Existen infinidad de fuentes de información alrededor de temas como la nutrición, la sexualidad o la estética entre otros, rodeados de intereses comerciales que la ciudadanía debe tener capacidad de filtrar según sus propios intereses con criterios saludables, por lo que conocer, distinguir y seleccionar las fuentes de información adecuadas es indispensable para fomentar la salud y los hábitos saludables. Anuncios, redes sociales, tendencias del momento, etc., malogran decisiones cruciales que influyen en el estado de salud de la población en general y de cada ciudadano o ciudadana en particular. Este bloque permite analizar la procedencia de la información y contrastar unas fuentes con otras, fomentando así actitudes críticas y responsables. Es esencial y transversal al resto de bloques de la materia, pudiendo establecerse unas bases inicialmente, pero profundizando en él a lo largo de todo el curso.
CONOCIMIENTOS, DESTREZAS Y ACTITUDES
A.1. Estrategias para la búsqueda de información
− Instituciones científicas con publicaciones sobre temas relacionados con el funcionamiento del cuerpo humano
− Uso responsable de la búsqueda en internet y en las redes sociales
− Herramientas informáticas y documentales básicas para buscar y acceder a instigaciones que sobre la materia puedan publicarse a través de la red o en las publicaciones especializadas
− Participación en entornos colaborativos fiables con interés sobre esta materia
A.2. Fuentes de información
− Fuentes fiables de información sobre salud y hábitos saludables
− Reconocimiento, respeto de la autoría y uso
− Citación correcta de las fuentes y respeto a la autoría
A.3. Desinformación en torno a la salud
− Información sobre salud y bienestar con consistencia científica frente a pseudociencias, bulos, teorías conspiratorias y creencias infundadas
− Análisis e interpretación de textos sobre salud y fisiología humanas para reconocer sesgos o radicalidad de información.
INTRODUCCIÓN AL BLOQUE
Para introducir este bloque de sabere básicos comenzamos con este Genially que he encontrado en Mi Web de SALUD:
FUENTES DE INFORMACIÓN SOBRE SALUD
Desde el inicio de internet en la década de los 90, las páginas web, los blogs, las redes sociales, los foros de discusión en línea y más recientemente las aplicaciones móviles (apps) se han convertido en un importante recurso de información sobre salud para la ciudadanía.
El papel de la ciudadanía respecto a la salud está dejando de ser eminentemente pasivo para pasar a ejercer una función mucho más activa, y las tecnologías de la información y comunicación (TIC) están cambiando el modelo de relación entre pacientes y profesionales sanitarios. La ciudadanía demanda cada vez más participación en las decisiones, a la vez que una mayor autonomía en su relación con los servicios sanitarios, y una mayor agilidad en la respuesta a sus necesidades.
Los profesionales sanitarios pueden tener ideas contrapuestas acerca del uso de herramientas digitales por parte de los pacientes para obtener información médica. Por un lado, estas herramientas contribuyen a potenciar un nuevo perfil de paciente mejor informado, con mayor responsabilidad y participación en los aspectos relacionados con la salud (paciente empoderado); sin embargo, el manejo de información inadecuada puede inducir un falso empoderamiento o incluso provocar “cibercondria”.
El principal inconveniente de internet es la dificultad para garantizar la fiabilidad del sitio web consultado, con el riesgo que conlleva manejar información inexacta. Por lo tanto, el reto actual de las instituciones sanitarias es liderar los recursos de salud disponibles en la red, creando los canales necesarios para que los pacientes encuentren información de calidad. Los profesionales sanitarios, por su parte, deberían orientar a los pacientes sobre fuentes fiables de información, o incluso recomendarlas cuando se considere apropiado.
¿CÓMO USA EL PACIENTE INTERNET?
Un informe del Observatorio Nacional de Telecomunicaciones y de la Sociedad de la Información (ONTSI) publicado en 2016, destaca que, aunque los profesionales sanitarios continúan siendo la principal fuente de información para temas de salud (89% de la población recurre a ellos), un 60,5% de la población utiliza o ha utilizado en algún momento internet para informarse sobre salud, con una clara tendencia al alza. Cerca del 31% consulta internet antes de ir a su médico, y más del 45% lo hace después para confirmar diagnósticos o tratamientos. Para el 20% de los pacientes, el uso de internet ha mejorado la relación con su médico, aunque para un 5,7% dicha relación ha empeorado.
Otro dato a destacar es que a cerca de un 40% de la población le gustaría que su médico le recomendase dispositivos o apps para la gestión de su salud, o les indicase páginas web útiles para obtener más información sobre aspectos médicos.
VENTAJAS E INCONVENIENTES DEL ACCESO A INTERNET
La búsqueda de información fiable y de calidad sobre salud en internet puede ayudar a los pacientes a tomar decisiones más informadas, aumentar su autonomía, reforzar los mensajes de promoción y prevención de la salud, así como mejorar la adherencia al tratamiento y facilitar un uso más apropiado de los servicios asistenciales.
Es importante que los pacientes tengan presente que internet es una fuente orientativa de información, no válida ni para el autodiagnóstico, ni para el autotratamiento, y que por tanto, debe ser valorada con prudencia y contrastada siempre con los profesionales sanitarios.
Además, internet, como espacio de información y comunicación, ofrece la posibilidad de mejorar la relación profesional sanitario-paciente, ya que ambos pueden compartir conocimientos y mejorar su comunicación y se podría facilitar un encuentro presencial más eficiente, y una mayor implicación del paciente en la toma de decisiones.
Sin embargo, hay que tener en cuenta que también presenta inconvenientes que pueden provocar que la ciudadanía reciba información inadecuada o incorrecta que puede afectar negativamente a sus conocimientos, comportamientos y decisiones sobre su salud, entre los que destacan:
el modo de acceso a la información: la mayoría de los internautas obtiene información a través de motores de búsqueda como Google; el orden en que estos motores ofrecen los resultados puede no guardar relación con la relevancia o fiabilidad de la información. Además, los usuarios tienden a limitar su atención a la primera página de resultados, o incluso, a los primeros resultados obtenidos.
la falta de conocimiento suficiente del lenguaje médico o el dominio limitado de la materia puede dificultar el manejo adecuado de la información consultada.
la gran variabilidad en la calidad de los contenidos web, la dificultad para conocer la fiabilidad de las páginas consultadas, junto con el volumen ingente de información disponible en la red, puede conducir a que los ciudadanos se sientan desbordados, causarles ansiedad e incluso ser fuente de confusión.
la situación de vulnerabilidad en que se pueden encontrar algunos pacientes puede llevarles a aceptar información esperanzadora (no realista) y a crear falsas expectativas y demandas respecto a nuevos tratamientos o terapias alternativas.
CÓMO DISTINGUIR UNA WEB DE CALIDAD
FUENTES DE INFORMACIÓN DE SALUD PARA LA CIUDADANÍA (WEBS DE SALUD CON SELLO DE CALIDAD)
BIBLIOGRAFÍA
https://www.euskadi.eus/contenidos/informacion/cevime_infac_2019/es_def/adjuntos/INFAC_Vol_27_9_fuentes_informacion.pdf