VÍDEO SOBRE NUESTRO TRABAJO
Somos dos chicas que estudiamos en I.E.S. La Laboral, un instituto en Lardero (La Rioja) Gracias a un telediario nos dimos cuenta de que había una casi interminable lista de errores que estábamos cometiendo al utilizar la tecnología durante nuestro día a día. De este telediario, que nos iluminó la bombilla, quedaron las palabras que sentaron la base de lo que era una idea que comenzaba a brotar. Una idea que surgía de la necesidad de cambiar nuestro modo de vida en cuanto a lo digital se refiere. Si algo caracteriza a la raza humana, por norma general, es la acomodación. En esta residen y se encuentran, como nuestros cuerpos en un sofá mullido, casi mimetizados, una serie de comportamientos que normalizamos y sobre los que no adquirimos juicio directo. Sin embargo, como bien explica Jostein Gaarder, en su libro, de fama internacional, El Mundo De Sofía, para que se produzca un cambio, hay que ser como la punta de los pelos del conejo blanco del mítico truco de la chistera. Esas puntas logran estar en contacto con la realidad. Si te mantienes ahí, movido por la curiosidad, podrás llegar a vivir plenamente a través de tus sentidos y no como lo hacen aquellos que se acomodan al calor del extremo del que crece de la piel el pelo.
Así, con las palabras de aquel telediario, que nos consiguieron mover a la punta del pelo del conejo blanco, empezamos a reflexionar sobre el mundo digital. ¿Cómo puede ser que nunca nos hubiéramos parado a pensar dónde se almacenaba la información que circulaba por internet? La nube se figuraba para nosotras como algo tan étereo, que no veíamos la posibilidad de que esta pudiera llegar a ocupar un espacio físico en nuestro mundo. ¿No os parece increíble el impacto que supone darse cuenta de que aquello que parece inofensivo, constituye en realidad una de las actividades que más gases de efecto invernadero emite?
Tras las impactantes lecturas acerca de la contaminante presencia del mundo digital en la Tierra, decidimos que lo mejor era concienciar a nuestro entorno sobre las acciones perjudiciales que llevamos a cabo en nuestro planeta, con el envío de un simple correo electrónico. Así, les hicimos llegar una encuesta para conseguir que se dieran cuenta, de la cantidad de acciones innecesarias en las que no reparaban.
Además, en esa lectura que hicimos, salió a relucir el problema que la Inteligencia Artificial supone en lo que se refiere al volumen de datos a almacenar. Así, para demostrar su funcionamiento decidimos simular la exhaustiva actividad de entrenamiento que supone que un móvil pueda desbloquearse a través de la técnica de reconocimiento facial.
A lo largo de esta página 'web', se ve plasmada la compilación de parte de la información de diversos artículos que más nos ha servido para concienciarnos sobre la contaminación digital. Además, se ha plasmado el formulario de cuyas respuestas hemos extraído ciertas conclusiones que se pueden utilizar a modo de impacto social. También, se ha calculado una huella de carbono aproximada, a partir de los datos obtenidos en dicha encuesta. Por último, hacemos un pequeño análisis de la situación que corresponde al desarrollo en auge de la IA y proponemos una serie de pequeñas acciones que puedes llevar a cabo para reducir la huella de carbono, ocasionando un menor daño a nuestro planeta.