Esther nació en Quito en mayo del año 1981, en un ambiente hostil y desafíos económicos, en el seno de una familia llena de conflictos e inestabilidad. El nombre se lo atribuye en honor a la abuela paterna, quien como toda la gente en esa época, su forma de enseñar fue muy abusiva creando aprendizajes marcados en sus hijos.
Aprendió a ser independiente desde niña por lo que creció con sentido de responsabilidad y sueños como todos los niños, fue guiada por maestros religiosos católicos, quienes crearon desde niña el sueño de ser profesora, jugaba con sus primos a la escuela donde ella era la profesora, creando experiencias y gustos más acentuados.
A medida que fue creciendo, enfrentó muchos obstáculos económicos que complicaron la continuación de la universidad, lamentablemente al establecerse laboralmente, tuvo que ser cabeza de hogar desde muy joven. Adquirió grandes responsabilidades que perduran por siempre ya que luego por situaciones de la vida tuvo dos hijos a quienes tuvo que criar sola.
En el transcurso de vida y varios intentos de cumplir su sueño, se presentó la oportunidad de estudiar en línea en la Universidad ESPE, motivo por el cual se esforzó por ingresar y mantenerse en este camino educativo tan anhelado.
Tiene pasión por la enseñanza y su forma de ser tan natural y libre, es crucial para poder crear grandes conexiones con los niños como hemos constatado a lo largo de esta experiencia en la educación.
Aun con dificultades, sin embargo con toda la determinación y amor a la carrera, se augura un futuro lleno de posibilidades y sobre todo de felicidad por cumplir un sueño tan deseado desde niña.
Estimado lector les invito muy cordialmente a que acompañemos a Esther en este viaje a la elaboración de materiales didáctivos. Juntos podemos ser testigos de su superación a las adversidades de la vida y su pasión por la enseñanza.
¡Vamos!