Evaluación de la infraestructura existente, riesgos operativos y requerimientos técnicos antes de cualquier intervención.
Definición de alcances, recursos, cronogramas y criterios técnicos conforme a la normativa vigente.
Implementación del servicio con personal calificado, supervisión técnica y control de calidad.
Seguimiento posterior, soporte técnico y continuidad operativa según el servicio contratado.