¿Libros digitales o en papel?
A raíz de la conversación con el editor de libros y fundador de la librería Altair Pep Bernadas, pensamos que sería interesante diferenciar entre los libros digitales y en papel que existen en el siglo XXI.
Los libros digitales tienen muchos aspectos buenos como por ejemplo: no usan papel, por lo tanto, son más baratos, incluso pueden ser gratis si usas aplicaciones como Wattpad. Estar en dispositivos como el móvil o el ebook facilitan que sean más pequeños, por lo tanto, son de mejor transporte. Lo mejor de los libros en digital es que pueden durar toda la vida mientras el dispositivo se encuentre en buen estado y con batería. Sin embargo, desde nuestro punto de vista, los libros digitales son peores que los de papel. Lo que los hace peores es que no se pueden coleccionar.
Los libros en papel, en cambio, tienen el problema que son más grandes y te ocupan espacio en tu habitación, si lees con demasiada poca luz te puede causar problemas de vista, etc. Pero desde nuestro punto de vista son mejores los libros de papel que los digitales, porque cuando los compras le estás haciendo un favor a la cultura. También significa que lo puedes marcar con post-it, y al comprar el libro estás haciendo grande la librería donde estás consiguiendo. El problema de este formato de libros es que son muy contaminantes, son más grandes que un móvil y eso hace más difícil su transporte. También al ser de papel puede mojarse y hacer más difícil su lectura en caso de que le caiga mucha agua o líquido encima.
Nuestra revista ha llegado a la conclusión que tanto los libros digitales como los libros en papel tienen bastantes puntos positivos y negativos. Para nosotros son mejores los libros en papel. Nos gustaría agradecer a la gente que compra los libros en pequeñas librerías autónomas, ya que está haciendo un favor a la cultura y a ese negocio en el que trabaja mucha gente. Lo que deberíamos hacer es leer más, porque hay muchos niños y niñas adolescentes que no leen nada y eso podría afectar a su comprensión lectora. En cambio, si leyeran podrían tener más imaginación y base para poder argumentar y razonar sobre el mundo que viven (que vivimos).