Este Pueblo mágico convive con el volcán Popocatépetl, donde te ubiques, sea una terraza o en la punta del Cerro de San Miguel, el coloso siempre vigila y recuerda su presencia a través de una bocanada de humo. Visitar Atlixco es un aventura aromática y multicolor. Este pueblo presume su clima como superior al del resto de México pues aquí hay árboles, flores, frutas y plantas por dondequiera.