Osad@s blecuan@s, debéis saber que cuando Albert Einstein visitó nuestra ciudad hace 100 años, la cita fue un acontecimiento sin precedentes para Zaragoza, sus habitantes y toda la comunidad científica. El considerado por muchos como el científico más importante de la historia, impartió dos conferencias en la antigua Facultad de Medicina y Ciencias, actual paraninfo de la Universidad. Durante la segunda de ellas y, con la sala abarrotada como si se tratara de una famosa estrella de rock, Einstein escribió en una pizarra ecuaciones y dibujos para acompañar a sus explicaciones.
El precavido rector quiso que dicha pizarra permaneciera inalterada para la posteridad y la guardó en una sala secreta de la Facultad, a la que sólo tenían acceso dos personas: él mismo y su hombre de confianza, el joven jefe de conserjería. Al cabo de los años, cuando el rector falleció, su sustituto en el cargo trató de encontrarla sin éxito.
Este año, con motivo del evento que ha organizado la Universidad de Zaragoza para conmemorar el centenario de esta visita, un reducido grupo de astutos profesores y profesoras de ciencias del IES Blecua ha sido convocado por el equipo del actual rector para investigar y descubrir, de una vez por todas, dónde se encuentra la valiosa pizarra.
Siguiendo la pista al antiguo jefe de conserjería, los sagaces profesores del Blecua han descubierto que éste ocupó todos sus años de trabajo en la facultad a tratar de entender las complejas explicaciones de aquella vieja pizarra, dedicando sus horas libres de día y sus noches a leer todos los libros que encontró en la biblioteca de la universidad sobre las teorías del genio. Pero el conserje no contaba con los conocimientos básicos necesarios para comprenderlas, ya que tuvo que abandonar demasiado pronto los estudios.
El insomnio se fue apoderando de sus sueños, la obsesión y el agotamiento mellaron su juicio y la desesperación le arrastró a la más absoluta de las locuras. Tal fue su trastorno, que su familia tuvo que hacerse cargo de él hasta el final de sus días. En su lecho de muerte, ya delirando, confesó, en un momento de lucidez, que había escondido la pizarra en un antiguo cobertizo en la casa que sus padres tenían en el pueblo en el que se crió.
La familia no ha logrado descifrar la combinación del candado que cierra el cobertizo, pero sí ha encontrado entre las pertenencias del trastornado conserje esta misteriosa caja que nos ha hecho llegar.
En la caja vais a encontrar un conjunto de retos. La solución de cada uno de ellos os proporcionará las cifras que constituyen la combinación del candado que abre la puerta del cobertizo. Debéis introducir la solución de cada reto en el ordenador del profesorado. Si ésta es correcta, se irán mostrando las letras “STEAM” en el marcador.
Desgraciadamente, la policía nos ha avisado de que un malvado coleccionista que opera en el mercado negro se ha colado esta noche en el IES y ha logrado hacer fotografías del interior de la caja para tratar de averiguar la combinación, hacerse con la pizarra y venderla al mejor postor. Así que tenéis una hora para resolver todos los retos. ¡Aguzad vuestro ingenio! ¡No hay tiempo que perder!
¡Os necesitamos! ¡L@s profes no podemos hacerlo sol@s! ¡Devolvamos a la ciudad de Zaragoza el legado de Einstein!
¡ENCONTRAR LA PIZARRA Y QUE NO DESAPAREZCA SU LEGADO DEPENDE DE VOSOTR@S!