En este apartado, destacamos la importancia de la transparencia en el aula, es decir, de hacer consciente al alumnado de su proceso de aprendizaje. Esta transparencia se logra al responder a tres preguntas clave desde el inicio: ¿Qué tienen que hacer (la meta), ¿Cómo tienen que hacerlo (el proceso) y ¿Para qué lo están haciendo (el propósito).

Al narrar el camino hacia la meta y su relevancia, no solo informamos, sino que también ofrecemos al alumnado las herramientas necesarias para autorregularse y desarrollar una motivación intrínseca, transformándolos en agentes activos y comprometidos con su propio éxito.