La fibra óptica, un elemento fundamental en el laringoscopio de fibra óptica, funciona gracias al principio de reflexión interna total. Este consiste en que un rayo de luz que incide en la superficie de separación entre dos medios con diferentes índices de refracción, se refleja totalmente hacia el interior del medio de mayor índice de refracción, siempre y cuando el ángulo de incidencia sea mayor que el ángulo límite.
En el caso del laringoscopio, la luz proveniente de una fuente luminosa se introduce en un haz de fibras ópticas. Estas fibras conducen la luz hasta la punta del laringoscopio, donde se refleja en las estructuras de la vía aérea y retorna al observador a través de las mismas fibras, los mangos están hechos de latón cromado o acero inoxidable quirúrgico, diseñados para ser resistentes al agua y tener un buen agarre gracias a su superficie rugosa o con líneas.
Después de cada uso, el laringoscopio debe limpiarse y desinfectarse siguiendo las recomendaciones del fabricante.
Desinfección: Se deben utilizar soluciones de desinfección compatibles con las fibras ópticas para evitar dañarlas.
Esterilización: La esterilización por autoclave está contraindicada, ya que el calor puede dañar las fibras ópticas. Se recomienda la esterilización por óxido de etileno o plasma de peróxido de hidrógeno.
Inspección: Se debe realizar una inspección visual regular para detectar cualquier daño en las fibras ópticas.
Almacenamiento: El laringoscopio debe almacenarse en un lugar limpio y seco, protegido de golpes y flexiones excesivas.
Círculo azul: Indica el tipo de pala. En este caso tenemos FO de Foreigner, Mac de Macintosh, Mil de Miller.
Círculo rojo: Nos indica el tamaño o número de la pala.