Durante el siglo XX y las primeras décadas del XXI, la economía colombiana pasó de depender del café a diversificarse en industria, petróleo y servicios, mientras que la política evolucionó desde el bipartidismo hacia la apertura democrática y los procesos de paz.
A pesar de los conflictos y las crisis, Colombia ha mantenido un crecimiento constante y una integración cada vez mayor en la economía global.
Contexto político:
Colombia salía de la Guerra de los Mil Días (1899-1902), que dejó el país con una economía muy debilitada, infraestructura deteriorada y finanzas públicas casi en quiebra.
En 1903 pierde la provincia de Panamá, que se separa y constituye la República de Panamá; esto significó para Colombia la pérdida de ingresos y de una vía estratégica para el comercio marítimo.
El sistema político seguía dominado por el bipartidismo (Liberales y Conservadores).
Economía:
En este periodo, la expansión del cultivo de café se consolida como el eje central de la economía de exportación. La producción crece notablemente y se traslada la mayor parte del cultivo hacia la región andina occidental (Antioquia, Caldas, Risaralda, Quindío) y otras zonas cafeteras. Repositorio Banrep+1
Según estimaciones, las exportaciones tradicionales (“café, oro, banano, petróleo” en su momento) se vuelven más importantes en la estructura económica del país. Publicaciones Banrep Cultural+1
En 1936 se aprueba la Ley 200, que regula el desalojo de inquilinos agrícolas y es parte de la institucionalización del sector agropecuario. Repositorio Banrep
Este periodo también ve la creación de instituciones como el Federación Nacional de Cafeteros (1927) que van a estructurar la producción y exportación de café.
Datos importantes:
Tasa de crecimiento del PIB per cápita anual cercana al 2.2 % promedio para el conjunto del siglo XX (aunque en este periodo inicial era menor). Revistas UdeA
El café pasa a ocupar una parte preponderante de las exportaciones, generando divisas que empezaban a financiar parte de la modernización del país.
Mejora de infraestructura: caminos, ferrocarriles, que permitieron sacar el café desde zonas montañosas hacia los puertos.
Fechas clave:
1927: Fundación de la Federación Nacional de Cafeteros.
1936: Ley 200 (regulación agraria).
También, el inicio evidente del auge cafetero ya hacia la década de 1910-20.
Contexto político:
Los liberales toman el poder en 1930 con Enrique Olaya Herrera, dando inicio a un periodo de reformas progresistas.
Surge un mayor papel del Estado en la economía, con lo que se considera el inicio de un periodo de industrialización protegida.
9 de abril de 1948: Asesinato de Jorge Eliécer Gaitán y el estallido del Bogotazo que marca un antes y un después en la historia política del país.
Economía:
El Estado impulsa la industria para sustituir importaciones: se crean empresas como Acerías Paz del Río (1947) y se promueve la industria siderúrgica, textil, química.
Exportaciones de café siguen siendo importantes, pero la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) afectó los precios internacionales, lo que obligó a fortalecer la producción interna.
Se consolidan sistemas de protección arancelaria y mejora de infraestructura.
Datos importantes:
Este periodo es el de mayor crecimiento industrial hasta ese punto.
Sin embargo, persiste una gran desigualdad: la industrialización se concentra en pocas ciudades (Bogotá, Medellín, Cali), y muchas zonas agrícolas quedan rezagadas.
La violencia empieza a tener efectos económicos: desplazamientos, destrucción de infraestructura.
Fechas clave:
1930: Liberales vuelven al poder con Olaya Herrera.
1947: Fundación de Acerías Paz del Río.
1948: Bogotazo.
Breves reflexiones:
La economía colombiana en este periodo vive un giro importante: de exportación agraria a industrialización incipiente con fuerte intervención estatal. Lo político se vuelve más convulsivo, con manifestaciones de la desigualdad y violencia que tendrán efectos prolongados.
Contexto político:
En 1953 el general Gustavo Rojas Pinilla da un golpe de Estado, asume la presidencia y gobierna hasta 1957, buscando estabilizar el país pero suspendiendo ciertas libertades.
En 1958 se inicia el Frente Nacional, acuerdo entre Conservadores y Liberales para alternarse el poder por 16 años. Esto le da estabilidad política al país, pero limita la competencia política y genera resentimientos regionales.
Economía:
La estabilidad política (relativa) permite un crecimiento económico moderado: se extiende la industria, infraestructura vial y urbana, y se intensifica la migración del campo a la ciudad.
