Brasil y la batalla por los minerales críticos
Brasil y la batalla por los minerales críticos
Brasil y la batalla por los minerales críticos
Por Fander Falconí Benítez
Quito, 8 de octubre de 2026
Las elecciones brasileñas tienen implicaciones regionales y globales por el peso estratégico de los minerales críticos. El artículo analiza la posición de Brasil en el mercado mundial de minerales y su papel en el suministro internacional. El análisis considera las implicaciones geopolíticas de la elección, en relación con las agendas sociales, económicas y ambientales.
(*) Profesor investigador de FLACSO Ecuador.
Las elecciones presidenciales de Brasil, cuya segunda vuelta tendrá lugar el 25 de octubre de este año, trascienden el ámbito nacional. Su alcance involucra a América Latina y al escenario global, en particular por el control geopolítico de los materiales críticos. Este artículo tiene como objetivo analizar las implicaciones de las elecciones en este ámbito, sin desconocer otros campos centrales de la agenda nacional e internacional, como las políticas sociales y económicas o el cambio climático. Para ello, examina la posición de Brasil en el mercado mundial de minerales y su rol en el suministro de minerales críticos.
Posición estratégica
Brasil, la octava economía del mundo en el año 2025, según el PIB medido en paridad de poder adquisitivo (PPA), a precios constantes de 2021 (World Bank 2026) y con el mayor patrimonio de bosques amazónicos, tiene grandes reservas de recursos naturales y ocupa una posición privilegiada en las cadenas globales de minerales. Los minerales críticos tienen usos en campos diversos, desde la metalurgia y la producción de acero hasta las baterías, los semiconductores, la electrónica, la medicina, la energía nuclear, la industria aeroespacial y los dispositivos ópticos. Su presencia atraviesa sectores estratégicos de la economía.
El acceso, procesamiento y reciclaje de los minerales críticos enfrenta principalmente a Estados Unidos, los países occidentales y la República Popular China. La denominada doctrina Donroe, un juego de palabras entre la doctrina Monroe y Donald Trump, busca reforzar la influencia estadounidense y limitar la presencia china en América Latina. “Como sostuvo Alexander Hamilton en los primeros años de nuestra república, Estados Unidos nunca debe depender de ninguna potencia extranjera para obtener componentes esenciales —desde materias primas hasta piezas y productos terminados— necesarios para la defensa o la economía nacional. Debemos recuperar un acceso independiente y confiable a los bienes necesarios para nuestra defensa y para preservar nuestro modo de vida. Esto requiere ampliar el acceso de EE. UU. a minerales y materiales críticos, al tiempo que se contrarrestan las prácticas económicas depredadoras. Asimismo, la Comunidad de Inteligencia vigilará las principales cadenas de suministro y los avances tecnológicos en todo el mundo para garantizar una comprensión adecuada de las vulnerabilidades y amenazas para la seguridad y la prosperidad de Estados Unidos” (The White House 2025, 13).
América Latina ocupa una posición estratégica por sus recursos naturales. Argentina, Bolivia y Chile, integrantes del llamado triángulo del litio, concentran más de un tercio de las reservas mundiales de este mineral y ahora tienen gobiernos de derecha. El litio, útil para las baterías recargables de vehículos eléctricos y el almacenamiento estacionario, están en Sudamérica, pero el refinado se concentra en China (UNCTAD 2026; USGS 2026). Venezuela adquiere un peso adicional por sus grandes reservas petroleras, las mayores del planeta. Brasil ocupa una posición particular por su participación en los BRICS, foro de articulación política y económica del Sur Global integrado también por China, Rusia, India y otros países, así como por su búsqueda de mayor influencia en la gobernanza, comercio y en las finanzas internacionales.
La concentración desigual de las reservas de materiales críticos “genera riesgos de suministro y refuerza las relaciones de poder desiguales en las cadenas de valor globales” (UNCTAD 2026). Una advertencia dirigida, al parecer, a los países sin reservas propias. En el caso de los EE. UU., la dependencia de las importaciones es elevada en varios minerales críticos. Las compras externas provienen de numerosos países. China, Canadá, Brasil, Sudáfrica, Australia, México, Chile, Perú, Japón y Alemania aparecen con mayor frecuencia, además de proveedores de América Latina, Europa, Asia y África.
Brasil fue proveedor de EE. UU. de varios productos durante 2021–2024. El país norteamericano importó de Brasil el 100% del asbesto. En niobio compartió el abastecimiento con Canadá, y en mica natural en láminas, con China, Vietnam y la India. Brasil también suministró a EE. UU. abrasivos de óxido de aluminio fundido, piedra dimensionada, pigmentos de óxido de hierro naturales y sintéticos, estaño refinado, abrasivos de carburo de silicio, alúmina, compuestos de magnesio, silicio metálico y ferrosilicio, níquel, vanadio y vermiculita (USGS 2026).
