El pistol squat (sentadilla con una pierna) es un movimiento muy exigente y un excelente indicador de fuerza, estabilidad, movilidad y control motor. Muchos atletas de diferentes disciplinas utilizan este movimiento en sus entrenamientos, y otros tantos utilizan este movimiento en competencias.
En este artículo te explicaré algunos de los beneficios de dominar el pistol squat; te contaré también algunos de los “pre-requisitos” o “tests” que deberías cumplir antes de pasar a practicar este movimiento complejo; por último, te daré una progresión de ejercicios que puedes usar para conseguir tu primer pistol squat, al igual que consejos de cómo mejorar.
Este artículo está basado en una conversación con el coach Sebastián Subía, editor del blog de Fitness4Performance. Cualquier duda que tengas no dudes en comunicarte con él o conmigo por instagram (los links a nuestras redes sociales se encuentran al final del artículo).
El pistol squat es un movimiento compuesto, es decir, que involucra varias articulaciones y grupos musculares a la vez. Lo que vuelve a este ejercicio aún más complejo, es que no solo incorpora elementos de fuerza y potencia, pero también requiere un alto nivel de estabilidad, balance y movilidad/flexibilidad.
El pistol squat es una variación unilateral de la sentadilla, en la cual una pierna queda suspendida en el aire frente a la otra, mientras esa otra pierna soporta todo el peso de la persona durante ambas fases del movimiento: eccéntrica (bajada) y concéntrica (subida). El trabajar ejercicios unilaterales tiene varios beneficios.
● Primero, ayuda a identificar y corregir desequilibrios entre ambas piernas: si tienes una pierna significativamente más fuerte que la otra, o un lado más flexible que el opuesto, este tipo de movimientos te ayudarán a corregir eso.
● Los ejercicios unilaterales son muy útiles también para aumentar la carga o la intensidad de ejercicios, en este caso la sentadilla, sin necesidad de usar más peso.
● Este tipo de ejercicios involucran mucho más al core o faja abdominal, involucrando tanto a los músculos “grandes” (rectus abdominis, transversos, oblícuos, lumbar) como a músculos más pequeños conocidos como “estabilizadores” (esas pequeñas contracciones que se sienten como un pequeño temblor cuando nos balanceamos sobre una pierna).
● Estos ejercicios requieren de mayor concentración y coordinación que sus versiones bilaterales. Esto genera una mejor conexión entre mente y músculo (los físicoculturistas usan el término mind-muscle conection), lo cual genera un mayor potencial de contracción y control de los músculos involucrados en el movimiento.
Es recomendable intentar hacer un pistol squat solamente cuando ya hayas tenido algo de experiencia entrenando y haciendo ejercicios de resistencia, ya sea con tu propio cuerpo o con pesas. Si aún no tienes una sentadilla impecable y profunda (relativa a tu estructura y anatomía), o si tienes molestias al hacer sentadillas (ya sea en rodilla, talón, cadera o cualquier otro lugar) no intentes este ejercicio, ya que podría resultar en lesiones graves.
Si eres un atleta que ya ha dominado la sentadilla, necesitamos evaluar tu movilidad en 3 articulaciones de cada pierna: tobillo, rodilla y cadera. Si alguna de estas articulaciones tiene impedimentos o es menos móvil que su contraparte, o si tienes alguna lesión crónica en una de ellas, deberás trabajar primero en recuperar una movilidad apropiada usando ejercicios específicos. Te comparto en los recursos un artículo y video con ejercicios para mejorar la movilidad en los tobillos, que suelen ser el principal problema para los pistol squats.
Siguiente, debemos evaluar que tengas suficiente fuerza y activación en los músculos involucrados en el movimiento: Glúteos, Cuádriceps, Isquio-tibiales y Core (no solo abdominales, pero también lumbar y oblícuos). Si alguno de estos músculos es significativamente más débil que otros, debemos primero trabajar en fortalecerlo antes de comenzar a entrenar el pistol squat. De lo contrario, podrías desarrollar patrones incorrectos de movimiento y “vicios” que a largo plazo podrían afectar tu salud.
