Produit essentiel à l’homme et l'animal, mais disparu aux yeux des archéologues, le sel est une matière première cruciale dans de nombreux systèmes économiques. C’est d’autant plus vrai pour les économies pré- et protohistoriques, où le sel sert à la confection de salaisons, à l’alimentation animale, à l’artisanat, mais également comme réserve de valeur et peut-être aussi comme valeur étalon d’échange.
A travers plusieurs exemples en Europe et au-delà, nous verrons comment l’archéologue peut saisir ce produit invisible en travaillant sur les ressources naturelles (eau de mer, sable salé, source salée, sel gemme…), les déchets d’exploitation (terre cuite, amas charbonneux, structures de filtrage, outils en pierre…), l’organisation des territoires (contrôle des ressources, voies de circulation) ou les impacts environnementaux de ces exploitations anciennes. Ces recherches ouvrent également sur des questions liées aux économies de subsistance, aux réseaux d’échanges et aux fonctions socio-économiques de cet ancien « or blanc » qui, en réalité et selon les moments, ont pu fortement variées.
Hay un número muy importante de yacimientos arqueológicos que manifiestan la explotación de la sal mediante procesos físico-químicos y una gran cantidad de información del tema.
En cambio, el número de explotaciones por procesos mecánicos es minúsculo y se cuenta con poca información. Tan sólo se conocen, a ciencia cierta, 7 yacimientos arqueológicos dedicados a la minería de la sal. Las herramientas mineras de piedra presentan unas trazas de uso muy peculiares por haber percutido sobre un material duro como es la sal. Estas herramientas oscilan entre aproximadamente 100 g (Vall Salina, Duzdağı, Truquico) hasta los 80 kg de los grandes martillos mineros documentados en Duzdağı.
Por el contrario, hay ejemplos muy notorios de presencia de halita en superficie: Ran el Melah -Rocher de Sel de Djelfa (Atlas argelino), diapir de Namakdan en la isla de Qeshm (Irán), la cúpula de sal de Hormoz (Irán), Namakdan (Irán), Namaktunel (Irán), Semnan (Irñán), desierto de Kavir (Irán), desierto de Lut (Irán), Kuh-e-Namak (domo salino de Jashak) (Irán), Taloqan (Afganistán) o Mina de Minglanilla (La Pesquera, Cuenca).
En esta comunicación, se presentan los ejes básicos para un análisis de la mecánica de las piezas líticas. Tanto de las piezas utilizadas por percusión directa, como aquellas que fueron utilizadas por percusión indirecta.
Este trabajo expone sintéticamente la investigación realizada en el sitio prehistórico de La Marismilla, en La Puebla del Río (Sevilla, España). Situado en la paleodesembocadura del Guadalquivir, se trata básicamente de una factoría para producir sal por cocción artificial de agua marina en grandes cazuelas de cerámica. Aparte de estas calderas, que se hacían funcionar sobre fogones excavados en el suelo, existen otros datos que añaden complejidad a la cadena de trabajo.
Esta clase de salinas consumía grandes cantidades de cerámica, ya que sólo se lograba un pan de sal de cada cazuela. Ello requería la fabricación previa de las vasijas, tarea que se llevaba a cabo in situ
para minimizar los costes de producción. Por otra parte, la sal pudo destinarse en algún caso a guardar salazones en grandes orzas, como se hacía en otras zonas del Mediterráneo antiguo.
La Marismilla no fue una aldea estable, sino un pequeño campamento temporal dedicado a estas actividades concretas. Por eso no dispone de restos de cabañas ni de otras evidencias típicas de los poblados prehistóricos sedentarios. Sus elementos arqueológicos corresponden sólo a una fase cultural, y pueden fecharse en la segunda mitad del IV milenio cal BC, en el Neolítico tardío.
Nos finais do século XX foi identificado um sítio arqueológico na Praia do Forte Novo (Quarteira) que apresentava à superfície abundantes fragmentos de cerâmica incrustados numa camada de barros avermelhados, que ficaram a descoberto devido à ação das marés vivas.
Atendendo às características do local e sua implantação (domínio público marítimo) coube ao Ministério da Cultura, através dos arqueólogos afetos à Extensão de Silves do Instituto Português de Arqueologia (Pedro Barros e Leonor Rocha) realizarem uma curta campanha de escavações com o intuito de tentar caracterizar e contextualizar este sítio.
Os trabalhos realizados, o espólio recolhido e as datações de C14 obtidas permitiram obter alguns dados que, por comparação com outros sítios peninsulares que se concentram na faixa litoral investigados nas últimas décadas e melhor caracterizados em termos espaciais e artefactuais, nos permitem propor que a Praia do Forte Novo possa ter sido um local de produção de sal no decurso da Pré-história Recente.
A autora procede a um balanço sobre a informação disponível acerca da exploração de sal marinho por via ígnea no sudoeste ibérico, durante a Pré-história, centrando-se nos principais estuários: Tejo, Sado e Guadalquivir.