La disputa geopolítica por los minerales críticos tiene una expresión concreta en Brasil (conviene revisar el artículo de Kersffeld 2026 con el sugerente título de “El balotaje será entre Lula y la Casa Blanca”). En abril de 2026, USA Rare Earth acordó adquirir por USD 2.800 millones el 100% de Serra Verde, propietaria de la mina y planta de procesamiento Pela Ema, en Goiás. La instalación produce cuatro tierras raras magnéticas, neodimio, praseodimio, disprosio y terbio, además de itrio. La operación integra minería, procesamiento, separación, metalización y fabricación de imanes (USA Rare Earth 2026). Las tierras raras tienen aplicaciones diversas. El cerio, lantano y praseodimio intervienen en catalizadores, cerámicas, vidrio y metalurgia; el disprosio, neodimio, samario y terbio, en imanes permanentes; el erbio, europio, terbio, tulio, iterbio e itrio, en fibra óptica, láseres, dispositivos ópticos y fósforos. El gadolinio, lutecio y samario también tienen aplicaciones médicas (USGS 2026).
Los minerales críticos en el tablero político
Los minerales críticos no pasan desapercibidos en el debate público y en las elecciones. Luiz Inácio Lula da Silva ha defendido la soberanía nacional y una mayor agregación de valor dentro del país. En mayo de 2026 afirmó: “Os minerais críticos são nossos, as terras raras são nossas. Vamos explorar aqui dentro” (“Los minerales críticos son nuestros, las tierras raras son nuestras. Vamos a explotarlos aquí dentro”) (Fiuza et al. 2026). En julio añadió: “Nós não queremos ser vendedor de matéria-prima, nós queremos ser exportador de inteligência, de conhecimento” (“No queremos ser vendedores de materias primas, queremos ser exportadores de inteligencia y conocimiento”) (Garcia 2026). La Ley Nº 15.506, de 16 de septiembre de 2026, instituye la Política Nacional de Minerales Críticos y Estratégicos y el Consejo Nacional para la Industrialización de Minerales Críticos y Estratégicos. La norma pretende ampliar la extracción, el procesamiento y la transformación mineral, fortalecer la autonomía tecnológica y reducir la dependencia externa, con financiamiento, incentivos fiscales, apoyo a la investigación y criterios de agregación de valor nacional. Así mismo, establece controles sobre la participación extranjera y mecanismos de trazabilidad de las cadenas minerales. La ley fue sancionada por el presidente Lula y entró en vigor el mismo día de su publicación (Brasil 2026).
Flávio Bolsonaro ha mantenido una posición muy distinta. En marzo de 2026, afirmó: “Brasil será o campo de batalha onde o futuro do hemisfério será disputado. Porque o Brasil é a solução da América para quebrar a dependência da China em minerais críticos, especialmente elementos de terras raras” (“Brasil será el campo de batalla donde se disputará el futuro del hemisferio. Porque Brasil es la solución de América para romper la dependencia de China en minerales críticos, especialmente en elementos de tierras raras”) (Poder360 2026). Así, Bolsonaro coloca a Brasil como proveedor estratégico de EE. UU. en minerales críticos.
El Banco Mundial (World Bank 2022) presenta los materiales críticos como “nuevas oportunidades para agregar valor mediante el procesamiento y la manufactura”, e instituciones financieras internacionales, como el BID, dicen que son una “ventana de oportunidad” para América Latina (Ayres y Juvenal 2026). “América Latina y el Caribe cuentan con una gran riqueza en minerales esenciales para la transformación energética y digital. El subsuelo de los Andes y el Escudo Brasileño contienen abundantes reservas de cobre, litio, níquel, grafito y elementos de tierras raras. Una simple valoración —multiplicando el tamaño de las reservas conocidas por los precios internacionales actuales— ilustra la magnitud de estos activos…. En Brasil, por ejemplo, el valor estimado de las reservas de tierras raras asciende aproximadamente al doble del PIB del país” (Íbid, 25).
Esta oportunidad económica, aun por demostrarse por la debilidad de la inserción en las cadenas de valor, exige superar la especialización extractiva, avanzar hacia el procesamiento, la transformación y el desarrollo tecnológico, y establecer límites ambientales estrictos, incluida la moratoria a la megaminería y a proyectos con impactos graves sobre la biodiversidad y las comunidades. Además, la región mantiene una especialización en la exportación de recursos naturales, con elevados costos sociales y ambientales.