Cuando practiques el pistol squat, o cualquiera de las progresiones que te explicaré a continuación, es clave que calientes de manera adecuada. Como con cualquier calentamiento, debes enfocarte en 1) aumentar tu temperatura corporal y ritmo cardíaco utilizando movimientos compuestos (por ejemplo jumping jacks, bicicleta, trotar, etc.), 2) activar los músculos que vas a utilizar y 3) asegurar que las articulaciones importantes (en este caso cadera, rodillas y tobillos) se encuentren lo suficientemente móviles (para esto utilizamos de preferencia estiramientos dinámicos.
Para practicar la parte excéntrica del movimiento, empieza encima de una grada o discos de caucho apilados, de manera que tu pie quede paralelo al borde y el otro pie suspendido en el aire. Realiza la bajada (negativa) del movimiento hasta que el pie que estaba elevado tope el piso. Vuelve a subir y repite esto para fortalecer glúteos y cuádriceps y para acostumbrarte a cargar tu peso sobre una sola pierna.
Realiza el ejercicio de la misma manera que el anterior, pero usando un cajón o escalón más alto. Concéntrate en enviar la cadera hacia atrás y bajar lo más controlado que puedas. Una vez que domines la porción excéntrica (de bajada) del movimiento, intenta subir nuevamente a la posición inicial sin ayuda de la pierna que está suspendida.
Para ganar control y equilibrio en el movimiento, comienza a hacer pistols en cada pierna sentándote en un cajón o una silla. Concéntrate en mantener tu pecho alto, mirada al frente, caderas alineadas y apuntando hacia atrás. Para progresar, usa cada vez un banco o cajón más bajo, de manera que ganes habilidad y fuerza en un mayor rango de movimiento. Intenta cada vez apoyar menos peso en la silla hasta que llegues solo a toparla antes de comenzar a subir, de esta manera mantendrás la tensión constante en la pierna a lo largo del movimiento.
La siguiente progresión es realizar el movimiento de un pistol squat, pero con la pierna que no está apoyada cruzada por detrás del tobillo o de la pantorrilla de la pierna de apoyo. Para esta progresión es importante que mantengas tu mirada fija alfrente y el pecho elevado. Intenta bajar lo que más puedas sin que se levante el talón del piso.
Recuerda que es normal que la rodilla pase la altura de la punta de tu pie en este movimiento, sin embargo debes asegurarte de tener suficiente movilidad para alcanzar este rango de movimiento sin molestias. Para probar esto, realiza el siguiente test.
Prueba de Dorsiflexión ( Prueba puño+pulgar): Mide en el piso la distancia de un puño y un pulgar desde la pared. En este punto coloca el dedo gordo del pie. Con el pie plantado en el piso y sin levantar el talón, intenta topar la pared con tu rodilla. Si lo logras sin dificultad, tu movilidad de tobillo es suficiente para intentar un pistol squat.
Si aún no llegas con alguna de tus rodillas, trabaja en la flexibilidad de tobillo y rodilla usando bandas elásticas o discos/pesas para mejorar tu dorsiflexión. En las referencias puedes encontrar una muy buena rutina de movilidad para trabajar en esto. 1
Esta variación te ayudará a ganar fuerza y resistencia muscular en cada pierna, por lo que es muy recomendada si tienes una pierna mucho más fuerte que la otra, o si te cansas muy rápido al hacer un alto número de repeticiones de movimientos de piernas. De igual manera te ayudará a fortalecer tus cuádriceps y glúteos para evitar que tus rodillas colapsen hacia dentro cuando bajas en la sentadilla (fenómeno que se conoce como “valgus”).
