El Programa de Hábitos de Vida Saludable desarrolla los siguientes objetivos dentro de la línea de trabajo Creciendo en Salud:
Una alimentación sana y equilibrada: Aumentando el consumo de productos como los que presenta este programa escolar y reconectando al alumnado con la agricultura y la alimentación.
Actividad física diaria (al menos 60 minutos): Como juegos motores en el recreo, actividades deportivas y el uso de transporte activo (caminar o bicicleta).
Higiene personal: Enseñar el lavado de manos correcto (antes de comer y después de usar el baño) para prevenir contagios.
Descanso adecuado (9-12 horas) para tener un rendimiento cognitivo óptimo.
Gestión del tiempo de pantalla: Limitar el tiempo de pantallas y promover la lectura o actividades manuales.
Estas rutinas deben formar parte de nuestro día a día. Por eso, si desde pequeños ponemos especial atención en que las aprendan, las repetirán ya toda su vida como algo habitual. De ahí la necesidad de fomentar este aprendizaje desde bien temprano y nuestra intención es trabajarlas en conjunto toda la comunidad educativa para ayudar a prevenir enfermedades, mejorar la concentración y fomentar la responsabilidad en el autocuidado.
La adquisición de unos hábitos de vida saludable nos hará disfrutar de una mayor calidad de vida.