El café sigue siendo un pilar de la economía, aunque ya no único: la industria y los servicios empiezan a ganar terreno.
Sin embargo, la estructura económica sigue poco diversificada y dependiente de los bienes tradicionales de exportación.
Datos importantes:
En la década de 1960, la tasa de crecimiento económico era de las más altas en la historia del país hasta ese entonces.
Aun así, se mantienen profundas brechas regionales y sociales: las zonas rurales agrícolas quedan rezagadas frente a las zonas industriales.
Las guerrillas (como FARC y ELN) emergen en este periodo, lo que tendrá efectos económicos y políticos posteriores.
Fechas clave:
1953: Golpe de Rojas Pinilla.
1958: Inicio del Frente Nacional.
1974: Término formal del Frente Nacional, aunque sus efectos perduran.
Breves reflexiones:
Este periodo da a Colombia una estabilidad política que favorece el crecimiento económico, pero al precio de limitaciones democráticas. La economía se va diversificando, pero no lo suficientemente rápido para cerrar las brechas sociales.
Entre 1970 y el año 2000, la economía colombiana no fue un camino recto, si no un desafío lleno de cambios por las subidas y bajadas que moldearon el país que conocemos hoy en día. Este periodo estuvo caracterizado por una constante lucha entre un país con una economía protegida y la inevitable globalización, mientras la nación tenía la confianza puesta en bonanzas inesperadas.
Para entender mejor este periodo vamos a dividirlo en cuatro etapas claves que definieron las decisiones políticas y económicas.
Esta etapa marco un primer ascenso de las variaciones en la economía. No fue un crecimiento que se dio solo, sino que el país tuvo una estrategia económica activa al principio de década. En 1972, Colombia alcanzó un gran crecimiento en la tasa de crecimiento per cápita del 4.8%, impulsado por el aumento de los precios internacionales del café y respaldado por una política fiscal que buscaba basar el crecimiento económico en el aumento de las exportaciones y a la política cambiaria de mini-devaluaciones (para que el peso no se encareciera)
Esto fue exitoso, permitiendo que las exportaciones no tradicionales tuvieran un aumento del 5% en los 60 a 10% en los 70.
El crecimiento en las exportaciones trajo consigo una entrada significativa de dólares en la economía, generando un desbalance que devaluó el peso colombiano. Esto hizo que nuestras exportaciones se hicieran mas caras y menos competitivas, mientras que las importaciones se volvían mas rentables y baratas, afectando así a la industria interna que se quería proteger.
El periodo de auge se vio frenado por un choque externo como fue la caída del petróleo (1973-1974), que elevo la inflación mundial, provoco la caída en la economía de EE. UU y afecto directamente la demanda en los productos colombianos.
El gobierno intento una liberación financiera en 1974 eliminando restricciones a las tasas de interés, pero esto complico el manejo monetario, fallando bajo la presión de entrada masiva de capital, la presión fue tal que, en 1977, la inflación se disparó hasta un 30% en solo 7 meses, especialmente por el aumento en el precio de los alimentos.
En 1978 se presento un crecimiento per cápita del 6.14%, impulsado principalmente por la bonanza cafetera. Las heladas en Brasil en 1975 impulsaron un aumento del precio internacional del café por la disminución en la oferta. También lo impulso la demanda de productos por parte de Venezuela (Contaban con altos ingresos por la subida del precio del petróleo) y las exportaciones de productos ilícitos como la cocaína.
Este crecimiento creo una ilusión de riqueza sin un crecimiento sostenible, pues el gran reto fue el como administrar las altas sumas de dinero sin generar una inflación o afectar el sector productivo.
El periodo empezó con un buen crecimiento por la bonanza cafetera. Los bancos extranjeros estaban dispuestos a prestar por la confianza de que teníamos una estabilidad económica, elevando la deuda externa a un 46%. Sin embargo, el financiamiento externo y el alto déficit del gobierno (5.5% en promedio) provocaron una masiva entrada de divisas que revaluó el peso cerca de un 30%, generando una perdida de competitividad en las exportaciones no tradicionales.
En 1982 se presentó una crisis impulsada por la devaluación del peso, el fin de la bonanza cafetera y el aumento de las tasas de interés por parte de Estados Unidos (en busca de frenar la inflación producto del incremento del precio del petróleo). Esto conllevo al corte de los créditos internacionales y al colapso de numerosas organizaciones financieras.
