Italia me ha dejado algo más que recuerdos: me ha dejado aprendizaje y amistades que no olvidaré. Durante la semana recorrimos Venecia, Milán,Verona,Mestre y Bérgamo, ciudades llenas de historia y rincones que parecen sacados de un cuento. Pero lo más valioso no fueron los monumentos ni las plazas, sino los momentos vividos con mis compañeros.
Un recuerdo que siempre me hará sonreír fue perdernos por las callejuelas de Venecia. Caminábamos sin rumbo, siguiendo un mapa que parecía más una guía de acertijos, hasta que terminábamos frente al canal. Nos reíamos, y descubríamos la ciudad de una manera inesperada y divertida.
Lo que más me marcó, sin embargo, fue la interacción con los estudiantes. Algunos estaban en Ramadán y llevaban sin comer desde muy temprano, pero no empezaron a comer hasta que todos nosotros tuviéramos algo. Nos hicieron sentir parte de su familia, como si nos conocieran de toda la vida. Ese gesto de generosidad y respeto me enseñó más sobre humanidad en un instante que muchos libros juntos.
Este viaje me ha hecho ver que soy capaz de adaptarme, de aprender y de conectar con personas diferentes a mí. He ganado confianza y he descubierto que salir de mi entorno me permite crecer y ver el mundo desde otra perspectiva.
Gracias a la Unión Europea y al programa Erasmus+ por hacer posible esta experiencia para quienes estamos en Educación de Adultos. Nos han mostrado que nunca es tarde para explorar, aprender y abrirnos a nuevas oportunidades.
Ahora que estoy en Sevilla, siento que parte de Italia sigue conmigo. Cada risa compartida, cada calle recorrida y cada gesto de amistad ha dejado su huella. Volveré a mis rutinas, pero con la certeza de que los lugares se visitan, sí, pero son las personas las que realmente dejan memoria en el corazón.
Alberto Bejarano
2º Bachillerato Semipresencial de Ciencias Sociales.
Mi experiencia Erasmus en Italia ha sido, sin lugar a dudas, una de esas vivencias que te cambian la forma de ver el mundo. Lo que comenzó como un viaje académico junto a mis compañeros y profesores pronto se transformó en una aventura inolvidable donde el aprendizaje fue mucho más allá. Desde el primer momento, el ambiente fue inmejorable; viajar con el grupo fuera del entorno habitual nos permitió unirnos de una manera especial, creando un clima de buen compañerismo que se sentía en cada paso que dábamos. Los días estuvieron marcados por risas constantes, anécdotas en cada esquina y una alegría compartida que hacía que incluso el cansancio de las caminatas valiera la pena.
Tuvimos la suerte de recorrer sitios impresionantes, llenos de historia y belleza, pero lo que realmente hizo especial este viaje fue el factor humano. Al llegar al instituto que íbamos a visitar, nos encontramos con gente maravillosa que nos recibió con una calidez increíble. Conectar con ellos, compartir nuestras realidades y descubrir sus costumbres fue un intercambio de corazón que rompió cualquier barrera. De esta experiencia me llevo mucho más que fotos bonitas; he aprendido a desenvolverme en un entorno nuevo, a valorar la importancia de la convivencia y a abrir mi mente a nuevas perspectivas. Regreso a casa con la mochila llena de recuerdos, nuevas amistades y la satisfacción de haber vivido una aventura compartida que siempre recordaremos con una sonrisa.
Natasha Ayelén Montivero Díaz.
Este viaje a Italia con mis compañeros del instituto fue una experiencia inolvidable. Durante una semana estuvimos compartiendo momentos juntos que nos sirvio para conocernos mejor entre nosotros y compartir una grata experinecia. Tuvimos la oportunidad de conocer sitios preciosos, como lo es Venecia, Bérgamo, Verona, Milán.
Siempre he pensado que viajar te cambia la vida, porque nunca eres la misma persona cuando vuelves de un viaje, las experiencias y las nuevas personas que conoces influyen en tí.
En este viaje pudimos ver monumentos impresionantes y aprender más sobre el arte y cultura Italiana. Además, aprendimos mucho de la hospitalidad que nos mostraron los profes y alumnos en los institutos que visitamos, nunca nos recibieron con las manos vacías, siempre tenia algo preparado para nosotros e incluso los alumnos de arte nos hicieron un lindo detalle artesanal, toda esa experiencia siempre estará en nuestro corazón.
En mi experiencia este viaje fue muy lindo, y espero que el proximo año mis compañeros puedan pasar por una experiencia similar y disfrutar como lo hicimos nosotros.
DANIELA MÉNDEZ NAVARRO 1° Bachillerato
Este viaje no solo me ha servido para conocer otras costumbres y otra cultura, sino también para aprender a disfrutar del momento. Una semana me parecía tiempo suficiente para al final querer volver a casa, pero al estar allí el tiempo desaparece entre risas y anécdotas.