Para hacer este ejercicio, apoya tu espalda contra una pared y baja tu cadera hasta que tus rodillas formen un ángulo de 90º. En esta posición, estira una pierna frente a ti, asentando todo el peso de tu cuerpo en la pierna que queda plantada en el piso. Aguanta lo que más puedas en esa posición, luego cambia de pierna e intenta mantener por el mismo tiempo. Por último, aguanta en posición de wall sit con ambas piernas en el piso por el mismo tiempo, ¡o hasta que sientas que tus piernas se están incendiando!
Una vez que domines la progresión del pistol squat con tu otra pierna cruzada detrás del tobillo o de la pantorrilla, puedes probar repeticiones parciales bajando solamente hasta ½ o ¾ del rango completo, intentando bajar cada vez un poco más hasta llegar a la profundidad ideal para ti. Si quieres saber más sobre las repeticiones parciales y cómo usarlas como una herramienta en tu entrenamiento, te recomiendo este artículo.
Otra alternativa son las repeticiones con “trampa”, utilizando la pierna que se encuentra elevada como un péndulo y utilizando el momentum del movimiento para la transición entre bajada y subida.
La última variación te será útil si ya tienes la fuerza y movilidad para bajar a un pistol, pero te falta la movilidad para mantener la otra pierna estirada frente a ti sin topar el piso. Puedes hacer repeticiones apoyando el talón de la pierna elevada y usándolo para equilibrar y subir. Lo importante es que intentes cada vez levantar más la pierna que está suspendida y que trabajes en tu movilidad de cadera (glúteos e isquitibiales) con una combinación de estiramientos estáticos y dinámicos, para que poco a poco logres levantar más esa pierna hasta que deje de ser un impedimento para tus pistol squats.
Existen otros ejercicios accesorios o progresiones que se pueden usar para mejorar o sacar tu primer pistol squat. Sin embargo, Sebastián y yo creemos que las 7 progresiones anteriores son suficientes para la mayoría de atletas.
Talvez te preguntes, ¿qué pasó con los pistols con asistencia de un TRX, anillas o elásticos? Esta variación en la que usas tus brazos para ayudarte a subir en un pistol son útiles también, sin embargo los atletas que usan esta progresión tienden a crear dependencia en su tren superior y les cuesta más acostumbrarse a usar solamente su equilibrio y la fuerza de sus piernas a través del movimiento. Si haces esta progresión, te recomendamos que uses solamente la mano opuesta al pie de apoyo, en lugar de sostenerte con ambas manos.
¿Y si uso un disco para elevar mi talón? Esta variación del pistol se ve mucho en gimnasios de crossfit, y sirve para personas que no cuentan con susficiente movilidad (dorsiflexión) de talón. El usar esta progresión puede crear malos hábitos de movimiento y ocultar la debilidad. Si tú usas esta variación del movimiento, te recomiendo que trabajes a la par en tu movilidad (usando el test que te mencioné en el punto 4.
● Mira a un punto fijo frente a ti y no bajes la mirada.
● Bracing: para mantener el core activado y el equilibrio, inhala profundamente y aprieta el abdomen antes de bajar en cada repetición.
● Usa los dedos de tu pie, imagínate que agarras el piso con tus dedos.
● Intenta hacer siempre la misma cantidad de repeticiones con cada pierna para evitar desequilibrios
● Abre los brazos para mayor equilibrio.
Gracias por leer este artículo, espero que te ayude a mejorar tus pistols o incluso a conseguir tu primer pistol squat. Recuerda que la constancia es la clave para conseguir movimientos complejos como este (te recomiendo leer esta guía de 6 pasos para ser más constante). Si te gustaría un programa que incluya movimientos funcionales como este y otros que sean beneficiosos para ti, agenda una llamada y te daré información sobre el servicio de coaching online.
Rutina de movilidad de tobillos, pantorrillas y pies: https://gmb.io/feet/
Otra perspectiva de progresiones para pistol squat: https://gmb.io/pistol-squat/
Martín Mancero, ACSM Certified Personal Trainer. Instagram: @coachmartin_f4p
Sebastián Subía, ACSM Certified Personal Trainer. Instagram: @sebasubiavaldez