El plano del edificio histórico muestra un claro prototipo de castillo gótico, en el que destacan elementos pertenecientes a otras épocas y estilos artísticos. Lo que actualmente percibimos del edificio es un polígono irregular con torres circulares que defienden los ángulos,y en el frente Oeste una gran torre de tres alturas y planta cuadrada.
El más antiguo de todos los accesos al recinto, hoy sólo puede percibirse desde el interior del propio palacio, en el conocido “muro de mediodía” o muro Oeste, situado junto a la Torre del Homenaje. Se trata de una puerta de estilo islámico, abovedada por un arco apuntado y rematado por un alfiz.
El segundo acceso correspondería al que fue el Palacio de los Cárdenas, por lo que el estilo es claramente gótico con arco apuntado y dovelado con el intradós redondeado.
Éste acceso quedó oculto tras la casa palaciega que se edificó en el siglo XVIII, y al que correspondería otro acceso. También encontramos dos pasos posteriores a la realización de la fortaleza, probablemente pertenecientes al siglo XVII, que se construirían con el fin de salvar el foso. Uno de ellos se sitúa en la cara Norte del edificio con una puerta adintelada, por la que hoy podemos acceder al museo. El otro paso se encuentra cegado, aunque en su origen sería la abertura de la muralla por la que discurriría la Acequia Mayor, atravesando todo el Alcázar antes de entrar en la ciudad.