Lula representa una posición más compatible con la protección ambiental y la regulación extractiva Frente a los antecedentes de Jair Bolsonaro (2019-2022), caracterizados por el debilitamiento de la gobernanza ambiental y de los controles sobre la deforestación (Pereira et al. 2024), Brasil llegó a ser calificado como un “paria global” en materia de gobernanza ambiental (Bastos Lima y da Costa 2022). Una política ambiental elitista y favorable a los grupos de poder (Capelari et al. 2023). El padre y el hijo niegan el cambio climático (Osava 2026). La elección plantea así una disyuntiva regional entre agregar valor a los minerales y profundizar un modelo extractivo con altos costos sociales y ambientales.
Dependencia extractiva
La posición de Brasil adquiere un alcance más amplio que la disponibilidad de minerales específicos. Depende de su capacidad extractiva y de su inserción en el comercio internacional. La inserción internacional de Brasil mantiene, al igual que en el resto de países latinoamericanos, un fuerte componente primario-exportador. Entre 1970 y 2024, la extracción doméstica pasó de 790,4 millones a 5.084,5 millones de toneladas. La extracción por habitante aumentó de 8,2 a 23,4 toneladas anuales. El gigante sudamericano multiplicó por 6,4 el volumen total de materiales extraídos en su territorio y casi triplicó la extracción por habitante (UNEP IRP 2026). Resulta sencillo comprender que la mayor extracción de materiales, directos e indirectos, tiene profundas implicaciones a la biodiversidad, afectaciones al territorio y a la vida de las personas.
El país pasó de una extracción centrada en la biomasa a un mayor peso de los minerales, en el período 1970-2024. La biomasa redujo su participación de 84,0% a 58,6%, mientras los minerales metálicos aumentaron de 6,0% a 13,1% y los no metálicos de 8,6% a 24,7%. Los combustibles fósiles crecieron de 1,4% a 3,6%.
La comparación entre extracción doméstica (ED) y huella material (HM) incorpora el efecto del comercio internacional. La HM considera la ED, suma los requerimientos de materias primas asociados a las importaciones y resta aquellos incorporados en las exportaciones. En 970, Brasil registró 790,4 millones de toneladas de extracción doméstica y 694,5 millones de huella material. En 2024, las cifras alcanzaron 5.084,5 millones y 3.632,6 millones, respectivamente. Una extracción doméstica superior a la huella material indica un volumen de materiales extraídos en territorio brasileño superior al requerido por el consumo final interno. La diferencia guarda relación con los requerimientos materiales incorporados en el comercio exterior. La brecha pasó de 95,9 millones a 1.451,9 millones de toneladas (cálculos propios con UNEP IRP 2026).
Las elecciones adquieren así una dimensión geopolítica. Brasil combina grandes reservas de recursos estratégicos, una inserción primaria-exportadora y una posición propia dentro del grupo de los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica). La operación de Serra Verde ilustra el interés estadounidense por asegurar fuentes de tierras raras. La dependencia importadora de EE. UU., y su visión geopolítica, incorpora al país a una disputa más amplia por el acceso a minerales estratégicos. El resultado electoral tendrá consecuencias sobre la posición internacional del país y sus relaciones con EE. UU., China y los BRICS. También incidirá en el rumbo de una economía con un peso cada vez mayor en la extracción material, y en el medio ambiente.
Referencias utilizadas
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Brasil. “Lei nº 15.506, de 16 de setembro de 2026. Institui a Política Nacional de Minerais Críticos e Estratégicos (PNMCE) e o Conselho Nacional para Industrialização de Minerais Críticos e Estratégicos (CIMCE)”. Diário Oficial da União, 16 de septiembre de 2026.
Capelari, M. G. M., A. K. Pereira, N. M. Rivera y S. M. V. G. de Araújo. 2023. "Radical Reorganization of Environmental Policy: Contemporaneous Evidence from Brazil". Latin American Perspectives 50 (1): 115–132. https://doi.org/10.1177/0094582X221148714.
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Kersffeld, Daniel. “El balotaje será entre Lula y la Casa Blanca”. Página/12, 5 de octubre de 2026. Página/12. https://www.pagina12.com.ar/2026/10/05/el-balotaje-sera-entre-lula-y-la-casa-blanca/
Osava, Mario. "Clima y ambiente, la derrota anticipada en las elecciones de Brasil". IPS Noticias, 28 de septiembre de 2026. IPS Noticias.
Pereira, A. K., L. Morais, M. Salomon, M. S. Oliveira, L. Lacerda, J. V. Corso y M. S. Maior. 2024. "Populism and the Dismantling of Brazil’s Deforestation Oversight Policy". Brazilian Political Science Review 18 (1): e0006. https://doi.org/10.1590/1981-3821202400010003
Poder360. 2026. “Assista ao discurso de Flávio Bolsonaro nos EUA e leia a íntegra”. 28 de marzo de 2026. Poder360. https://www.poder360.com.br/poder-eleicoes/assista-ao-discurso-de-flavio-bolsonaro-nos-eua-e-leia-a-integra/
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