Para la recuperación, se buscó la implementación de políticas en el sector financiero como la creación del Fondo de Garantías (Fogafín) que tenia como objetivo el proteger a los depositantes y a los asegurados del sistema financiero, prevenir el pánico financiero, y contribuir a la solidez y confianza en el sistema. Sirvió como un ajuste crucial y fue vital para sobrellevar y recuperarse de la crisis.
Durante gran parte de esta década, la política cambiaria clave fue el sistema de mini-devaluaciones, ajustando la tasa de cambio en pequeñas dosis para mejorar la competitividad y, aunque fue efectivo en sus primeros años, la presión de la crisis de los 80 fue insostenible. En 1985, el sistema colapsó temporalmente, lo que llevo a una devaluación sin precedentes del 50%.
El fondo Nacional del Café fue una herramienta clave para disminuir el impacto en la demanda interna y aumentar la retención cafetera con la acumulación de reservas, resulto ser muy efectivo, incluso en comparación de los intentos del Banco de la Republica.
La reducción de tasas de interés externas y la mejora en precios de productos básicos impulsaron un crecimiento per cápita en 1986 del 3.71%, esta etapa sentó las bases para mejorar la productividad y competitividad, acompañada de una serie de reformas económicas orientadas a abrir la economía, facilitar el funcionamiento en los mercados y reducir la participación del estado.
Sin embargo, este ajuste expuso las debilidades del modelo ISI (Industrialización por Sustitución de Importaciones). Las industrias, aún protegidas seguían siendo ineficientes. La conclusión era que el país debía dejar atrás el proteccionismo y la intervención estatal. Este se convirtió en el impulso que el gobierno estaba a punto de dar: la Gran Apertura Económica de los años 90.
Después del lento ajuste de los 80, Colombia consolida la liberalización comercial y financiera que había iniciado a finales de la década anterior, el país deja atrás el modelo ISI y le apuesta al libre mercado.
Se vio un crecimiento impulsado por la reducción de restricciones a la inversión extranjera y la firma de acuerdos comerciales, el dinero extranjero ayudo para financiar privatizaciones y otorgar créditos a empresas privadas. Viéndose reflejado con un crecimiento per cápita, alcanzando su tasa más alta de 3.86% en 1994.
la entrada de capitales, que debería haberse tomado como un ingreso temporal, fue tratada por el gobierno como un aumento del ingreso permanente. Esto incentivo el consumo público (30%) y privado (16%), conllevo a un optimismo que llevo a que el endeudamiento interno se disparara (casi se duplico del 25.6% al 47.3%) y ocasiono un aumento en el precio de los activos y un creciente déficit fiscal.
El optimismo por la gran apertura tuvo un choque con la realidad de inestabilidad internacional.
Resulto una crisis de confianza global por la declaración de no pago de la deuda por parte de Rusia en 1998, esto disparo el costo de riesgo y genero una fuga de capital de países considerados de alto riesgo, como Colombia. Como resultado se hizo extremadamente difícil conseguir crédito extranjero.
El efecto de la Crisis Asiática en 1977 ocasionada por la vulnerabilidad económica de los países afectados, ocasionó una disminución del precio internacional de los productos básicos, lo que deterioro los términos de intercambio y perjudico el ingreso nacional.
Para defender la tasa de cambio, el Banco de la República implementó medidas desesperadas como un sistema de banda deslizante con intervención en el mercado con reservas y el aumento de las tasas de interés, esta última, provocó el colapso del crédito doméstico y puso en evidencia la fragilidad del sistema financiero, llevando a la posterior crisis del UPAC (Unidad de poder adquisitivo constante) con su efecto de colapso masivo del sistema de financiación de vivienda en Colombia y el desastre hipotecario.
Como resultado la recesión de 1999, siendo la recesión más pronunciada en la historia económica colombiana (-6.1%). impulsada por la presión combinada de la salida de capitales, la crisis internacional y los desequilibrios internos (déficit fiscal y cuenta corriente).
La crisis obligó a adoptar, en septiembre de 1999, un régimen de tipo de cambio flexible (abandonando la banda cambiaria) y, posteriormente (octubre de 2000), una política monetaria de inflación objetivo (determinando los precios por la oferta y demanda). Esto estabilizó la economía y proporcionó un marco institucional más robusto y moderno.