DEVOCIÓN NACIONAL
Son varios lucentinos los que decidieron crear hermandades que se afilian a la de nuestra localidad en un gesto de llevar la pasión y devoción allá a donde vayan. Algunas son:
-Hermandad de Mª. Stma. de Araceli de Córdoba:
La Hermandad surgió en 1947 por la propuesta de D. Eloy Caracuel Ruiz-Canela, ferviente aracelitano afincado en Córdoba, hacia todos los lucentinos residentes en la capital.
La imagen titular de dicha Hermandad fue realizada por el escultor Amadeo Ruiz Olmo, que visitó el santuario con la finalidad de sacar cuantos apuntes fueran precisos para tallar una imagen lo más idéntica posible a la original.
Inicialmente, la Hermandad se estableció en la Iglesia de la Compañía, donde pasada la Semana Santa de 1948, y tras convencer al párroco de Sto. Domingo de Guzmán, se trasladó el retablo barroco de la ermita de S. Marcos de Lucena.
En 1948 la Hermandad Filial de Córdoba realizó un magnífico proyecto para trasladar en masa la colonia lucentina residente en Córdoba al acto de Coronación de Mª. Stma. de Araceli. Desde 1981, coincidiendo con el último día de triduo, se lleva a cabo la procesión por las calles limítrofes a la parroquia, el pregón de dichas fiestas e incluso se quema una artística colección de fuegos artificiales.
Representación Virgen de Araceli en Córdoba.
-Hermandad de Mª. Stma. de Araceli de Écija:
La Hermandad se fundó merced al entusiasmo lucentino de D. Antonio Sánchez Pérez. Dicho lucentino, afincado en Écija, es el artista que realizó el palio blanco, el palio rojo y el conjunto de palio-manto azul.
Anualmente, se celebra un triduo durante el mes de Abril en la parroquia de Sta. María Nª. Señora, donde se encuentra el artístico Simpecado.
Tributo a la Virgen de Araceli en Écija.
-Hermandad de Mª. Stma. de Araceli de Madrid:
La cofradía de Mª. Stma. de Araceli de Madrid, está establecida desde finales de los años cincuenta en la parroquia de la Sta. Cruz.
Anualmente, se celebra el día de la Virgen el primer Domingo de Mayo, con solemnes cultos, función religiosa y ofrenda de flores en la víspera.
La cofradía celebra anualmente una cena de hermandad.
Representación de la Virgen de Araceli en la parroquia de Sta.Cruz (Madrid).
-Hermandad de Mª. Stma. de Araceli de Málaga:
La Cofradía Filial de María Santísima de Araceli en Málaga (decana de España) se fundó en el año 1920 por iniciativa del lucentino Don Antonio Calvillo Lara y varios fervorosos devotos a nuestra Madre. La Imagen procedía del antiguo Convento de Santa Clara de Lucena, y tuvo un altar en la Iglesia de Nuestra Señora de la Aurora y del Espíritu Santo, en Málaga.
Los Estatutos de la Cofradía fueron aprobados el 12 de agosto del año 1923 por el Obispo de Málaga, Monseñor Bustos Solís. La Cofradía estuvo ubicada en la Iglesia de la Encarnación, en calle Álamos, donde se le daba culto a la Titular.
El 7 de abril de 1953, Don Ángel Herrera Oria, Obispo de Málaga y después Cardenal, concedió cien días de indulgencia a los fieles que asistieron a los cultos que se celebraban los días 3, 4 y 5 de mayo de aquel año.
En la actualidad, se le da culto en la Iglesia del Santo Cristo (demarcación Parroquial de Los Santos Mártires), enclavada en la Calle Compañía, junto a la Plaza de la Constitución. Entre otros actos, cada año se celebra un solemne Triduo el penúltimo jueves, viernes y sábado del mes de mayo.
Figura de la virgen de Araceli en la Iglesia del santo Cristo.
-Hermandad de Mª. Stma de Araceli de Sevilla:
La imagen de Nª. Sra. de Araceli de Sevilla, obra del escultor Castillo Lastrucci, data de 1944 y recibe culto en la parroquia de S. Andrés.
La cofradía, fundada por emigrantes lucentinos en 1943, celebra anualmente sus cultos en el mes de Mayo.
En la casa-museo de Mª. Stma. de Araceli se encuentra el primer estandarte de esta cofradía filial.
Figura en homenaje a la Virgen de Araceli en la parroquia de S.Andrés.
-Hermandad de Mª. Stma. de Araceli de Tarragona:
La Hermandad se fundó en 1958 en el barrio de Torreforta, celebrándose la primera Misa el Día de la Virgen de dicho año ante un cuadro que se colocó solemnemente en la parroquia de S. José.
Al año siguiente se encargó la imagen actual al escultor granadino D. Daniel Gutiérrez, que fue colocada en el altar mayor de la parroquia.
Posteriormente, se le hizo un retablo en el mismo templo. A partir de 1960 y durante varios años consecutivos se celebró procesión por el barrio con casi 500 hermanos agrupados en torno a la Virgen.
Hoy no se hace procesión, aunque sí la misa solemne y una comida de hermandad.
Representación de la Virgen de Araceli en la parroquia de S.José.
