Unidad 2
Elementos químicos y su clasificación
Elementos químicos y su clasificación
2.2.1. Carga nuclear efectiva.
La carga nuclear efectiva (Z**) es un concepto utilizado en química y física atómica para describir la carga neta que siente un electrón en un átomo, teniendo en cuenta tanto la atracción del núcleo como el efecto de apantallamiento o repulsión que ejercen los otros electrones del átomo.
En un átomo con varios electrones, los electrones más cercanos al núcleo (los de las capas internas) pueden "apantallar" la carga nuclear para los electrones más alejados, disminuyendo la atracción efectiva que el núcleo ejerce sobre ellos. Por lo tanto, la carga nuclear efectiva es siempre menor que la carga nuclear real (Z), que es simplemente el número de protones en el núcleo.
La carga nuclear efectiva puede aproximarse con la fórmula:
Z∗=Z−S
Donde:
Z es el número atómico (la carga nuclear real).
S es la constante de apantallamiento, que depende del número y la disposición de los otros electrones.
En un átomo de sodio (Na), que tiene 11 electrones, el electrón más externo en la capa 3s experimenta una carga nuclear efectiva menor porque los 10 electrones en las capas internas apantallan parcialmente la carga del núcleo (que es de +11 por los 11 protones). Así, aunque la carga nuclear real del sodio es +11, el electrón externo siente una carga efectiva mucho menor.
La carga nuclear efectiva es importante porque influye en varias propiedades atómicas y moleculares, tales como:
El tamaño del átomo: cuanto mayor sea la carga nuclear efectiva, más cerca estará el electrón del núcleo, y el átomo será más pequeño.
La energía de ionización: electrones con mayor carga nuclear efectiva requieren más energía para ser removidos.
La electronegatividad y afinidad electrónica de los elementos.
La manera como se interponen los electrones en los átomos con Zatómico >1. En realidad. lo que efectivamente ocurre es que la repulsión interelectrónica impide que dos de ellos ocupen el mismo lugar simultáneamente. El efecto neto es que las capas internas de electrones neutralizan la carga +Zatómico del núcleo de modo que el e- externo solo observa una carga "efectiva " resultante de esta suerte de"apantallamiento de la carga nuclear.
La energía de ionización (Ei) es la energía necesaria para separar un electrón en su estado fundamental de un átomo de un elemento en estado gaseoso.
El tamaño de un átomo no es invariable sino que depende del entorno intermediato en el que se encuentre, de su interacción con los átomos vecinos.
Estimar el tamaño de los átomos es un poco complicado debido a la naturaleza difusa de la nube electrónica que rodea al núcleo y que varía según los factores ambientales.
VARIACIÓN PERIÓDICA DEL RADIO ATÓMICO:
Aumenta hacia abajo en un grupo: a medida que descendemos en el grupo los electrones más externos ocupan niveles que están más alejados del núcleo. Los orbitales de mayor energía son cada vez mas grandes y además, el efecto de apantallamiento de los electrones internos hace que la carga efectiva aumente muy lentamente de un elemento a otro.
Disminuye a lo largo de un periodo: Al desplazarse hacia la derecha, los nuevos electrones objeto de estudio se encuentran en el mismo nivel energético del átomo. El aumento de la carga del núcleo hacia la derecha atrae con mas fuerza los electrones y el átomo es más compacto.
El radio iónico es el radio que tiene un átomo cuando ha perdido o ganado electrones, adquiriendo la estructura electrónica del gas noble más cercano. El radio iónico es, al igual que el radio atómico, la distancia entre el centro del núcleo del átomo y el electrón estable más alejado del mismo, pero haciendo referencia no al átomo, sino al ion. Éste va aumentando en la tabla de derecha a izquierda por los periodos y de arriba hacia abajo por los grupos.
Podemos considerar dos casos:
El electrón o electrones ganados se colocan en los orbitales vacíos, transformando el átomo en un anión. La ganancia de electrones por un átomo no metálico aislado es acompañada por un aumento de tamaño.
Por ejemplo los halógenos, situados en el grupo 17, presentan una configuración electrónica en su último nivel, igual a ns2p5 , por tanto pueden acercar un electrón a su último nivel para adquirir la configuración electrónica de un gas noble, ns2p6 con lo que el elemento gana estabilidad y se transforma en un anión (ion con carga negativa).
Al comparar el valor del radio atómico de cualquier elemento con el de su anión, éste es siempre mayor, debido a que la carga nuclear es constante en ambos casos, mientras que al aumentar el número de electrones en la capa mas externa, también aumenta la repulsión entre los mismos aumentando de tamaño el orbital correspondiente y por tanto también su radio iónico.
Generalmente se pierden los electrones de valencia y el elemento se transforma en un catión. La pérdida de electrones por un átomo metálico aislado implica una disminución de su tamaño.
Por ejemplo, los metales alcalinotérreos (grupo 2) presentan una configuración electrónica en su último nivel igual a ns2. Cuando pierden estos dos electrones externos adquieren la configuración electrónica del gas noble que les precede en la tabla periódica, aumentando su estabilidad y tranformándose en un catión con dos cargas positivas.
El valor del radio atómico del elemento es siempre mayor que el del correspondiente catión, ya que éste ha perdido todos los electrones de su capa de valencia y su radio efectivo es ahora el del orbital n-1, que es menor.
Podemos generalizar diciendo que los iones cargados negativamente (aniones) son siempre mayores que sus correspondientes átomos neutros, aumentando su tamaño con la carga negativa; los iones positivos (cationes), sin embargo, son siempre menores que los átomos de los que derivan, disminuyendo su tamaño al aumentar al carga positiva.
