El trabajo y la economía de nuestras familias se basa fundamentalmente en la agricultura de regadío. El periodo de trabajo comienza en primavera y se alarga hasta el otoño. En invierno un gran porcentaje de ellas viven del subsidio agrario. Otra base secundaria de sustento es la ganadería ovina y caprina aunque ésta se da mayoritariamente en la zona de Almendral.
Las explotaciones son muy pequeñas, minifundios de poca extensión (inferiores a la hectárea). La propiedad está bastante repartida, en parcelas inferiores a una hectárea. Alrededor de un 70% de las familias son propietarios de sus tierras mientras que el 30% restante son obreros o arrendatarios. También hay una gran dedicación de familias (sobre todo mujeres) que trabajan en varias cooperativas de envasado y venta de productos hortícolas del llano.
Esta situación es la que ha propiciado la llegada masiva de familias inmigrantes (fundamentalmente del continente africano y algunos del sur de América) en busca de peonadas o arrendamientos que le permitan una mayor calidad de vida. Gran número de estas familias inmigrantes han adquirido casa propia y terrenos en los últimos años con lo que asumimos el cambio permanente de nuestra comunidad y, por tanto, el hecho de que nuestro alumnado árabe (en su mayoría) se irá estabilizando de forma relativa. Por ende, se reduce en cierta medida el alumnado temporero y el problema de la inmersión lingüística redundando en beneficio de nuestro centro. Una de la partes menos amables de esta situación es que algunas familias se hospedan en “casas o casillas” sin condiciones de habitabilidad y el alumnado manifiesta, en ocasiones, rasgos que lo confirman (falta de higiene personal, falta de descanso, alimentación inadecuada, etc.). No obstante, estos casos van disminuyendo.
Limitada a la temporada de trabajo, a la mejorable situación en cuanto a comercialización y venta de hortalizas y verduras, y la implantación de nuevas tecnologías, se trata de un núcleo próspero, con un nivel de vida medio - bajo. Concretando podemos afirmar que el pueblo prácticamente vive del campo y que experimenta un importante incremento demográfico fundamentalmente en el periodo de intenso trabajo (con la llegada de multitud de familias temporeras). Las vías de comunicación exteriores están a la expensa de la construcción de una vía rápida hacia Málaga que favorecería al llano en general. También hay una vía nueva desde Granada que agiliza el paso por Moraleda hacia nuestra zona.
Convergen, prácticamente a partes iguales, dos religiones en nuestro entorno; católica y musulmana. En cada una de ellas, se muestran las peculiaridades de familias con posturas que van de un extremo a otro. En el Centro, abordamos todas las prácticas con el mayor respeto posible intentando que el respeto, la igualdad y la tolerancia primen por encima de las ideas religiosas. Hasta la presente, exceptuando algún incidente, la convivencia y el respeto han jugado el papel protagonista.
Para mantener este equilibrio, el centro aborda actuaciones preventivas desde distintos ámbitos (Rof, planes y proyectos, actividades complementarias...), actividades de promoción de la cultura local con carácter laico, de acercamiento intercultural, de promoción de la diversidad, etc.
Los padres hacen grandes esfuerzos para que los hijos e hijas continúen estudiando en lugar de entrar directamente al mundo laboral y, en el caso de las familias inmigrantes, el absentismo y el abandono escolar también están disminuyendo.