La exposición oral representa el 30% de la nota de tu trabajo de investigación. Aquí te damos algunos consejos para que la puedas preparar lo mejor posible.
En primer lugar, tienes que elaborar un esquema que contenga los puntos básicos de la exposición en forma de título. Este esquema ha de servirte de guía en el momento de la exposición.
La exposición consta de tres partes:
• Introducción: Motivo de la exposición, cuál es el tema, interés del tema, etc.
• Desarrollo: Explicación de las diversas informaciones e ideas. Argumentación de lo que se afirma. Ejemplos (ilustraciones, gráficos, anécdotas...).
• Conclusión: Síntesis de las principales ideas que se deducen de la exposición. Qué sugiere el tema presentado. Etc.
• Es conveniente que ensayes antes.
Al comenzar la exposición, hay que saludar y presentarse a los miembros del tribunal.
Se ha de hacer la exposición oral sin improvisar y con la ayuda de un esquema preparado anteriormente.
Se ha de hablar despacio, con fluidez y naturalidad.
La exposición tiene que ser clara, interesante y sintética.
Al hacer la exposición, hay que mostrarse convincente.
Hay que ajustarse al tema tanto como sea posible sin caer en la repetición.
Hay que usar un vocabulario rico, adecuado, correcto, evitando palabras malsonantes.
Se debe (puede) usar material adicional: ordenador y cañón, vídeo, pizarra... (antes de la exposición debe estar todo preparado).
Es importante ajustarse a los 15 minutos disponibles. Pasarse de este tiempo podría suponer una penalización en tu calificación.
Si los miembros del tribunal hicieran alguna pregunta, la respuesta tiene que ser clara y precisa.