Como persona que nunca ha salido del país, he podido ver el mundo de otra manera gracias a la oportunidad que la Unión Europea nos ha ofrecido.
Aunque mis compañeros y yo empezáramos el viaje como simples desconocidos, acabamos más unidos que nunca, e incluso nos hicimos amigos de los estudiantes italianos.
No solo he vuelto a Sevilla con muchos regalos para mis familiares, sino también con nuevas amistades, recuerdos, y una galería repleta de fotos y anécdotas.
Gema Quintero López. 2º Bachillerato Presencial de Ciencias Sociales
Mi viaje a Italia ha sido una experiencia que voy a recordar durante muchísimo tiempo.
No solo me llevo las fotos y los sitios que hemos visto, sino que también me llevo una gran experiencia y unas amistades que han echo que el viaje sea especial.
Durante nuestro erasmus hemos tenido la oportunidad de conocer Venecia, Bérgamo, Verona, Mestre y Milán, cada una con su encanto, cultura y historia gracias a nuestros profesores.
Estoy seguro que nunca olvidaremos esta experiencia tan especial y siempre estaré agradecido a la UE de la oportunidad de poder ir de Erasmus con mi centro.
Jesús Luna Fernández.
Esta experiencia con mis compañeros ha sido inolvidable sin lugar a duda. Al principio me daba un poco de miedo el hecho de estar lejos de casa aunque sea un corto periodo de tiempo, ya que no estaba acostumbrada, pero nadie me iba a decir que ha sido unas de las mejores experiencias que he vivido en toda mi vida. El hecho de convivir con el resto de mis compañeros y profesores también me daba algo de miedo porque a algunos no los conocía, pero en cuanto empezamos esa experiencia todos nos fuimos adaptando y me lo pasé muy bien.
En esta experiencia aprendes muchas cosas. Cuando iba a los centros y conocía la vida de los alumnos que allí estaban, me hacía replantear muchas cosas sobre la mía. Me daba cuenta de lo que pasaban esas personas que tenían que emigrar para tener una vida mejor, y aunque estuvieran tristes, ellos te daban una sonrisa y hacían que te sintieras como en casa. Eran super serviciales y divertidos y antes de servirse ellos te servían a tí. Aprendes también mucho el italiano, a día de hoy le digo cosas a mis amigas en italiano y me hace sentir inteligente aunque sea diciendo las palabras más típicas de allí. Aprendes también a adaptarte a un entorno que no es el tuyo y a las personas que te rodean y aparte ser un poco más independiente.
En resumen, esta experiencia me ha ayudado a conocerme más a mí misma, ser más empática y a conocer un poco más allá de mi vida y de mi entorno. Todo esto ha sido gracias al programa Erasmus y de la UE, siempre estaré agradecida por haberme escogido para vivir esta experiencia y algo que recordaré siempre.
Lorena Garrido Barragán
Mi experiencia supuso, sin lugar a dudas, un auténtico punto de inflexión en mi vida. Al principio, la idea de distanciarme de mi entorno habitual me generaba una gran incertidumbre, puesto que no estaba acostumbrada a residir lejos de mi hogar. Asimismo, el hecho de tener que convivir con profesores y compañeros a quienes apenas conocía me producía cierto temor. No obstante, todos esos recelos se disiparon rápidamente; nos adaptamos con asombrosa facilidad y la estancia se tornó en una de las etapas más gratificantes que he vivido jamás.
A lo largo de este trayecto, el aprendizaje humano fue constante. Al visitar los diferentes centros y adentrarme en el día a día de los alumnos locales, experimenté un profundo cambio de perspectiva sobre mi propia realidad. Tomé conciencia de los enormes desafíos que realizan aquellas personas que se ven obligadas a emigrar en busca de un futuro próspero. Pese a las adversidades que pudieran estar afrontando, su hospitalidad fue excepcional: siempre nos brindaban una cálida sonrisa y un trato tan acogedor que nos hacían sentir como en casa. Su generosidad y atención resultaron admirables.
Por otra parte, la inmersión lingüística fue sumamente enriquecedora. Logré adquirir un notable manejo del italiano y, actualmente, disfruto empleando expresiones típicas en las conversaciones con mis amistades, lo cual me aporta una gran seguridad personal. Más allá del idioma, esta vivencia me ha enseñado a amoldarme a entornos ajenos, a conectar con realidades diversas y, por consiguiente, a desarrollar una madurez y una autonomía personal mucho mayores.
En definitiva, este proyecto me ha permitido profundizar en mi propio autoconocimiento, potenciar mi empatía y expandir mis horizontes culturales. Todo ello ha sido posible gracias al programa Erasmus y al respaldo de la Unión Europea. Guardaré siempre una profunda gratitud por haber sido seleccionada para formar parte de esta aventura, la cual permanecerá grabada en mi memoria de forma imperecedera.
ZAINAB EL GHannay