El término “cura” se refiere a las estrategias que eliminan el VIH del cuerpo de una persona, o que controlan permanentemente el virus y lo vuelven incapaz de causar enfermedades.
Una cura erradicativa eliminaría por completo al virus del organismo. Sin embargo, la tecnología con la que contamos actualmente es incapaz de medir este tipo de cura.
La remisión, a veces denominada “supresión viral a largo plazo sin tratamiento (o remisión viral sostenida)”, suprimiría la carga viral, manteniéndola por debajo del nivel de detección sin el uso de un tratamiento. El virus sería indetectable en las pruebas más sensibles disponibles en la actualidad, pero podrían quedar restos del virus en el cuerpo que podrían llevar a una reaparición del virus. Al igual que en el caso del cáncer, una persona en remisión podría estar indetectable durante muchos años y luego una cepa del virus latente reaparecer en su cuerpo.
La ciencia sigue debatiendo y descubriendo qué significa “estar curado” del VIH. Aunque se han registrado algunos casos de remisión, en casi todos ha vuelto a aparecer virus. Se necesita tiempo para tener la certeza de que el VIH ya no puede causar enfermedades.
Se están explorando tres estrategias generales. Cada una aborda de manera diferente el desafío fundamental de la infección por VIH: la capacidad del VIH para ocultarse en células que están inactivas (también llamadas células en reposo) y que no se están dividiendo.
Mientras las células no se dividan, el virus no se está replicando y se considera "latente". Las células que contienen el virus latente se conocen colectivamente como reservorios virales. La mayor parte de los reservorios virales se encuentran en las células CD4 de memoria, que están diseñadas para vivir en el cuerpo durante mucho tiempo.
Una cura realmente efectiva tendrá que eliminar estos reservorios o asegurar que un virus activado no pueda restablecer la infección en el cuerpo.
GOLPEAR Y ELIMINAR. Esta estrategia de dos pasos pretende expulsar (o golpear) el virus de las células en reposo con un fármaco que revierta la latencia y luego seguir otra intervención (probablemente alguna de las estrategias que se describen a continuación) para eliminar eficazmente las células infectadas.
Muchos de los agentes de choque que se están considerando se utilizan actualmente como tratamientos contra el cáncer, aunque los investigadores también están intentando descubrir nuevos fármacos. En caso de poder ser desarrollada, el componente de eliminación de este doble golpe podría implicar una vacuna terapéutica (que es diferente de una vacuna para la prevención). La eliminación también puede implicar intervenciones para intensificar o mejorar la respuesta inmunitaria al VIH.
TERAPIA GENÉTICA / MANIPULACIÓN. Con el objetivo de cambiar las células a modo de que el VIH no las infecte, algunas estrategias implican editar genes para remover una proteína receptora conocida como CCR5 – la puerta que el VIH usa para entrar a las células CD4. Otro enfoque modifica células inmunitarias para mejorar la detección de células infectadas latentes en el cuerpo. Otra estrategia particularmente compleja sería remover el VIH del ADN de células infectadas.
Hay investigadores trabajando en desarrollar un método para entregar tecnología de edición de genes directamente en el cuerpo sin necesidad de extraer células. Actualmente, toda modificación genética implica la extracción de células inmunitarias de personas con VIH, modificarlas y luego reinfundirlas nuevamente en la persona que participe.
Los desafíos son significativos. Es difícil recolectar células inmunes infectadas con VIH, y todavía nadie sabe la cantidad de genes modificados necesaria para alcanzar resultados. La esperanza es que los genes modificados se propaguen rápidamente por todo el cuerpo.
MODULACIÓN INMUNOLÓGICA. Por moduladores inmunológicos se refiere a cualquier fármaco o procedimiento que cause algún tipo de cambio sostenido en el sistema inmunitario para combatir mejor al VIH. Una modulación inmunológica exitosa habría tanto de identificar células latentes que contienen el virus antes de que las células se reactiven, como intensificar la capacidad de eliminar al VIH una vez que la división celular comience nuevamente.
Se están explorando “asesinos naturales” y neutralizantes del VIH y cómo hacerlos más potentes a través de la modulación inmunológica, por ejemplo anticuerpos ampliamente neutralizantes. Otra modulación inmunológica que podría marcar una diferencia implica apagar los "marcadores de agotamiento" de las células inmunitarias que señalan a una célula para que muera.
Muchos problemas hacen que la investigación sobre la cura sea difícil. Primero, no hay una manera clara de medir los reservorios del VIH. Los dos enfoques más accesibles miden la cantidad de copias de ARN de VIH en la sangre, o el número de copias de ADN del VIH en las células. Sin embargo, el ARN del VIH en la sangre no detecta las copias virales ya integradas a las células en reposo.
La medición del ADN a menudo tampoco proporciona una imagen precisa, ya que las tecnologías más baratas y disponibles no pueden distinguir el virus con capacidad de replicación del virus dañado e inofensivo. Una medida o ensayo más preciso, llamado “ensayo cuantitativo de producción viral”, requiere el uso de un gran número de células y no se puede realizar con una simple extracción de sangre.
El segundo mayor desafío de la investigación en cura son los riesgos y beneficios desconocidos asociados con todas las estrategias vigentes de investigación. Quienes participen en estudios deben ser capaces de entenderlos. Además, para probar una cura, los participantes deberán detener sus tratamientos para permitir a los investigadores buscar un rebrote viral de VIH. No hay guías estandarizadas sobre cómo programar tales “interrupciones de tratamiento” y minimizar los riesgos para participantes de estudios y sus parejas.
Finalmente, las estrategias de cura pueden ser diferentes para hombres, mujeres y niños: las diferencias biológicas y las diferencias en los sistemas inmunitarios de adultos y pediátricos significan que es improbable que haya un enfoque de cura que sirva para todos por igual.
La investigación en cura se está expandiendo, con una variedad de ensayos en camino o en marcha. Ingresando a avac.org/pxrd se puede ver una lista de estos ensayos.
¿Cómo puede involucrarse el activismo? Muchas de las estrategias de investigación en el desarrollo de la cura requieren equipamientos costosos y formación específica para su administración. Además, para demostrar su éxito o fracaso, probablemente se requieran otros recursos adicionales. Estos no están disponibles en la mayoría de los contextos a nivel mundial, por lo que es necesario aumentar la conciencia sobre la necesidad de estas tecnologías para prepararse para futuros ensayos clínicos de cura en humanos.
La sociedad civil tiene la capacidad de promover políticas que apoyen la investigación de la cura del VIH, abogando por recursos financieros adecuados, sensibilizando sobre los desafíos que enfrentan las comunidades afectadas por el VIH y generando o apoyando programas educativos que promuevan la participación informada en investigaciones relacionadas con la cura.