El día más recordado por los devotas de nuestra madre
Por el motivo del 75 aniversario de la virgen os recordamos este día
En noviembre de 1932 se iniciaron las gestiones para proceder a la elaboración de las dos coronas que ceñirían las sagradas sienes de la Virgen de Araceli y de su Amado Hijo, empleándose en su ejecución joyas y dinero recogidos por la Junta pro-coronación, constituida en 1924. En enero del año siguiente, el capellán de la Obra Pía, expuso el proyecto al prelado de la diócesis, don Adolfo Pérez Muñoz. Además, solicitaba al Obispo se pudiesen utilizar algunas piezas del joyero de la Virgen para aumentar la riqueza de dichas coronas.
Tras varias gestiones en Córdoba, en mayo de 1933 se comienzan contactos con el prestigioso orfebre sevillano don Cayetano González. Después de consultar informes de carácter artístico y personal, en julio presentó dos diseños de corona. Acordada la elección, el costo de la hechura de las dos coronas sería de, 14000 pesetas, de las que se entregaban 3000 a la firma del contrato, y las restantes dos terceras partes, conforme lo fuera requiriendo el artífice; recibiendo este la última suma a la conclusión y entrega de las obras, lo que debía realizarse en Lucena el 31 de marzo de 1934.
El trabajo, casi concluido, tuvo que realizarse de nuevo, esta vez, de manos del propio artista, pues algunos operarios de su taller habían saboteado las coronas. Sería el 2 de septiembre de 1934 cuando el orfebre entregara las coronas totalmente terminadas para satisfacción de los contratantes.
El día 30 del mismo mes, el clero secular y regular y un buen número de fieles suscribían una instancia elevada al Ayuntamiento en la que hacían patente el deseo de coronar canónicamente a la Patrona de la ciudad. En relación con el atuendo que se pensaba, había de llevar Nuestra Señora en el momento de la Coronación, era prácticamente unánime el sentir de que había de ser blanco, bordado en oro, a juego con el vestido que la Virgen estrenó en 1887.
Las circunstancias políticas de la época republicana, la Guerra Civil y sus consecuencias socioeconómicas impidieron el progreso hacia su logro de la idea de la Coronación Canónica de María Santísima de Araceli. Fue necesario esperar hasta el 23 de marzo de 1943 para que el entonces alcalde don Francisco Moreno Güez, retomando oficialmente el proyecto de la coronación canónica de la Patrona, presentó una moción al Ayuntamiento en este sentido, que la Corporación aprobó de manera unánime.
Sin embargo, el fallecimiento del prelado Pérez Muñoz dio lugar a una nueva detención en el tema. No obstante, el proyecto vino a contar con dos importantes valedores: el nuevo alcalde de la ciudad, don Antonio Delgado Sánchez, y el Rvdo. Fray Albino González, recién elegido prelado de la diócesis, en quien hallaron inmediato eco las instancias a él elevadas.
El 28 de octubre de 1946, por vía de urgencia, la Corporación municipal atendía la propuesta de su presidente, el referido Sr. Delgado Sánchez, para proseguir las instancias tendentes a coronar a María Santísima de Araceli “cuya Moción se sirvió aprobar por unanimidad el Ayuntamiento Pleno en la sesión referida”.
La acción del obispo fue inmediata y eficaz. El 22 de enero de 1947 presentaba en Madrid al Nuncio de Su Santidad, la documentación necesaria para el trámite. Las gestiones se encauzaron a través del cardenal Tedeschini, arcipreste de San Pedro, antiguo amigo del obispo de Córdoba. El 7 de marzo de 1947 se firmó en Roma el breve pontificio de la Coronación de Nuestra Señora.
El día 2 de mayo de 1948, día de la Coronación, a las diez de la mañana se concelebraba un solemnísimo pontifical, en el que ofició el excelentísimo y reverendísimo arzobispo de Granada, doctor don Balbino Santos Oliveira.
Terminada la función religiosa, se organizó una procesión para conducir la imagen de la Virgen de Araceli al lugar donde había de ser coronada. Abría la marcha la cruz parroquial, a la que seguían los miembros de la Cofradía de la Virgen, clero regular y secular.
A continuación iba el trono de María Santísima de Araceli, llevado a hombros por componentes de la Junta de la Coronación. Detrás seguía su eminencia el cardenal Segura, y los prelados de Granada, Dr. Santos Oliveira; de Cádiz, Dr. Gutiérrez; de Jaén, Dr. García de Castro, y de Córdoba, Dr. Fray Albino González, y cerrando el desfile las primeras autoridades.
La corona de oro de la Virgen era portada en una bandeja por el alcalde de la ciudad, D. José de Mora, y la del Niño Jesús, que lleva en brazos Nuestra Señora de Araceli, era llevada por el Excmo. Sr. Gobernador Civil de Córdoba, D. Alfonso Orti Meléndez-Valdés.
El 29 de mayo de 1954, a petición de la Hermandad de Labradores, en el Santuario de Nuestra Señora, fray Albino Menéndez-Reigada, obispo de Córdoba, proclamó ante una multitud de aracelitanos venidos desde todos los puntos de Andalucía, Patrona del Campo Andaluz a María Santísima de Araceli.
Coronación de la virgen en San Mateo.