillos, Calendura, marcando las horas, y Calendureta los cuartos.