A partir deste recurso abiótico discutem-se padrões de mobilidade litoral/interior, bem como de enquadramento desta actividade extractiva nas formações sociais.
Será dispensada particular ênfase ao sítio do Neolítico final da Ponta da Passadeira, localizado na margem sul do estuário do Tejo, onde a intensa exploração de sal ficou patente em lareiras de “evaporação”, fornos de produção cerâmica, entulheiras de fragmentos de recipientes cerâmicos usados na cadeia operatória do fabrico de pães de sal. Esta produção massiva deverá ter sido destinada à conservação das reservas de carne armazenadas nas macro-aldeias propiciadas pela Revolução dos Produtos Secundários.
Nos proponemos proseguir el estudio de la explotación de la halita cardonense con esta primera aproximación al Neolítico final, Calcolítico y Bronze.
Es un momento de grandes cambios de patrones, tanto a nivel de explotación en el propio valle como a nivel espacio-temporal que afectan a las comunidades humanas del interior de Cataluña
La información que se dispone sobre la explotación y distribución de la sal cardonense en el período comprendido entre el IV al II milenio aC es muy incompleta, pero los datos arqueológicos nos apuntan a un cambio de explotación del valle. Los testimonios que se disponen actualmente demuestran una explotación más o menos ininterrumpida del Salí, pero muy lejos de poder determinar y precisar el grado y volumen de trabajo minero llevado a cabo.
A partir de los datos que nos proporciona el registro arqueológico, queremos empezar a dar respuesta a las cuestiones:
• ¿La sal de Cardona perdió importancia en el flujo económico de intercambios por la explotación de surgencias de aguas saladas como es el caso del Pla de la Guineu (Gerri de la Sal) o la Ribera Salada (Solsonès)?
• ¿A diferencia del Neolítico medio pleno, esta sal ya no condiciona tanto la atracción de determinados elementos de prestigio?
Es una primera aproximación en la que cruzamos los datos arqueológicos con herramientas GIS que nos permiten tener una visión muy precisa de los datos arqueológicos del valle para llegar a una visión general del entorno.
Las Lagunas de Villafáfila, en Zamora, fueron un importante centro salinero durante la Edad Media, cuyos antecedentes se remontan a la Prehistoria. En 2007 se inició un proyecto de investigación, todavía activo, sobre las explotaciones de esta última época. El punto de partida consistió en una prospección sistemática del entorno que sirvió para documentar una excepcional densidad de yacimientos concentrados en las inmediaciones de las lagunas. Se han llevado a cabo excavaciones en cuatro de estos sitios, registrándose en dos de ellos, Molino Sanchón II (Villafáfila) y Santioste (Otero de Sariegos), de la transición Calcolítico/Edad del Bronce, una contundente documentación sobre la cadena de producción de sal por el métodode cocción de mueras. Además otros aspectos, como la inusual presencia de cerámica campaniforme en Molino Sanchón II o de ciertos depósitos rituales en el caso de Santioste, revelan comportamientos simbólicos relacionados con ceremonias propiciatorias, comparables a las constatadas etnográficamente en espacios mineros. En este encuentro se presenta una panorámica general de los resultados obtenidos hasta el día de hoy.
En los últimos años diferentes actuaciones de investigación arqueológica en el Pirineo Catalán han comportado novedades significativas en relación al proceso de obtención y consumo de sal durante la prehistoria reciente. En esta comunicación se expondrán los resultados de los proyectos de investigación en curso en dos áreas de montaña específicas: el Pallars y Solsonès.
En la primera zona los trabajos de excavación y estudio del yacimiento arqueológico del Pla de la Guineu (Gerri de Sal) indican la excepcionalidad del yacimiento con el hallazgo de un registro material completo (estructuras de combustión, secuencia estratigráfica, restos cerámicos, restos arquezoológicos,…) relacionado desde el momento inicial con la producción de sal en los momentos iniciales de la edad del Bronce.
En la segunda área de estudio, el análisis se centra en las evidencias relacionadas con la producción y uso de sal en yacimientos del entorno dela Riera Salada de Odèn( Solsones). Este nuevo proyecto de investigación se está desarrollando por investigadores del grupo del GRAMPO de la UAB y del grupo GPS de Museo de Solsona.
La contextualización histórica de ambos casos de estudio intentará contribuir al conocimiento y a la reconstrucción de los sistemas de explotaciones salinas de montaña en la prehistoria reciente.
El complejo salinero de Arcos de las Salinas, constituye uno de los vestigios de explotación de sal más importantes de Aragón. Ha sido declarado BIC. y para su defensa y puesta en valor se creó la Fundación Reales Salinas de Arcos de las Salinas
Sus orígenes hasta las presentes investigaciones, se remontaban a época musulmana y con la conquista de Jaime I, el rey aragonés se hace con dichas salinas y aprovecha su explotación. Los datos sobre su producción, explotación, recursos y administración se han recogido en diferentes legajos y documentos entre la Edad Media, Edad Moderna y Contemporánea.
