En la mañana del Domingo de Pascua o de Resurrección, tiene lugar la Procesión de las aleluyas. En está intervienen las imágenes del Cristo Resucitado y la patrona de la ciudad, la Virgen de la Asunción, que son portadas por los nazarenos de varias cofradías, otra vez sin sus capuchones.
En Elche, esta procesión tiene un carácter singular. Al paso de los tronos, las calles de la ciudad se van inundando con una lluvia de millones de "aleluyas", unas pequeñas estampas de colores diversas alegorías religiosas, que son lanzadas desde los balcones y terrazas de las casas por los propios ilicitanos.
Los orígenes de esta procesión datan del siglo XVIII.