Entre los iones con igual número de electrones (isoelectrónicos) tiene mayor radio el de menor número atómico, pues la fuerza atractiva del núcleo es menor al ser menor su carga.
Los átomos son pequeños. Por eso no puedes verlos a simple vista. Para ello se necesita un microscopio especial, el llamado microscopio electrónico . Pero incluso así no se pueden ver los átomos, sólo sus contornos.
Para comparar para usted:
Un átomo tiene un diámetro aproximado de 10 -10 metros o 0,1 nanómetros.
El núcleo atómico es aún más pequeño. El diámetro del núcleo es de 10 a 15 metros.
Una célula humana mide aproximadamente 25 micrómetros, es decir, 2,5 • 10 -5 metros.
El radio covalente es una medida de tamaño atómico que se refiere a la mitad de la distancia entre los núcleos de dos átomos que están unidos por un enlace covalente (cuando comparten electrones). Es un parámetro útil para describir el tamaño efectivo de un átomo dentro de una molécula.
Definición:
El radio covalente de un átomo se define como la mitad de la distancia entre los centros de dos átomos idénticos unidos por un enlace covalente simple. Se expresa generalmente en picómetros (pm) o en angstroms (Å).
Si dos átomos están unidos mediante un enlace covalente, la distancia entre los núcleos de esos átomos es el doble de su radio covalente.
Ejemplo:
En una molécula de cloro (Cl₂), la distancia entre los dos núcleos de átomos de cloro es de 198 pm. Por lo tanto, el radio covalente del cloro sería aproximadamente 99 pm.
Variaciones en el radio covalente:
Tipo de enlace: El tipo de enlace covalente (simple, doble, triple) puede afectar el radio covalente. Un enlace más fuerte (como el triple) tiende a acortar la distancia entre los átomos, lo que disminuye el radio covalente.
Grupo y periodo en la tabla periódica: El radio covalente varía a lo largo de la tabla periódica. A medida que bajas por un grupo, los radios covalentes aumentan debido al aumento del número de capas electrónicas. A lo largo de un periodo, el radio covalente disminuye debido al incremento de la carga nuclear efectiva, que atrae más los electrones hacia el núcleo.
Usos del radio covalente:
El radio covalente es fundamental para predecir la geometría de las moléculas y para entender las propiedades físicas y químicas de las sustancias, como el punto de fusión, la reactividad y la longitud de los enlaces.
El concepto de radio covalente es esencial para la química estructural, ya que permite estimar el tamaño de las moléculas y predecir cómo interactuarán entre sí.
Se llama enlace covalente a un tipo de enlace químico que ocurre cuando dos átomos se enlazan para formar una molécula, compartiendo electrones pertenecientes a su capa de valencia o último nivel de energía, alcanzando gracias a ello el conocido “octeto estable”, conforme a la “regla del octeto ” propuesto por Gilbert Newton Lewis sobre la estabilidad electrónica de los átomos.
La “regla del octeto” plantea que los iones de los elementos químicos ubicados en la Tabla Periódica, tienden a completar sus últimos niveles de energía con 8 electrones, y esta configuración electrónica les confiere una gran estabilidad, que es muy similar a la de los gases nobles.
Los átomos enlazados por enlaces covalentes comparten uno o más pares de electrones de su último nivel de energía. Se denomina orbital molecular a la región del espacio donde está ubicada la densidad electrónica en la molécula.
Esta densidad electrónica se puede definir y calcular utilizando ecuaciones matemáticas muy complejas que describen el comportamiento de los electrones en las moléculas. Por otro lado, también existen los orbitales atómicos, que se definen como la región del espacio que representa la probabilidad de encontrar un electrón alrededor del núcleo atómico. Así, cuando se combinan varios orbitales atómicos, se generan orbitales moleculares.
La energía de ionización (Ei) es la energía necesaria para separar un electrón en su estado fundamental de un átomo de un elemento en estado gaseoso.1 La reacción puede expresarse de la siguiente forma:
Esta energía corresponde a la primera ionización. La segunda energía de ionización representa la energía precisa para sustraer el segundo electrón; esta segunda energía de ionización es siempre mayor que la primera, pues el volumen de un ion positivo es menor que el del átomo y la fuerza electrostática atractiva que soporta este segundo electrón es mayor en el ion positivo que en el átomo, ya que se conserva la misma carga nuclear.
•Es la energía intercambiada cuando un átomo neutro, gaseoso, y en su estado fundamental, capta un electrón y se convierte en un ión mononegativo.
•La afinidad electrónica es la cantidad de energía absorbida por un átomo aislado en fase gaseosa para formar un ión con una carga eléctrica de −1.
•Si la energía no es absorbida, sino liberada en el proceso, la afinidad electrónica tendrá, en consecuencia, valor negativo tal y como sucede para la mayoría de los elementos químicos; en la medida en que la tendencia a adquirir electrones adicionales sea mayor, tanto más negativa será la afinidad electrónica.
•De este modo, el flúor es el elemento que con mayor facilidad adquiere un electrón adicional, mientras que el mercurio es el que menos.
La electronegatividad: De un elemento mide su tendencia a atraer hacia sí electrones, cuando está químicamente combinado con otro átomo. Cuanto mayor sea, mayor será su capacidad para atraerlos.
Los átomos tienen su origen en las estrellas primigenias que se formaron en el universo temprano, junto con una pequeña cantidad que se atribuye a los rayos cósmicos y a la radiación altamente energética.
Dijo una vez Carl Sagan que el nitrógeno es nuestro ADN, el calcio nuestros dientes, el hierro nuestra sangre y el carbono de nuestros pasteles de manzana fue fabricado en el interior de las estrellas que colapsaban. Así que sí, estamos hechos de polvo estelar.