La prospección arqueológica realizada en 2020, con permiso expreso de la Dirección General de Cultura y Patrimonio del Gobierno de Aragón, remite su antigüedad a época prehistórica como se demuestra en esta comunicación. Se descubrieron no sólo cerámicas de la Edad del Bronce, sino también vestigios de los cocederos u hornos que se emplearon para obtener la sal ígnea. En total se documentaron dos zonas de briquetage, una junto al actual emplazamiento de la noria y otro en la margen derecha del arroyo.
En el presente año de 2021 está prevista la excavación arqueológica de uno de los hornos descubiertos y de los que se dará cumplida información durante el congreso.
El complejo salinero de Peralta de la Sal ha sido hasta hace unos años una de las salinas más importantes de Aragón. Estas salinas se ubican en el fondo de un valle recorrido por el arroyo Sosa. El yacimiento prehistórico se localiza en la cabecera de la explotación salinera moderna, muy próximo a las fuentes de las aguas mueras, que en época prehistórica se vertían en recipientes cerámicos que se exponía al fuego para provocar la precipitación de la sal.
Con permiso expreso de la Dirección General de Cultura y Patrimonio del Gobierno de Aragón, se realizó una prospección en el año 2021. El resultado ha sido el hallazgo de restos de briquetage que retrotraen la antigüedad del salinar a época prehistórica. Los fragmentos cerámicos se remontan a la Edad del Bronce antiguo y las estructuras parecen corresponder a uno o varios cocederos en ladera que ocupan una extensión aproximada de unos ocho metros de largo por unos tres de ancho. La industria cerámica que se recogió tiene aspectos similares a los del yacimiento de Gerri de la Sal, tales como cerámicas de formas troncocónicas y bordes con digitaciones y ungulaciones
Asimismo, en la parte superior de las salinas se encontró un yacimiento de la misma época que parece corresponderse con un poblado habitado por quienes elaboraban la sal.
Desde el Neolítico la sal ha sido un recurso de vital importancia en la alimentación y economía de los grupos humanos pretéritos. A lo largo de la historia tenemos diferentes muestras de cómo podía ser explotada, tanto a nivel marino como terrestre, así como de los múltiples usos a los que podía destinarse. La Meseta de Requena-Utiel es el territorio valenciano con una mayor abundancia de salinas continentales históricas, espacios donde se obtenía la sal a partir de la evaporación de la salmuera surgida en manantiales o ramblas saladas. Por fortuna, se ha podido recuperar material arqueológico antiguo en algunas de ellas, siendo las salinas de Jaraguas el espacio más interesante por sus propias características y su marcada proximidad a la ciudad ibérica de Kelin (Caudete de las Fuentes). Por su parte, al otro lado del río Cabriel, en La Manchuela conquense se localiza la importante mina de sal de Minglanilla-La Pesquera, vinculable al territorio de la antigua Ikalesken (Inesta). Su estudio permite no sólo conocer mejor cómo era el aprovechamiento de este preciado producto, sino también aproximarnos a las dinámicas y estrategias de poblamiento, las redes de comercio, así como la explotación ganadera y su movilidad por los territorios.
Algunos molinos fueron usados para la sal hasta el siglo XX y papiros griegos hablan de ritos durante su molienda. La trituración de la sal fue practicada en los salazones romanos (Columelle, Rust. 55, 2, 4) o en la preparación de carne (12, 55, 2) y de harinas para animales (2, 10, 35).
El molino rotativo (MRB) aparece en Cataluña hacia el 600 aC en paralelo con varios importantes desarrollos técnicos: metalurgia de hierro, talla de piedra, técnicas rotativas (ruedas hidráulicas y de izado, torno de alfarero rápido y perforación de la piedra). El molino, empleado en el medio minero, pudo aparecer en un contexto industrial antes de conquistar (IV-III s. aC) las Galias hasta el Rin y la Gran Bretaña. La mina de sal de Cardona con su zona de difusión hacia la costa corresponden al área de nacimiento del MRB, planteando una pregunta: ¿La sal de Cardona ha originado el MRB?
Se evidenciará esta «co-incidencia» espacial antes de proponer un bosquejo de investigación: estudio de los litotipos de las más antiguas muelas RB catalanes (y de « saddle » regionales de los siglos VII-V aC), procedencias, talleres secundarios, tipología de las MRB, examinado de su distribución espacial entre Cardona y la costa según cuatro términos (centros de producción de sal y de muelas, sitios interiores y costeros, distribuciones fluviales). Se iniciará un programa de detección de eventuales rastros de sal mineral o de evaporación incrustados en las muelas (marcadores minerales, micro-fósiles o polen adosados a la sal de Cardona). Estos serán estudiados en paralelo de micro-restos o fitolitos que puedan indicar la molienda de vegetales. Un programa de experimentación digital del desgaste determinará si la molienda de sal produce huellas específicas.