La nariz del perro cuenta con dos cámaras o fosas nasales, conocidas también como narinas, que se encuentran separadas por un tabique de cartílago. Cada una de estas cavidades puede moverse de forma independiente, además de procesar los olores por separado.
Los perros ven en blanco y negro, en realidad pueden ver en colores, pero no de la misma manera que los humanos. Su visión es similar a la de una persona que sufre de daltonismo. Los perros pueden distinguir entre tonos de azul y amarillo, pero tienen dificultades para percibir colores como el rojo o el verde.
Pueden reconocer hasta 165 palabras y gestos, y algunos incluso pueden aprender más. Además, los perros son muy buenos para leer nuestras emociones. Pueden detectar señales de tristeza, felicidad o estrés en nuestra voz, rostro y lenguaje corporal, lo que les permite reaccionar de manera más empática y adaptarse a nuestro estado de ánimo.